lunes, 12 de noviembre de 2007

(nota al pie)

La sustancia taxemática destruye su sistema vital por sustituciones anáforicas y letradas. La sustancia es definible gramaticalmente como pronombre, en tanto -como clase letrada- está constituida por términos de rasgos no determinativos. Al decir de Máximo Bühler: “Los sustitutos difieren de las formas linguísticas comunes, como brazo, persona, estría o boca, debido al principio de taxema”. Estas formas linguísticas, en tanto –como clases de objetos- son llenadas por el sincretismo mimético de la dislalia. La fantasía de la forma flexiona en la corroboración lingüística que contienen las partes de los cuerpos díscolos. Esto permitiría especificar, en otro estudio más interiorizado sobre el tema, el concepto utilizado en el libro La intensidad del ser (Ibuprofano, 1983), donde su autor, el farmacéutico Pablo Polyester, contribuye a definir el origen del concepto de “cuerpo” explanándolo en nueve lenguas. Polyester, posteriormente, será defenestrado por la odontóloga Inés Zarrabeitia durante una desmotratio ad oculos de la deixis de la fantasía, en la que no cabría la solución sino la prevención. Esta deixis, de dónde adoptamos nuestras posturas científicas, sincretiza la insoportable levedad del ser en partes del cuerpo díscolo como [brazo], [persona], [estría] o [boca] y el agregado de [ojos]. De esta manera, las partes flexionarían en sinécdoque –[ojos]: “mirada”- con cualidades particulares que son de adueñarse de los sustitutos para describirlos hasta convertirlos en signos de constituyentes cuya relación es arbitraria por naturaleza. Es conocida la frase que previno la diseminación y resumió la desmentida: “¿Vos te llevás mis síntomas y a los dos meses te conozco de toda la vida?”. Se inició, entonces, el fin de la era dislocalista y se dio comienzo a la documentalista, por la cual los flemas tuberculosos de Bühler recuperaron el vigor de otros tiempos.

domingo, 11 de noviembre de 2007

PRIMERA PUBLICACIÓN DE COSTANTINI DESPUÉS DE 20 AÑOS

Hola amigos

Después de mas de 20 años se publica una antología de cuentos y poesìa de mi viejo. Esta edición está hecha a pulmòn por un grupo de gente que quiere que se difunda la obra del viejo. Adjunto la invitacìón.

Un abrazo

Daniel Costantini



lunes, 8 de octubre de 2007

ENTRE EL INSOMNIO Y LA NEGRA LUZ

Presentación de Síncopes (Lima: Zignos, 2007; México: Literal, 2007; Bolivia: Mandrágora Cartonera, 2007)
de Alan Mills

Por Héctor Hernández Montecinos

Quizá sean todos los fracasos de nuestras historias latinoamericanas, las hambres, las dictaduras de izquierda o derecha, la ignorancia, el Estado, la televisión, la pésima distribución de las riquezas, las fobias sin excepción, la delincuencia, todo esto sumado, multiplicado, restado y dividido lo que ha dado un contexto catastrófico en las sociedades civiles para que en tan distintos países estén apareciendo poetas jóvenes con obras tan radicales, duras, sucias, terribles, conmovedoras, poderosas, honestas, arriesgadas, sinceras y sobretodo escritas sin el menor miedo.

Estos poetas se vislumbran como anómalos en sus tradiciones respectivas, y por tal se ha intentado un silenciamiento desde las academias y las posiciones más rígidas de los establishments locales, sin embargo estos contextos nómades y aciagos han resultado ser el escenario de una guerra simbólica que la poesía como género en extinción ha podido vislumbrar como un momento singular en la materialidad misma de las escrituras de hoy.

El fin de la poesía deviene su propia autorreflexión y la búsqueda incesante de sus propias posibilidades, de allí que hablar de su término no sea más que una metáfora para nombrar sus laberínticas entradas y salidas. La muerte no es fin sino pura conversión, eso ya lo sabe el autor que no ha desaparecido jamás sino que sólo se ha desplazado de ser un nombre a una función dentro de la escritura. Ficción, ficción y ficción hasta el agotamiento, esa pareciera ser la coordenada mutante de lo que se está escribiendo ahora. La ficción hace aparecer una desaparición, y por tal toda obra es ficción en el sentido de que la escritura es el trazo de lo que no volverá a ser lo mismo. La ficción es más real que la vida porque no se queda ni un momento en paz. No camina, sino que vuela, no habla sino que susurra gritos que nadie escucha pero todos saben que existen, porque la poesía por tal ha triunfado, aún es la voz de los muertos, aún es un habla desconocida que el mercado no ha podido comprar, aún la lengua poética no es madre ni padre, a lo sumo hermana, hermana muerta de un niño que todavía no nace.

Síncopes de Alan Mills (Ciudad de Guatemala, 1979) es una de esas voces que desde lo más oscuro de la realidad deambula por las ruinas de cualquier ciudad, pues todo el occidente está en ruinas y ese es su esplendor. Mills lo sabe y por tal las hace brillar con un lenguaje descarnado, desolador, emotivo y desafiante. Este libro si algo expele es vida, entendiéndola en el peor sentido que pueda tenerse de ella, es decir una no muerte, y desde esa agonía empírica que se enmarca en la catástrofe global es que la radicalidad de estos textos pasa por el simple hecho de cerrar los ojos, estirar la mano y dejar que el lápiz hable toda la noche y el autor sólo recuerde esa noche en vela que es el poema.

Síncopes es sin duda este largo insomnio donde las voces se montan unas con otras y a la vez nadie, pero todos hablan. Es el reino de los muertos, y sus voces sumadas son la luz de una cotidianeidad que de tan próxima es aterradora y fugaz. Mills escribe con sangre una pesadilla colectiva que todos hemos permitido, y quizá, hemos deseado, pero al poder contemplarla como texto se nos convierte en una crónica fantástica del día a día. Pliegues de cuerpos, deseos proliferantes, territorios que huyen, y una discursividad clínica que parodiza al lector figurizándolo como madre, hermana, doctor, amigo, pues tal vez esta invención metafórica del lector sea la mayor penetración que un poema pueda llevar a cabo. Nada se construye en el papel, pero sí en las nuevas formas de cómo leer, de cómo entender lo que se lee o dejar de entenderlo.

Síncopes es parte de estas nuevas escrituras que ponen cortapisas a ese lector burgués que acumula sentidos detrás de cada palabra y que buscan en los versos preguntas que hacer a la sociedad. Este libro se ríe de eso y le da la espalda a los ojos que lo leen, él discurre, habla consigo mismo, se burla, insulta, llora, se va y vuelve y todo y nada ha cambiado de lugar. Los Megatemplos aparecen y desaparecen en un zapping vertiginoso, la página en blanco es una gran pantalla donde vemos ficcionalizada la ficción y es lo más próximo a una realidad, a una crónica fuera del tiempo, a una carta de amor.

Síncopes es una carta de amor, sí, para nadie, escrita desde la muerte, desde donde todos pueden hablar y no hay jerarquías. Un amor a lo fugitivo, a lo que se desliza por entre los cuerpos, los lugares y los intersticios de las lenguas, las jergas, los coloquialismos y las más bellas malas palabras e incorrecciones del idioma. Alan Mills ha escrito una obra poderosa, iluminadora y peligrosa, porque ya en esta escritura no hay objeto sujeto ni dialécticas, sino que un coro siniestro que habla desde el más allá sobre un presente que para nosotros lectores es pasado y futuro a la vez. Como bien señala Raúl Zurita en la reseña que acompaña al libro, al lado de la gran poesía están las más terribles pesadillas renovadas, desde el mercado hasta la moral, y por ese hecho innegable es que Síncopes de Alan Mills es un ‘testamento futuro’ de la poesía latinoamericana, una perla negra y un triunfo, porque es la comprobación de una esperanza, un sueño que a todos nos concierne y que vemos crecer en Latinoamérica como una promesa que nunca nos hicimos pero que sí estamos viviendo.


Santiago de Chile, septiembre 2007
Imagen: Erick González

jueves, 4 de octubre de 2007

Alan Mills: “mi obra pretende un diálogo crítico” September 26


por Ronald Flores

“Síncopes” de Alan Mills (Guatemala, 1979) circula por América Latina. Se trata de una enunciación poética breve, intensa, profunda y extraña. La aún corta trayectoria de Mills se compone de varias intervenciones en revistas, espacios culturales, medios electrónicos y cuatro publicaciones:

Los nombres ocultos (Magna Terra, Guatemala, 2002), Marca de agua (Editorial Cultura, Guatemala, 2005), Poemas sensibles (Editorial Praxis, México 2005) y Síncopes (Zignos, Perú, 2007).

El trazo inicial del discurso poético de Mills, que parte de la tradición modernista y se desplaza hacia una experimentación que va más allá del postmodernismo usual. En Guatemala, se asemeja, pero es distinto, a “Los amos de la noche” de Estuardo Prado, “Soledadbroder” de Javier Payeras, “Crónicas suburbanas” de Francisco Alejandro Méndez y “Serenatas al hastío” de Eduardo Juárez.
Ante la escasa difusión de la obra de Mills en los medios tradicionales guatemaltecos, consideré oportuno realizarle esta breve entrevista.

Ronald Flores: Entre Síncopes, tu más reciente publicación, y Los nombres ocultos, tu primera publicación, hay 5 años de diferencia. Sin embargo, son discursos distintos, que parecerían incluso escritos por personas diferentes. ¿Cuál es la evolución entre Los nombres ocultos y Síncopes?

Alan Mills: “Lo que sucede es que en Síncopes ya la idea de “poesía” para mí aparece totalmente desrealizada, al mismo tiempo que “yo” ya no existo como un claro sujeto de mi propio discurso.

En cambio en aquella primera entrega, Los nombres ocultos, yo sentía una total confianza en el formato del poema en verso libre y me sentía mucho más cómodo con la idea de simplemente incorporarme a una tradición (sin cuestionamientos mayores), entonces las búsquedas y giros nada más buscaban ejecutar un cierto preciosismo lírico.

Poco a poco fui perdiendo esa confianza y esto puede irse viendo parcialmente en las entregas que siguieron (Marca de agua, Poemas sensibles), donde se evidencian desplazamientos. Ahora, a partir de Síncopes, más bien me interesa entrecruzar hasta donde sea posible vida y literatura, texto y contexto, busco crear un discurso poético que no entiende de géneros y que más bien se anclaría en las posibilidades más fabulatorias de la ficción y del testimonio”.

RF: Si bien han tenido títulos y editoras distintas, ahora presentas Los nombres ocultos, Marca de agua y Poemas sensibles como un sólo libro: Testamentofuturo, ¿por qué?

“Es porque pienso que el aliento de estas primeras tres entregas es el mismo y por lo tanto pertenecen a un mismo proyecto, a mi nacimiento como autor. Cada uno de estos libros se publicó gracias a diversos accidentes afortunados, es decir, los publiqué porque siempre había un editor pidiéndome algo para publicar y yo decía “sí, ¿por qué no?, aquí te va esto”.

Creo que estos tres engendros nunca fueron obras redondas, sino trabajos en marcha (work in progress) que registraban mis titubeantes primeras búsquedas. Ya con la compilación llamada Testamentofuturo (Libros Mínimos, 2007) encontraríamos un primer intento de redondear ese aliento originario. Se trata de un solo libro hecho en tres estaciones”.

RF: ¿De qué manera dialoga tu obra (Testamentofuturo, Síncopes) con la poesía guatemalteca contemporánea?
Creo que es imposible hablar de una sola poesía guatemalteca contemporánea, yo creo que hay varias poéticas en desarrollo y, a veces, en pugna. A mí me gusta contemplar esa crisis, digamos. Aún así, mi obra tiene relación con varios como Javier Payeras o Juan Pablo Dardón, aunque ellos tienden más a la concisión y yo a escenificaciones epifánicas.

Luego estaría Julio Serrano cuya obra inédita comunica mucho con lo mío, Luis Méndez Salinas y alguna que otra cosa por ahí. Converso y comparto lecturas con los que tienen unos años menos que yo. De la tradición guatemalteca me quedo con textos en prosa, es decir, Síncopes está muchísimo más cerca de El tiempo principa en Xibalbá o incluso de Hombres de maíz que de Poemas de la izquierda erótica, si evaluamos libros canonizados.

Y en ocasiones, te confieso, me siento más en contacto con lo que ensayan los
artistas plásticos y conceptuales actualmente que con la mayoría de poetas nacionales. Respondiéndote mejor: mi obra pretende un diálogo crítico, es decir no busca afianzar lo logrado sino provocarle espasmos a nuestra continuidad literaria. En todo caso, yo creo que mis libros más bien quisieran dialogar con el futuro.

RF: ¿De qué manera dialoga tu obra (Testamentofuturo, Síncopes) con la poesía latinoamericana contemporánea?

“Creo que formo parte del conjunto de poéticas contaminadas, híbridas y bastardas que están emergiendo con renovada fuerza hoy en América Latina. ¿De qué manera dialoga mi obra en este contexto? Pues supongo que aportando una mirada que nace desde otro flanco del continente, desde el desbarajuste centroamericano, reinstalando su especificidad y apropiándose y modificando algunos mecanismos que surgen en el sur, en México o aquí mismo. Contamino lo ya contaminado”.

RF: ¿Cómo llegas a la escritura?

“Llego a la escritura tras haber descubierto que no existe otra cosa que pueda hacer, al menos no con el mismo placer. Paso todo el tiempo imaginando historias, versos, frases, imágenes. Por eso la gente piensa que soy muy distraido, por eso olvido algunos compromisos.

Mi verdadero compromiso es contar esto que quiero contar, estas visiones y, de alguna manera, mi vida. Aunque también quiero placer, repito, divertirme, es decir, jugar con los modelos estéticos, obviar las normativas o rutas pre-fijadas para que la experiencia de escribir siempre sea estimulante.

Por eso estoy ahora muy entusiasmado investigando los proyectos de arquitectura-poesía de Madeline Gins y Arakawa, porque sus iniciativas buscan humanizar hasta una escalera, hasta el rincón más obtuso de un espacio físico. Yo quisiera hacer lo mismo, con mis precarios medios”.

RF: ¿Cuál es tu noción de la poesía, de la literatura?

“La literatura y la poesía son artificios para recuperar nuestro asombro y nuestra fertilidad. Con estos aparatitos (la poesía y la literatura) debemos fabricar complejos emocionales, intelectuales, espirituales y sociales al interior de los cuales podamos flotar como pájaros hábiles y esplendentes. Pound habló de la “emoción en un instante” y sí, la poesía debe instalar “momentos”…”

RF: ¿Crees que los medios tradicionales le han brindado a tu propuesta la cobertura que merece? ¿A qué lo atribuyes?“Pienso que tenemos un periodismo cultural oficial que no está a la altura de la combustión que actualmente vive no sólo la poesía sino todo el espectro artístico en el país. Contamos con un muy pequeño bloque de periodistas que no están siendo capaces de generar intercambios críticos, ni de postular un escenario dinámico entre los creadores locales (sin perder la relación con el ambiente global, claro).

Creo que no saben o no pueden leer este momento, entonces lo que se documenta es el silencio. ¿Por qué se da este ninguneo? Pienso en un amasijo de prejuicios personales, generacionales, pigmentocráticos y de celo profesional”.

RF: ¿Cómo evalúas tu experiencia como columnista hace algunos años?

“Fue muy corta para mi gusto, siempre me ha interesado opinar: soy re-shute y apasionado. Horrible, porque justo cuando empezaba a escribir buenas columnas, zas, que me la quitan. En aquel tiempo varios columnistas tuvimos la mala pata de ser arrastrados por una ola conservadora que desbarató el Magazine 21, un suplemento cultural que hoy hasta se extraña”.

RF: ¿Cuál consideras debe ser la función social del poeta en la sociedad contemporánea?

“Crear espacios nuevos, abrir territorios nuevos, no someterse a ninguna clase de poder ni humillación. Sorprender y conmover. Alterar la percepción de las cosas”.

RF: ¿Hacia dónde va la obra de Alan Mills?

“Síncopes es el inicio de un proyecto mayor, donde estoy plasmando una especie de épica, una narración espectral donde se emiten balbucires poéticos al interior de algo como un “delirio social”. Seguiré documentando la vida y mis visiones, seguiré buscando un “habla” que tenga la fuerza para decir este carnaval oscuro y brillante de la existencia… Y espero sentirlo al máximo”.

Fotos: librosminimos.org, literaturaguatemalteca.org y presalibre.com.gt

sábado, 22 de septiembre de 2007

ENTREVISTA CON HECTOR HERNANDEZ MONTECINOS


Conversaciones en el jardín del fin del mundo
Javier Cánaves habla con Héctor Hernández Montecinos


JC: De su libro [coma] (2006), el poeta Raúl Zurita ha dicho que no se trata de una obra individual, sino que es una obra colectiva que representa la agonía y simultáneamente el nacimiento de una generación. ¿Es muy exagerado pensar que [coma] supone un punto de inflexión en la poesía chilena?

HHM: Creo que cada libro es un punto de inflexión, ya sea en la historia personal de un autor, de una generación o de una tradición/ruptura literaria, pues de algún modo un libro viene a visibilizar un conjunto de decisiones líricas en cuanto a diversos asuntos que van desde el libro como mercancía hasta la alegorización de un suceso determinado. En este caso, [coma] nace en el seno de una generación de jóvenes poetas chilenos llamada por la crítica como la "novísima", la cual ha planteado un nuevo escenario de políticas escriturales que no se veía desde la dictadura militar chilena desde comienzos de los años setenta. Los contextos han cambiado, pero siguen siendo los mismos. Antes fue una dictadura milica con un rostro hegemónico, ahora esa ley marcial se ha fracturado en microdictaduras del mercado, de clase, de género, etarias, entonces esa es la escenografía de esta nueva avanzada de poetas jóvenes. [coma] se rebela a la dictadura del lector burgués que desea un libro ameno, corto, sin cortapisas para su lectura, sin aspavientos en su escritura, entonces ese es el salto, o el punto de inflexión me imagino al que se refiere Zurita, es un libro, no un poemario, que debiera leerse como novela, como guión, como obra dramática. Los géneros ya han sido deslindados, los literarios también. Allí hay una inflexión, un pliegue deleuziano, un deconstruirse desde dentro de la obra misma, centrípeta, anómala, nómade, bastarda, exiliada. Es quizá por eso que esta generación brillante ha tenido su primer espolonazo desde sus propias filas, un harakiri, un fratricidio, un hoyo negro que sin más arrastra consigo a lo que esté cerca de él.

JC: O sea, si los géneros literarios ya han sido deslindados, ¿habrá que volver a lindarlos, acercarlos más unos a otros? Es más, ¿habrá que barajarlos o, incluso, olvidarnos de ellos para escribir esa obra total y nueva (que es lo que parece pretender con [coma])?

HHM: Creo que la literatura contemporánea, y en específico la poesía latinoamericana, ha dado un paso al proponer no una lectura de un 'qué' sino el estar leyendo un 'algo'. Este algo, llámese cruce de géneros, obra total, postvanguardia, avanzada, etc. ha abierto una brecha en el punto más radical de lo que significa la literatura y es la forma de cómo se leen las obras. La existencia de los géneros literarios es algo que la academia desea perpetuar, la convención editorial, no sé. Uno, como autor, se propone mover ese límite impuesto a la escritura justamente haciendo el gesto de permitir una lectura paralela a tal obra. Por ejemplo, en mi caso particular, [coma] está presentado como un libro de poesía, pero como tal excede la cantidad de páginas "normales", su paisaje escritural y temático es más cercano a la narrativa y lo lírico suele ser uno de tantos detalles, pero si se leyera con los ojos de una novela funcionaría con el inconveniente de ser muy poética. Ese es el punto que me interesa, ese intermezzo, esa fisura del género, ese 'algo' que te decía antes, un neutro, un nódulo impertinente. No se trata de volver a lindar ningún género, sino que de multiplicar sus entradas, voltear el guión que tiene cada género. Por último, una obra total y nueva sólo será posible en el seno del único género que existe: la ficción.

JC: Desde luego, su obra resulta insultantemente libre. Si Antonin Artaud dijo "perdonad mi libertad absoluta", usted parece decir "soy radicalmente libre y no necesito que nadie me perdone ". Pero dígame una cosa: ¿No pueden darse de un modo simultáneo, en un mismo autor, una escritura "radical" (llamémosla así) y otra más convencional? ¿Es la suya una apuesta feroz y sin fisuras?

HHM: La convencionalidad con la que trabajamos los poetas es desoladora, existe una rigidez del género poético que se ha mantenido por siglos y siglos. O sea, nosotros, latinoamericanos, ya con el hecho de continuar ese idioma español purista estamos siendo conservadores, de allí la radicalidad de un César Vallejo, un Vicente Huidobro o un Oliverio Girondo, por ejemplo. Las formas se mantienen y son el límite de que un trabajo escritural sea leído como poesía, narrativa o ensayo, por eso cuando me hablas de esa fisura justamente es la fuga a ese encasillamiento de las herramientas y materialidades de las que uno se sirve. Incluso, ahora que está de cierta moda ser radical, ese mismo gesto se ve obligado a plegarse en su contingencia política, es decir, hacer un caligrama o la poesía concreta ya no es radical, pero sí salirse del formato libro que es una mercancía del fascismo en ciertas condiciones. La literatura se ve obligada a desplazarse más allá de la dialéctica forma y contenido hacia áreas que se preguntan por la función de la literatura durante la catástrofe o su labor de subjetivización y epifanía creativa. La ferocidad de una apuesta literaria tiene como ese límite dejar la escritura, o sea que el gesto más radical, y únicamente radical, es no escribir, o publicar más. Y ese es el gesto que me he propuesto como acción de arte extrema.

JC: Vayamos seis años atrás. En 2001 aparece el poema "No!", un texto furioso, generacional y clarividente, un texto que de algún modo ya contiene todas estas ideas que desarrolla en esta entrevista. ¿Siempre lo tuvo claro? En fin, háblenos de sus inicios...
HHM: Sí, tienes razón, este texto de algún modo es bien clarividente, pues sin quererlo es el primer poema colectivo de esta nueva generación de poetas, y desde allí se abre como una visibilización de una comunidad que en el 2001 no existía aún, ni menos en marzo del 2000 que es cuando se escribe ese poema a raíz de la obtención del Premio Nacional por parte de Raúl Zurita. Las putas de la belleza y los perros de la poesía me parecieron los primeros enemigos contra los cuales uno como poeta joven estaba disparando, y después de seis años esta postura la radicalizo en el libro nuevo que continúa a [coma], que se llama [y punto]. Allí recupero la potencia de mis primeros textos, como tú dices, furioso. También me preguntas por el inicio de mi trabajo, bueno, intentaré hacerlo corto. Comencé a escribir el año 99 en un taller de poesía al cual llegué por casualidad, desde allí hasta ahora todo y nada ha pasado. He viajado, publicado algunos libros, conocido varias personas. Desde el primer libro hasta el último no es mucho lo que puede ir dejándose de lado o volverse a integrar. Una y otra vez las mismas obsesiones, las mismas rabias, las mismas penas. Siempre vi un solo libro que es La Divina Revelación conformado por [guión] (2001-2003), [coma] (2004-2006) e [y punto] (2007-2009). Una especie de paso de cuerpos infernales pasando por territorios suspendidos hasta llegar a la resurrección de los discursos de la muerte. En este gran solo libro aparece este poema "No!", el primero publicado hasta lo que escribiré en 2009, año en que aparecerá este último volumen.

JC: Constantemente habla de una nueva generación de poetas. ¿Nos podría citar algunos nombres?

HHM: Sí, se ha dado en Latinoamérica una gran oleada de jóvenes poetas, en distintos países. Muchos autores, muchas editoriales, publicaciones, festivales, etc. Es un gran momento que sin embargo no ve su correspondencia en las políticas culturales nacionales. O sea, hay mucha vida cultural, pero los financiamientos son siempre mínimos, escasos, y en algunos países son realmente nulos. Entonces es un doble escenario. Acá en Chile se le llamó "novísima"o post2000, y resuenan autores como Paula Ilabaca, Felipe Ruiz, Pablo Paredes, Diego Ramírez, entre muchos otros. Me interesan esas escrituras nómades, peligrosas para las expectativas del género lírico, y así en países tan distintos como Uruguay aparece un poeta absolutamente delirante como Manuel Barrios, como al mismo tiempo en México Alejandro Tarrab, Ernesto Carrión en Ecuador o en Perú un Rafael García-Godos. Podría citarte muchos nombres, pero quizá el fenómeno más significativo sea justamente esa diversidad de registros, de poéticas dislocadas, de escrituras "sucias".

JC: ¿Tienen algún referente común? ¿Cuál sería su lema o bandera en caso de tenerlo?

HHM: Hay varios referentes, no sé si comunes, pero que transversalizan los discursos como la desprotección cultural a la poesía, y tal vez por un lado eso le dé más fuerza al movimiento. En términos literarios, los cánones locales sirven como un referente tanto de recelo a las autorías-autoridades, como de representación de los saberes académicos. La labor fuera de las academias y las instituciones es una característica interesante, porque de algún modo ese carácter errante de la poesía halla su correspondencia en rehuir de las seducciones del mercado, la máquina cultural, etc. No estamos en épocas de banderas, panfletos, no sé, pero hay algo que nos une a todos los poetas jóvenes latinoamericanos, y es la esperanza colectiva de que la poesía viva más allá de los libros, es decir que el poema sea un acontecimiento de vida y no sólo literatura.

JC: ¿Qué le diría a los que puedan pensar que existe un punto de contradicción entre practicar una escritura "rupturista" y recibir una ayuda del estado para la creación?

HHM: Las rupturas en términos literarios son siempre condicionadas por la escritura, o sea, lo que quiero decir es que una real ruptura en la escritura sería dejar de hacerlo: no escribir, entonces con ese referente los quiebres vanguardistas son siempre una metáfora y un estilo literario. Acá hay unas pocas becas de creación para artistas por lo cual es común que un escritor reciba alguna vez esos fondos, y por lo demás no tienen un carácter de premio político, ni mucho menos. Existe una independencia entre el trabajo mismo como temáticas y referentes y la existencia de una beca. Además, este tipo de financiamientos en términos técnicos es de propiedad de todos los chilenos. Por otro lado, y de fondo, prefiero recibir una beca desde el oficialismo que del fascismo o del empresariado chileno, el nuevo viejo partido político que mueve Chile. Por último, existen tan pocas subvenciones monetarias para escritores que aprovecharlas bien es una demostración de que no es plata perdida, sino que una inversión material y simbólica.

JC: Suelo terminar las entrevistas preguntándole a mi invitado si cree que es posible la poesía en el s. XXI... ¿Qué me dice?

HHM: Mientras exista una esperanza y un sueño colectivo, la poesía, en el siglo que sea, será posible. La catástrofe que vivimos es el alimento de las poéticas del futuro, y de cierto modo la poesía es el arte del futuro porque siempre será una intuición y una respuesta a preguntas que aún no han sido hechas.

martes, 18 de septiembre de 2007

FESTIVAL PAIS IMAGINARIO SEGUN ALAN MILLS

Novela de caballerías


1. País imaginario. Me quedé a vivir en ese país, en uno que sólo podemos imaginar. Lo último que hice en Guate fue comprar un par de botellas de ron Zacapa Centenario, mientras me daba cuenta, atónito, que la vendedora se llamaba Myrna Mack, sí, el mismo nombre de la antropóloga asesinada un 11 de septiembre por las fuerzas oscuras. Fantasma, homónimo o familiar, qué iba a saber, el asunto es que ella fue la última guatemalteca que vi en 15 días. En ella reposaba toda Guatemala, toda la historia y el presente interviniéndose. En las botellas de ron, en cambio, cristalino vibraba mi futuro inmediato.

Unos días de alegría, frío húmedo, locura y mucha poesía. Usted que pensaba que no se podían meter 10 personas a un taxi a las 2 de la mañana... En Lima esto y más es posible. Unas cuantas personas borrachas y con ganas de peligro, en esta ciudad tienen su mira tú por dónde... Mostro.

Lo primero que hice en el Perú fue comer unos anticuchos en la calle. El sabor y la sazón insuperables, no es mentira lo que se dice de la comida peruana, para nada. No alcancé a llegar a la inauguración del festival, y esa primera noche me tocó charlar con el dueño del hotel donde quedamos: un verdadero personaje que parecía sacado de la mezcla de todos nuestros libros, de los libros de la colección País Imaginario. Ahí estaba todo lo esquizo, la desterritorialización, el humor transgenérico, la manía fabulatoria, la sutura de la realidad con la ficción. Le regalé un llaverito de quetzal, así medio sicodélico y se conmovió, ay Dios, este pinche hotelito desde antes ya parecía casa de la Insania y con nosotros encontraría su rostro real.

Pasé todo el martes en estado de riesgo, hasta que tomé la sabia decisión de echar un baño y preparar la presentación de mi libro, Síncopes, que se haría por la noche en la bellísima Casona de la Universidad San Marcos. Allá llegó una buena cantidad de personas y creo que ha sido la mejor presentación que nunca he hecho de un libro, cosa que además terminó de favorecerse gracias a la excelente performance de José Manuel Barrios, que nos lanzó una conceptualización de la vulgaridad y soledad del poder. Totalmente en sintonía con lo mío, pienso. Y esa noche se dieron otros riesgos distintos...

La semana siguió más o menos la misma tónica: delirio y poesía, fiesta y pensamientos cruzándose. No me perdí ni una sola de las lecturas ni de las presentaciones de libros, pero las discusiones más sabrosas se dieron en los extramuros del evento, lo aseguro: en el bar Don Lucho y en el Queirolo’s. Y si me preguntan, de los rincones de Lima me quedo con Barranco, un distrito interesantísimo, bonito y cuidado, con varios bares para derrapar. En uno de ellos nos tocó lidiar con dos policías (uno de ellos supuestamente retirado), que poquito a poquito se fueron poniendo pesados y hasta empezaron a tomar de nuestro trago. Mi estrategia fue empezar a hablar de Baudrillard y del neobarroso de Perlongher, con lo cual se sintieron excluidos dulcemente. La teoría literaria sirve para espantar a los policías en los bares, right.

En aquellos casos lo mejor es salir de Barranco y aprovechar a ver el mar que fustiga las orillas de la ciudad. Ahora metíamos a 6 personas al taxi, mientras fumábamos y hablábamos pendejada y media. Encendimos algunos cigarros y quemé una de mis mejores camisetas, la del ángel de la muerte... La noche debe haberse puesto buena, sí, porque no recuerdo todo el detalle. Recuerdo algún detalle que no puedo contar, quizás. Todo esto al tiempo que nos sumergíamos en un frío que mojaba de solo sentirlo.

Friolentos, los diversos acentos nuestros se confundían y enmarañaban, cosa divertida y en distintos volúmenes que podía alargarse hasta la madrugada.
Vamos a ver, el relajo no era para tanto, de hecho he estado en situaciones mucho más alborotadas, pero aún así el dueño del hotel empezaba a ponerse y ponernos nerviosos. Él tenía una historia íntima que no osaría contarnos, pero que se dibujaba en las líneas de su rostro y en los gallos que perdía su voz. Para relajarlo un poco y para cambiar un poco el ambiente, decidimos cocinar una pastita y un guacamolito aquel mediodía de jueves. Me tocó macerar el aguacate, sazonarlo y dejarlo presto. Maurizio sacó su italiano notorio y se enfrentó a los espaguetis. Recibiríamos elogios de viva voz y gestuales: da gusto ver a los amigos lamiendo el plato, quién dijo que los poetas sólo usaban la lengua para armar y desarmar sonetos...

Los poetas más bien desarman la lengua, y si se lo permiten desarman una ciudad. Vaya si no. Parra y Lira, Gerardo Deniz y Jabès, desarmadores. Carrión y HH, desarmadores. Barrios y Tarrab, desarmadores. Se desarma la ciudad del lenguaje, pero también la ciudad de las vanguardias, de las trans-vanguardias, de los ismos, de la centralidad discursiva. ¿Segunda mano, y más aún Coma, de Héctor Hernández Montecinos no son de alguna manera el resumen y la abolición de la vanguardia latinoamericana, no es acaso una zambullida desde Huidobro que ahora predice su incapacidad para conseguir un fin, un hasta aquí? ¿No está desarmada la idea de realidad en Demonia Factory, y la idea de razón totalmente desbaratada en Manicomio, la idea de autor en Explanans?

Ese tipo de cosas son las que presenta la colección País Imaginario, en este nuestro festival que tuvo una convocatoria sorprendente para cada uno de los días, sobresaliendo quizás el lleno total en el local Antares, donde la lectura fue maratónica y terminó pasadas las 11 pm. Más de 4 horas de poesía no las aguanta cualquiera, toda una experiencia, pues. Matices, texturas y voces de las más disímiles enredaron su trazo como el hilo de una araña que baila mambo. Lo malo fue que esa noche, en un bar aledaño, conocí al único peruano pesado de toda la estadía, para mi desgracia, un pelmazo muy parecido a los pelmazos de mi país y de todos los países: la estupidez está geográficamente bien distribuida. Ojalá se lo trague el Xokomil más angustioso en el lago de su pútrida vida.

No me hagan caso. O sí.

Qué días. A estas monerías nos dedicamos, sí, y a echar los piscos en lugares con nombres tan sugerentes como Yacana. Uno lo oye así de repente y piensa en Celia Cruz o en Buena Vista Social Club. Azúcar. Ahí mismo, en el Yacana, se terminó el Festival Internacional País Imaginario, con presentaciones de libros e intempestivas lecturas que desearon ser interrumpidas por una fila de 50 jóvenes que hacían fila afuera y que querían entrar al concierto de rock anunciado y el cual daría inicio al terminar nosotros. Adentro otros 100 jóvenes (y otros no tanto), permanecían defendiendo la poesía. La imagen era significativa, puesto que de alguna manera nos muestra la ruptura que hay entre el decir poético y los sentires más populares. En realidad el rock también es poesía, y la poesía debe ser como el rock, pero los patojos de afuera no lo sabían. Algunos de adentro sí estábamos conscientes de que todos debíamos caber en el Yacana.

Casi era el fin. Esa misma mañana, lo olvidaba habíamos cambiado de hotel. El mentado dueño del primer hostal decidió convertirse en un personaje de Hitchcok y algo como el miedo nos sacó más volando que corriendo. Pienso que estas cosas sólo le pasan a los poetas... Más tardecito recorrimos librerías, librerías de viejo donde encontramos verdaderas joyas como los 5 metros de poesía de Oquendo de Amat o Vox Horrísona de Luis Hernández o Leonardo (con la portada más hórrida de la historia de la cristiandad, ay) del locazo de Enrique Verástegui. Capitán Verástegui podrían decirle, pero queda fea la alusión militar.

Oh captain, my captain, la última noche de festival siempre debe ser la más excesiva y así fue. Después del Yacana y después de emborracharnos donde Don Lucho, paramos en un bar-disco que parecía sacado de La naranja mecánica, donde cada uno de los circunstantes era un personaje redondo para la trama más bizarra. Si me pongo a explicarlo me roban la idea. En serio. Les cuento, estas últimas noches son terribles porque en ellas está ya impreso el anuncio de que se acabó el oasis, ese elíxir de poesía que te hace sentir que lo que hacés tiene alguna repercusión, sabés que se acabó esa situación privilegiada donde podés hablar de punta a punta de una mesa sobre asuntitos del tipo “nueva poesía latinoamericana”, del tipo “Gus Van Saint”, del tipo “The Mars Volta”, del tipo “trasplatinos”, del tipo “tradición peruana”... No que no haya con quién hacerlo en los propios países, pero digamos que la concentración o densidad poblacional de gente del mismo zodíaco siempre va a ser menor. Por eso la última noche de un festival es de abrazos, locura, excesos, despedidas implícitas en cada brindis y en cada sonrisa dispersándose.

Algunos pocos nos quedamos una semana más en Perú, pero el festival País Imaginario terminaría aquel viernes, o más bien aquel sábado de madrugada cuando vimos algunas lágrimas correr, algunos cuerpos sucumbir, cuando vimos nuestros libros como objetos extraños y al mismo tiempo deseables, como hijos sexuados que nos gustaba molestar. Estábamos en Lima pero al mismo tiempo no existíamos en sitio alguno. Todo lo relativo a la poesía sucede en un no-lugar, en un espacio difícilmente cuantificable. La poesía habita la bruma, como Lima, y yo habito un lugar que quizás no existe y jamás conoceremos. Mi país es una intensa pasión, un triste piélago, un incasable manantial de razas y mitos que fermentan.





2.Cielo abierto. Después de Lima sobrevivimos en Perú Héctor Hernández Montecinos, José Manuel Barrios y este no tan dilecto servidor. De la chupa en El directorio, el último bar al que fuimos en la ciudad, pasamos directos a un bus que en cuatro horas nos pondría en la provincia de Barranca (sí, Barranca, no Barranco).

Amalia, que por muchas razones fue el corazón del País Imaginario, nos fue a despedir a la estación y todos conmovidos. Viajábamos con motivo del Festival Cielo abierto, un esfuerzo por colaborar con la descentralización cultural del Perú organizado por el poeta y gestor John López.

Allá las atenciones fueron inmejorables y en general tuvimos una excelente experiencia. Increíble lo parecida que era Barranca a cualquier municipio o ciudad de provincia guatemalteca, con sus cholo-taxis que aquí llamamos tuk-tuk, con esos rostros mestizos por todas partes, con esa mezcla de modernidad atolondrada y vapor rural.

Dimos lecturas en varios lugares, siempre al aire libre y con total acceso para la comunidad, lo cual me pareció un ejercicio maravilloso y digno de imitar. Los organizadores incluso tuvieron la amabilidad de llevarnos a Caral, ciudad milenaria y hogar de la primera civilización del hemisferio, y esto a pesar que por un malentendido tuvieron que buscarme durante dos horas antes de salir para allá, jeje. En ese sitio mítico leímos y fue muy importante hacerlo.

El último día conocimos el puerto Supe, ese puerto que Blanca Varela un día le aseguró a Octavio Paz que existe, y que hoy también yo puedo atestiguar. La amiga, poeta y editora mexicana Rocío Cerón nos acompañaba para entonces y juntos dijimos algunos poemas que fueron aderezados por música criolla del más alto nivel y una obra de teatro estudiantil con un humor entre sádico e inmediato que nos sacó la risa más de una vez, a pesar de sus notables descuidos técnicos. Si lo leen los chavos de la obra van a decir que los estoy criticando por resentido, ya que me agarraron por un rato de “chompipe de la fiesta”. Pero créanlo o no, lo disfruté mucho.

Yo regresé a Lima, satisfecho y feliz. Allá en la ciudad todavía pasé unos últimos días de total alegría gracias a Víctor Ruiz, Alessandra Tenorio, Gonzalo Málaga, Giancarlo Huapaya, Melissa Patiño, Luis Fernando Chueca, Paul Guillén y otros amigos y tremendas almas de letras y sangre.

sábado, 15 de septiembre de 2007

FESTIVAL PAIS IMAGINARIO DIA PRIMERO: LLEGADA A LIMA: BORRACHERA DEL 26/27 DE AGOSTO DE 2007, DESDE LAS 18 PM A 12 AM



Había ríos de cielo sobre las nubes, había nubes de tierra sobre las montañas y ríos de cielo purificando la terrosidad de la cordillera. Había mucho sueño.


(V e i n t i c u a t r o h o r a s s i n d o r m i r).

Agradecida con Alan Mills, que fue quien, después de varios años de apoyo moral por messenger, de proyectos literarios compartidos, de amistad, me abrió la puerta. Llegué a Perú buscando su rostro, su sensibilidad puesta al servicio de una fabulaciòn social, sin amaneramientos cacofónicos. El Marco: Primer Festival País Imaginario, que contaría con la presencia de los poetas Ernesto Carrión (Ecuador), Héctor Hernández Montecinos (Chile), Alan Mills (Guatemala), Manuel Barrios (Uruguay) y la que suscribe (Argentina). En el aeropuerto de Ezeiza había perdido mi gorro, con el que sería reconocida al llegar a Lima. Me encontró lomismo el Harold Alva, con "su esposa" , es decir, con Florencia Béjar Bustamante. Fue durante la mañana. Me llevaron al Hotel Costa Azul, en la siete de Arenales. Una entrada oscura, con bonitos mosaicos que me hacìan recordar a los mosaicos andaluces, con un cielo gris y las casas todas llenas de colores pasteles, sin brillo. Hablamos largo rato, de poesìa argentina, de polìtica peruana. Leyeron mis poemas en voz alta, me los corrigieron. Me llenaron de libros de autores que no conocìa,pero que se parecìan a espejos peruanos de espejos argentinos. Fue lo mejor que pude hablar con ellos en toda la estadìa, lamentablemente. Despuès almorzamos, conocì al Raggs -me regalò dos de sus libros- y volvì a conocer a Hèctor Hernandez Montecinos. Estàbamos todos tan cansados y tan ansiosos y tan felices, que nada màs pudimos decirnos, sòlo quedaba comer y tomar Inca Cola mientras esperàbamos la llegada de todos. Volvimos al hotel. En vez de agua, Ron Cartavio. Media botella pura de Ron Cartavio. No recuerdo màs nada. Me dicen que una mujer quiso tocar mis tetas. Que me puse a gritar como endemoniada acostada sobre una cama. Que contè mi tragedia. Que alguien quiso exorcisarme en latìn. Que llegò el Hèctor y me volviò a conocer y se asustó. Que el exorcista le dijo: "No te vayas, no, el demonio ha entrado en ella, ayudame, pues si no se le quedará ahì dentro". Que Hector bajo las armas de su defensa y se acercó, que el DIOS Héctor se arrodilló a los pies de mi cama y con su mano transmitiò la templanza y la tristeza necesarias, que Hèctor me recitó el salmo 23 entero con tanto amor que me quedè soñando. Velaba armas por Alan, lo sé. Hector fue entonces el exorcista psico de mi pasado, lo sè. Dicen también que lo adorè, que le besè los brazos como loca Adam y que lamí su boca de chancho serdominante lúdico. Que supe que era Dios antes de leer su poesìa. Que todos se fueron a buscar al uruguayo Manuel Barrios al aeropuerto, que volvieron y me tocaron la puerta y me sacaron del sueño soñado, que yo estuve media hora sin abrirles vociferando:

L O S P O E T A S S O N T O D O S P U T O S,
Q U E R I A A G U A Y M E D I E R O N R O N
.

Que abrì la puerta y me encontrè con un chico rave de anteojos de sol en medio de una noche cerrada. Tierno y solitario. Que lo detestè pero me subì encima de èl. Que el Héctor me tiró agua bendita para exorcisar esta vez a mi cuerpo. Que decidì ir al baño de la otra habitaciòn (eran dos) y el uruguayo me siguiò. Que ya no podìa tener planes. Que todo era caos y al caos habìa que fragmentarlo. Que ahì empezaba el festival Paìs Imaginario. Que eso era el festival Paìs Imaginario. Que seguí sin dormir. Que se cumplían diez años de mi tragedia. Que con el gorro había perdido también mi cabeza. Que el festival era un nuevo viaje de egresados.

foto: Manuel Barrios

miércoles, 22 de agosto de 2007

LOS POETAS SOBRE LA POESÍA Y EL FESTIVAL PAÍS IMAGINARIO

1.-¿Qué relación encuentran entre la realidad y la poesía y cómo te llevas con eso?2.-¿Podrías analizar brevemente lo que ocurre en tu país con respecto al arte y relacionarlo con la realidad político/social?
3.-¿Qué expectativas tienes para el Primer Festival de Poesía País Imaginario?

ALAN MILLS (GUATEMALA)


1.-En mi obra quiero que emerjan, al mismo tiempo, un cierto paisaje social y los más profundos, íntimos y angustiantes laberintos, produciendo confusión entre lo meramente alegórico y la documentación del paisaje social mentado. Me interesa ponerme en crisis, que nuestro destino sea diluirnos en un absurdo tan doloroso como redentor.

2.-No sabría cómo resumir algo tan complejo, pero quizás podría decir que desde la firma de los Acuerdos de paz hace 10 años, el sector que más se ha desarrollado en la vida nacional es el cultural y artístico. Tenemos un escenario muy potente, con propuestas de mucho riesgo que plantean reflexiones y aproximaciones radicales a nuestra historia y nuestro presente convulso. Surgen poetas que se nutren de diversas experiencias no solamente locales y que están también desplazando los criterios conservadores con que se ha entendido la poesía en el país (Julio Serrano, Luis Méndes Salinas). Hoy se quiere hacer una poesía que dé cuenta de nuestras múltiples fracturas frente al lenguaje y la realidad, y ojalá surjan más editoriales, revistas y antologías que apuntalen este proceso de cambio iniciado desde los 90’s. Los artistas estamos dialogando con toda la energía de nuestro talento y con toda la pasión por reinventar un territorio que nos duele y nos maravilla...
3.-Lo más importante es encontrarme con otros poetas que andan en búsquedas similares o análogas a la que yo llevo, hacerse familia desde un contacto crítico entre diversas experiencias estéticas: enriquecerme.
Un festival como País imaginario debe fortalecer la red, la comunidad imaginaria que estamos inventando en América Latina, y para mejorar debe crecer y ser siempre móvil, ser un verdadero festival itinerante que le permita consolidarse como el campamento para las nuevas dicciones con que queremos dejar rastro de nuestros constantes colapsos y de nuestros sueños, así sean turbios...

Alan Mills. Ciudad de Guatemala, 1979.
Ha escrito un solo un solo libro llamado Testamentofuturo, el cual fue publicado en tres entregas y como obra de iniciación de 2002 a 2005, en Guatemala y México. Con Síncopes (Editorial Zignos, Perú 2007) da comienzo a un proyecto radical de escritura que aspira a una documentación terrible de su vida y su paisaje social.

Ha participado en múltiples festivales en América Latina y en el V Festival Internacional "La poesía tiene la palabra” organizado en 2005 por la Casa de América en Madrid. Colabora con diversos proyectos literarios en Hispanoamérica y dirigió el proyecto poético Rusticatio en 2006.


*.
maese Perro, ládreles mientras cogen en ese hotel tan sucio, maese, porque ya no lo soporto, así al menos el ruido y esta porfía quizás rocen algún dulzor para mis adentros, ella se pegó al otro, de ahí que me ofenda tanto su silencio, estoy de pie junto a la ventana y han decidido no gemir, menosprécienme cabrones, yo hablaré con maese Perro aquí afuera de este hotel tan shuco, sí pisados, mancillen mi amor, sáquense fotos velludas y luego mándenmelas por hotmail, pero griten, quiero escucharlos tras los ladridos de mi Perro, necesito un barullo tremendo, deseo escuchar esos jadeos con que me burlan, ládreles maese, aquí muerdo


**.

voy aquí, en las nubadas, y no veo ningún abajo capaz de representarme, ni hacerme la horma, no imagino mis pies en la tierra, sigo en vuelo y apenas diviso esos puntos como hormigas moviéndose, señalando mi fuselaje, este esqueleto mío, tan de lujo, distante para ellos, ratas, animales de corretear en su mismidad sin cielo, destinados a ver arriba por culpa de la bulla que traigo, a causa del susto o achicamiento ante su muerte, sombra que se les acerca y será tan suya, como lo que más, como mías mis alas en la cabina presente, el timón en mis manos, mío este limbo áureo que respiro, todos los fuegos servidos, el racimo suelto, con tal fibra y pulso, prestancia o carácter, y mi falo palpitante en cercanía, a toda máquina, voy aquí, brioso, piloteo sin ver, juego, hago piruetas en el aire dibujando pánicos, vuelo, penetro la ventisca para ser algo más que esos puntos imprecisos huyéndose allá abajo, salvados apenas los unos de los otros y, sí, mira: parece que se muerden, y son crueles a la distancia


***.


aquí no pasás, acá sólo la Mara para y controla, mata, viola, guanacote loco, salvatruchote loco, que te quede claro: no soy yo el que habla sino éste que cree, que piensa que puede hablar por mí, dejate de mierdas, yo no hablo así, a este hijueputa yo le quebraría el culo, por cien quetzales, por diez dólares, por menos, fácil me quiebro a este malparido por andar hablando, no tenés idea con qué ganas, la otra vez acuchillé a una vieja, una ruca culona y con pisto, su marido me pagó el trabajito y la fui a agarrar de noche, ya no la quería el pisado, hay amores que matan, pero ése no era amor: el viejo cerote sólo le quería dar agua, y se la di yo, salvatruchote loco, la mandé directito con dios, ¿quién habla aquí, este hijueputa que escribe o yo, el meritito matón, el homeboy crazy del verduguillo y la bala, quién pues?, dejá de leer, estás pendiente

MAURIZIO MEDO (PERÚ)

1.-No puede existir poesía sin realidad. Toda escritura parte de ella , la sublima y se la devuelve a la tribu, purificada- más que el lenguaje, como sugería Mallarmé, pienso que la poesía, toda poesía, se nutre de la realidad. Sin ir muy lejos, en Litane, Alejandro Tarrab, valga la redundancia, la desrealiza mediante un lenguaje que surge de la confrontación personal con sus diversos niveles; en Síncopes, Alan Mills, la escruta para forjar otra intermedia, cuyo dónde es el habla, entre la que ve y la que sueña; la poética de Carrión es una carnavalización de la realidad, Demonia Factory su exorcismo. ¿Desde dónde surgiría la poesía si no desde la realidad?

2. -En ese sentido creo que Harold Alva fue bastante claro, Amalia. Más que establecer este tipo de relaciones, que generalmente caen en la banalidad o en lo barroco-có, hablemos más bien de lo que está ocurriendo. Esto es, ahora, País imaginario, hablo de la realidad; esto es ahora la celebración de un encuentro que va más allá de la reflexión sobre el devenir poético y se presenta y surge con libros bajo el brazo. Insisto, hablo de la realidad, el resto es literatura.

3. -Desde ya, y aquí hablo como juez y parte, por estar en la organización, gran parte de mis expectativas son ya realidades con la llegada de los amigos: Alan, Ernesto, Manuel, tú, Amalia...No menciono a Héctor pues ya es parte de la casa. Y su encuentro con los de casa, Paul, Lucho, Willy - estoy siendo arbitrariamente subjetivo. Será muy enriquecedor compartir por unos días un mismo espacio, éste que abre el horizonte de otro imaginario. No creo que este festival pueda compararse con otros, en los pocos que he participado; unos con aura oficialista, otros financiados por consorcios y empresas privadas. Creo que éste surge, y sin alegorías, desde la margen. Y la margen es del deseo de cuatro personas, (oh mundo lo siento por ti/ tú no conoces a estas cuatro personas, Pound dix), con Harold a la cabeza, que apuestan por ver convertido en realidad lo que hace diez años podía parecer utópico. ¿Qué faltaría? Amén de un afamado quiropráctico, para después de cada jornada, tal vez, -esto lo hablábamos con Alan- , un poco más de presencia femenina. Pero es algo que se puede aún arreglar, sé que cada recital es una convocatoria abierta. Si se hubiera contado con algún tipo de financiación doy por descontado que otros poetas, muy amigos, como José Kózer, Roberto Echavarren, Raúl Zurita y Róger Santiváñez nos habrían acompañado. Eso, seguramente, ocurrirá en las próximas ediciones.

Nació en Lima en 1965. en 1986 ganó el Premio Nacional de Poesía Martín Adán, el 2004 el José María Eguren del Instituto Peruano de Cultura de Nueva York, y este año, su libro MANICOMIO, ha sido nominado al galardón Festival de la Lira, de Ecuador. Son 10 los libros finalistas han participado poetas de todo el mundo.

JOSE MANUEL BARRIOS (URUGUAY)


1.-Suele hacerse una dicotomía entre ambos planos, herencia creo yo de malos hábitos realistas. Me parece que el proceso de creación artística es una forma de internalización y de verbalización del mundo como lo es todo otro discurso. Pienso ambos planos conformando un mismo estímulo: digestión del socius y construcción de mundo en un mismo proceso. La poesía desestitucionaliza el lenguaje para decir cosas que comienzan a existir porque ella crea los nexos para pensar el mundo de esa manera, nombra y al nombrar produce.


2.-Es difícil hallar las líneas contextuales en relación al fenómeno artístico. La crisis del 2002 me parece una crisis bisagra, que tocó áreas muy sensibles no sólo en el living de casa sino también en las cuerdas donde tendíamos ropas demasiado gastadas sobre la azotea de noche latinoamericana. Fue (y sigue siendo) una crisis de identidad nacional, la pauperización del país hizo que el grado de elitización cultural aumentara. No obstante los cambios políticos han hecho una indudable apertura para el crecimiento y la diversificación creativa que, pese a la torpeza de su performance, no deja de ser algo grato. Pero esto todavía está muy relacionado a contextos limitados y muy circunscriptos, además de lo local está todo el fenómeno de la glocal y lo que implica a nivel masivo. Es indispensable trabajar desde la identidad y para la identidad si queremos superar la masificación que intercepta el acontecer creativo, no quiere decir encapsularse en la aldea, sino tener conciencia de la voz desde donde se emite el discurso para no caer en un discurso neutro, más de lo mismo, porque de eso ya tenemos bastante.

3.- Que la poesía ocupe un lugar no sólo en los imaginarios sino también en los territorios. La no alienación es también no alineación... un crédito por las alternativas de fortificar una zona: si hay gente que escribe poesía, si se publican libros de poesía, si se hacen festivales de poesía que convocan a personas de lugares distintos, eso crea una zona y confirma la silenciosa existencia de los lectores. En un sistema donde la promoción de lo humano es hegemónica en torno a valores de mercado la poesía siempre va a alzarse como una voz que hace y dice otra tierra posible de ser imaginada.


José Manuel Barrios es estudiante de la licenciatura en Letras (FHCE, U.D.E.L.A.R.). Actualmente trabajo como investigador para la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (U.D.E.L.A.R), y como colaborador en La Diaria. Poesía: Treefingers: último poema barroso. Tomo I de las obras completas de Pablo Polyester (2005, inédita). Democracia (2006), Explanans (2007).

JORGE HURTADO (PERÚ)

1.La realidad es una cárcel imposible, como el lenguaje. Lo importante no es aprehenderla ni decodificarla, sino percatarnos cómo funciona ese mecanismo donde cada uno de nosotros inventará su posibilidad vital. Esta posibilidad no necesariamente es la afirmación de la vida, en su concepto más simple, sino esa posibilidad que necesitamos para seguir respirando, así sea en la semi asfixia. Siempre hemos buscado trastocar la realidad, destruirla y desenmascararla para habitar en la desfascinación perfecta. En un estado de nostalgia perpetua donde solo la Verdad es la única realidad posible. Víctimas de nuestros propios afanes, nos entregamos a la búsqueda de nuestra libertad, en un juego de relaciones enraízadas en la desesperación. La poesía es la única que puede crear a partir de la desfascinación. La poesía no emplea la realidad y el lenguaje, sino los reinventa. Se desplaza por todos los planos para no ser una mera copia de las emociones. La poesía desborda la realidad, así sea difícil asumir una posición donde la realidad aparente ir más allá de nosotros mismos.
La realidad no destruye al hombre, la realidad no somete mediante las circunstancias, es uno el se que ha quedado maniatado porque no ha aprendido a asumir esa posibilidad vital: vivir en el deslumbramiento constante que significa la poesía. Asumir la poesía es ir hacia todos los límites, así eso signifique cientos de navajas que se pegan a nuestros cuerpos o un delirio constante.


2.- El arte en el Perú ha planteado nuevas formas de cuestionar su devenir. A pesar de los cánones que han orientado los discursos y presupuestos artísticos, ha habido picos donde la literatura y el arte han llegado a un punto que unía toda la dispersión existente. El panorama el arte peruano es muy amplio. La experiencia en los años ochenta, por ejemplo, hizo que nuevos planteamientos artísticos aparezcan con fuerzas diferentes.
En el aspecto político, el Estado nunca ha asumido un rol importante en la formación ni incentivo de los artistas. Nunca ha habido un compromiso real con el arte, a pesar de poseer mucha normas o decretos, nada de eso se cumple. Existe una frase dicha por el escritor chileno Roberto Bolaño, que los artistas no deben esperar a los Mecenas, y el único mecenas es el vacío. Esta frase en el Perú es una brutal realidad. La regla. Y en provincias, ya pues, es el vacío más agresivo.



3.-La naturaleza del festival País Imaginario es la unión de voces, que poseen registros diferentes en el trabajo creativo. Un rasgo característico es la movilidad del lenguaje, como si se hubiesen comprendido que la poesía es un acto constante de devenir. Las fronteras se han disipado no solo en el sentido geográfico sino del texto poético. Zignos ha emprendido una labor ambiciosa y utópica, como el mismo nombre lo dice, pero posible. Por algunos días, Lima se convertirá en un escenario móvil de poéticas representativas de América. Una de las críticas que siempre se han realizado sobre los festivales es la centralización de las lecturas, donde Lima es el único punto. Se debería crear mecanismo de descentralización, donde se involucre realmente a la ciudad, y no sea un encuentro turístico de escritores en ciudades del interior del país. Creo que los poetas que han emprendido este festival poseen las cosas más claras, respecto a esta deficiencia.

Jorge Hurtado es Ingeniero Industrial, egresado de la Universidad Nacional de Trujillo. Poeta, narrador y periodista. La mayor parte de su trabajo poético está aÚn inédita. Una selección de sus poemas ha sido publicado en la antología 18 poetas latinoamericanos (Zignos, 2006) y participó en los recitales de poesía y el disco de lecturas Entre Dos Siglos. Actualmente se dedica al periodismo cultural en el diario La Primera. Obtuvo el primer premio en el 2º Concurso de Cuentos de la Feria Internacional de Libros de Trujillo, en el 2005.

on/ off

el deseo que ata furioso el extremo delirante del cuerpo
rodeado de sábanas por otros sudores rancios en medio
de la luz rojiza violenta escurriéndose por tus cavidades
axila púbis húmedo
inventa el lenguaje del cuerpo con una boca pegada a la
conexión eléctrica del espasmo
y el amor estalla en las afueras
reclinándose en las cortinas de las habitaciones hasta el final de
la locura en los gritos que se hunden en la sombra hasta
desaparecer en la serpenteante calle coronada por los ojos de
los postes ah el amor siempre está en donde no queremos
verlo
y el deseo es el único amante dentro de los cuerpos que se
deshacen del tiempo
murmurando
gruñendo bestialmente
como el primer animal
conociendo los lados salvajes de la carne sin ninguna moral
que señale con su dedo muerto a quienes entran por las puertas
abiertas por unas manos que rebuscan
en otro cuerpo las máscaras y los rostros desnudos para iniciar
el rito del fuego que se transforma en ceniza— eternamente—
hasta que una colisión fulminante ahogue los gemidos en la
Oscuridad Inevitable del Cuerpo


arranquemos los úteros que nos hicieron nacer

y los salvajes cantan en la Noche Absoluta:
arranquemos los úteros que nos hicieron nacer, los músculos que nos expulsaron desnudos ante un dios ciego y vacío de espíritu.
estamos atrapados en un vientre más atroz. la angustia se transforma en un elixir mágico contra la muerte.
el mundo está quieto.
los colmillos de la bestia se clavan en cuerpos de mujeres jóvenes hasta hacerlas engendrar en hospitales y en casuchas pestilentes donde lo único que existe es una vida que nace sin nacer.
asesinados por el miedo destruimos nuestros cuerpos en campos brutales.
asesinados por el horror inventamos nuevas formas de asesinar y ser asesinados.
y la Madre sigue engendrando sin freno en su cuerpo viscoso. destructiva. materia orgánica bajo una luz artificial.
extremidades que crecen hasta tocar la vía lechosa con la punta de sus garras.
cuerpos devorándose en medio de orgasmos frenéticos luchando contra el devenir...

y los salvajes se detienen en el amanecer, mudos.

HECTOR HERNANDEZ MONTECINOS (CHILE)

1.- Desde que comencé a escribir me interesé por superar la dialéctica de realidad/poesía, y esas cosas de vida real y obra efectiva, de hecho todo lo que he escrito parte desde una tensión crítica entre la ficción y la escritura. Creo que la ficción es el nuevo género literario en la escritura, porque allí no hay género, cabe la novelística de Bolaño o Vila-Matas, el cruce ensayístico de Piglia, las poéticas del peruano Enrique Verástegui, el cual ha llegado más lejos en su delirio del conocimiento humano, y son muchos más. La poesía es un género realista porque en cada momento anuncia su desaparición, y esa es su ficción que la hace luminosa y nómade.

2.- Sucintamente, te puedo decir que la construcción del lo que se ha llamado mercado cultural ha venido a hacer visible el desamparo económico y civil de los artistas, en especial los escritores. En Chile existen becas y algunos premios, pero por la cantidad de autores se hacen escasos como reconocimiento e incentivo, porque eso es más que todo una disticinción: un estímulo para seguir así o justamente para hacer todo lo contrario.

3.- Todo festival poético es un triunfo a las economías dominantes, a las moralinas burguesas, al silenciamiento cultural. Me alegra mucho que Perú sea el anfitrión de este festival tan importante, tal como será México con "El vertigo de los aires" ahora en octubre o "Latinale" en Alemania. Nosotros hemos hecho dos festivales en Santiago, "Poquita fe" y este próximo año esperamos hacer el tercero con todo el cariño, la fraternidad y la amistad de los poetas latinoamericanos.


No a las respetables putas de la belleza / No a los distinguidos
perros de la poesía / Nosotros hemos cantado a nuestra generación sin
lograr despertarlos del miedo / Nosotros hemos jugado a ser palabra
derramando a tiros el desenfado sobre las cabezas de los boquiabiertos
que nunca imaginaron un arrebato como este para la poesía y para lo
que se vive de ella / Hemos desvestido a las muñecas con fuego y voz
propia / Hemos desasistido por ellos nuestra lógica y nuestro pudor /
Porque cuando los dioses se quedan en silencio los desiertos de
atacamas del mundo florecen hacia adentro de los ojos / Ya no queremos
ser más ciegos / Buscamos luchar contra la desesperación del tiempo y
los demonios del poder / Pero sólo ahora hemos resuelto que la poesía
es un rumor de prestidigitadores / Y que nuestros dedos son dardos /
La verdad es una de las pocas mentiras que hace daño en este contexto
/ No escribimos artes poéticas / Leemos las coyunturas de la vida /
Nos ha tocado hacer el trabajo sucio / Destrancar las alcantarillas
llenas de guaguas rancias porque en las camas de mi casa los
durmientes no cesan de crecer y me aprietan y no me dejan escribir y
dicen que estamos mal muy mal / La honestidad está desnuda / Sangra
por la nariz y el culo / Estamos llamados a ser más que los primeros
continuadores / Nuestros sudarios son seminarios / Nadie quiere
tocarnos / Mis amigos no tienen más de 22 años / Y conocen la
ambigüedad de las miradas / Conocen la alucinación de las esferas /
Conocen el destierro de la estirpe / Conocen a los sobrevivientes de
17 años en llamas / Conocen el fascismo / Conocen la dictablanda /
Conocen el alcohol después del Amanecer / Niñitos danzando alrededor
de la luna / Corazón cobertizo / Corazón sagrado de los rebeldes /
Corazón sagrado y herido de los homosexuales / Nuestra vida está
quebrada / Todos los géneros son una convención que no necesitamos /
De un día para otro un puñado de mestizos resplandecientes apareció
desde los rincones más inhóspitos de Vergüenza Nacional / Mis amigos
pintan las calles con sangre semen y llanto / Mis amigos hacen música
con los restos de la linda república de rodillas / Mis amigos ocupan
las casas para la cultura y los persiguen / Mis amigos no escupen para
el cielo porque ya no confían en él / Mis amigos hacen videos grabando
la realidad / Mis amigos tienen nombres de santos pero es una graciosa
coincidencia / Mis amigos hacen de la vida una performance para no
irse a la mierda / Mis amigos son testigos de las revoluciones
sensuales / Mis amigos conocen los paisajes de chile por el ácido / En
los rincones de la ciudad hemos peleado nos hemos emborrachado nos
hemos amado / Nos han insultado por ser menos mediocres que nuestros
padres / Hemos multiplicado las divisiones / El pasado es una excusa
para ser más cobarde / Mis amigos son pobres de la calle de la noche /
También hay hombres que se suicidan entre mis amigos / Y los locos no
están solos / Pero nos tenemos a nosotros y tenemos poesía / Por eso
celebramos que estamos juntos anunciando el devenir de nuestros deseos
/ Lo peor que podría pasar es callarnos poco a poco / Caernos
enredarnos en el mismo galope / Hombres-mujeres-caballos / Estamos
viviendo el luto de nuestro tiempo / No a las respetables putas de la
belleza / No a los distinguidos perros de la poesía


HÉCTOR HERNÁNDEZ MONTECINOS (Santiago, Chile, 1979). Licenciado en
Literatura. Doctor en Filosofía mención Teoría del Arte. Ha
escrito en poesía No! (2001), Este libro se llama como el que yo una
vez escribí (2002) y El barro lírico de los mundos interiores más
oscuros que la luz (2003), los cuales aparecen reunidos en [guión]
(Santiago: LOM, 2007), que es el libro hermano de [coma] (Santiago:
MANTRA editorial, 2006; 2º edición, Sao Paulo: Amauta editorial,
traducida al portugués, en prensa) que reúne su trabajo poético del
2004 a la fecha. Es el director general de los encuentros de poetas latinoamericanos en Santiago de Chile "Poquita Fe" (2004 y 2006).


RAFAEL GARCÍA-GODOS SALAZAR (PERÚ)



1.-Para escribir, en mi caso, las imágenes pueden venir en un sueño, en una visión, si en caso fueran de la realidad, ya las altero, como una fotografía, la truco, la sobreexpongo, la yuxtapongo, la mando a negativo, etc... en todo caso el hecho de escribir de poesía es un hecho real.


2.-Amplísimo, pero no pasa nada. Inacción.

3-Para este tiempo, para mi criterio falta tiempo. No se puede comparar con otros festivales porque todavía no comienza este, después se puede evaluar. Falta hacer, simplemente.


queridolucía
yo puedo ser tumujer
yo puedo ser tumujer
reordenarme a partir de tu existencia
ser él o la cualquiera que desees en la cama

yo puedo ser tumujer
donde el dolor es la suma

yo puedo ser tumujer
abro las piernas
¿será eso suficiente?


Rafael García Godos Salazar. 1979. Comunicador Social. Premio Video Cortometraje BBDO (Panamá 2000) Premio Poema-Objeto Oquendo de Amat de la Municipalidad Metropolitana de Lima (2005) Premio Dorian Arts (2006). Ha publicado No importa borrar (2000) viruspop/raggs (2004) ETO (2005) y queridolucía (2007).

ERNESTO CARRIÓN (ECUADOR)

1.- La poesía nace justamente del conflicto con la realidad. Desde la insatisfacción; pero esto no significa que el poeta carezca de dominio de una posibilidad emergente. Hasta el poema más desgarrador y la voz más marginal y extraviada poseen conceptos claros sobre lo que quisieran fuera este mundo. Escribir es asumir una postura estética que al mismo tiempo es ética. Nadie puede escribir sin poseer un claro concepto de la enfermedad. Ninguna escritura seria nace del gozo o de la abundancia. Escribimos porque sabemos algo está mal. Escribimos porque no podemos volarnos la tapa de los sesos y cerrar los ojos. Escribimos, también –cobardemente-, para continuar mirando y pensar que hacemos algo.

2.- El arte, como sucede en cualquier ciudad latinoamericana, está concentrado en pocas manos. El sustento editorial en Ecuador es mínimo, así como las garantías jurídicas para que un escritor pueda vivir de su oficio. Mucho, parecería ser, el estar publicado en las casas editoriales de Quito, y esperar la buena distribución de tu libro. Sin embargo, el arte sí es valorado en ciudades como Cuenca y Quito; incluso se realizan eventos que poseen el carácter de promover el apego a la literatura y artes plásticas.

3.- Sería excelente que esta campaña de Harold alva y Mauricio Medo fuera tomada en cuenta por instituciones gubernamentales. Que recibieran el apoyo debido. Se está intentado reunir a la voz emergente de América Latina, a las nuevas propuestas. Ellos están apostando por trazar un posible mapa lírico , donde nos reunamos todos.

Ernesto Carrión (Ecuador, 1977) autor del poemario La muerte de Caín. Obtuvo este año el VI Premio Latinoamericano de Poesía Ciudad de Medellín por su libro Demonia Factory - un verdadero producto de la destrucción, según sus palabras- consolidándose como uno de los poetas jóvenes más radicales.

domingo, 12 de agosto de 2007

OBRA DE TEATRO APASIONATTA OBRA DE TEATRO

"Todo se da en un relámpago, la vida, la gloria, la muerte y la resurrección"
Marosa di Giorgio

Apasionatta es la puesta en escena de la poesía de Marosa di Giorgio (Uruguay, 1934-2004). Es, además, un ritual que pone en relieve los mitos femeninos. Allí, desde la comunión y el casamiento hasta la música (en vivo) y la voz de los poetas de todas las generaciones, se convocan para cantarle a las pulsasiones de la vida y a lo muerto que vuelve en forma de herida que recuerda. La virginidad y el deseo de entregarla cobran un valor ideal de belleza que será ultrajado por el hombre, muchas veces con complicidad femenina. Ultrajado una y otra vez, pues la mujer volverá a soñar con un hombre y volverá a pecar junto a un hombre. Obra aparentemente discontinua y surrealista, plena de señales que le dan una unidad circular a la pasión, al tiempo y a la locura.

AUSPICIO FONDO NACIONAL DE LAS ARTES. PROTEATRO
Autor: Helena Tritek sobre textos de Marosa di Giorgio. Elenco: Con Malena Solda, Neli Saporiti, Florencia Crespo. Lili Grinberg, Marta Montero, Eduardo VonMulhinen, Roberto Romano, Eduardo Bello, María Ester Camaño. Dirección: Helena Tritek
Lugar: La Carbonera (Balcarce 998 - Reservas 4362-2651)
Horario: Domingos a las 17:30
Precio de localidades: $ 20.
apasionatta07@hotmail.com-

sábado, 11 de agosto de 2007

DIEZ PREGUNTAS PARA HAROLD ALVA

Harold Alva nació en Piura (Perú), en 1978. Estudió Derecho y Ciencias Políticas. Poeta y editor. Actualmente dirige Editorial Zignos y es codirector de la revista LA CAJA NOCTURNA (edición peruana). Es mentor, junto con Maurizio Medo, del Primer Festival de Poesía País Imaginario.


¿Qué es, para vos, un “país imaginario” en Latinoamérica?
Vamos por partes. Primero por qué intentar construir desde la poesía un país imaginario, qué no tenemos como latinoamericanos para inventarnos un país imaginario, o qué tenemos. Te respondo con plena consciencia generacional: hemos recibido como herencia territorios fracturados, en cada uno de los países de nuestra América somos víctimas de crisis generalizadas, somos los sobrevivientes de catástrofes sociales que prácticamente han puesto en nuestros hombros una responsabilidad gigante: la simple premisa de no repetirlas; de allí que lo que nos mueve a intentar este Festival sea en efecto la urgencia de integrarnos; si políticamente vamos por distintas direcciones, entonces partamos por algo, tomemos como bandera algo que en realidad nos identifique, es decir, empecemos por nuestro lenguaje, y allí la poesía cumple un rol determinante, porque los poetas seleccionados para la primera serie de esta colección, son escritores con plena consciencia de “lo latinoamericano”. Entonces para mi este País Imaginario es el primer paso para curar estas fracturas.

¿Cómo surgió el proyecto?
Hace tres años dirijo una editorial en Perú: Zignos; cuando empecé con la editorial la idea era aportar desde los libros por un verdadero cambio social, digamos que mi pretensión fue poner mi granito de arena desde la cultura, y lo interesante de tener un sello editorial es que conoces a otras personas que están en lo mismo, a eso le agregamos que también soy escritor, entonces conocía a otros escritores que pese a ser muy talentosos no podían acceder a publicar sus libros. Y esto coincide con un buen momento de la literatura latinoamericana última, los poetas empiezan a organizarse y a pensar ya no en función país sino como verdaderos ciudadanos a otra escala, como que la globalización les llegó de golpe pero desde la escritura supieron lidiar con ella, y empiezan estos desplazamientos llamados encuentros de poetas; donde -a diferencia de aquellos que son verdaderos paseos turísticos con viáticos pagados y con respaldo institucional- los miembros de esta nueva generación, con todo el sacrificio que el bolsillo les permite, inician este intercambio de experiencias en distintos escenarios: el Poquita Fe en Chile, el Estoy Afuera en México, el Novísima Verba en Perú o el Salida al Mar en Argentina. Convirtiéndolos en mi primer referente para intentar construir este país imaginario con sus miembros más representativos. Yo tenía ya la idea de editar una colección de poesía con esta generación, incluso publiqué una muestra de 18 poetas, posterior a ello es que empezamos a intercambiar correspondencia con Maurizio Medo, y Maurizio incluso también tenía un estudio sobre estos poetas, su libro se llamaba Hacia un país imaginario, entonces allí quedó el nombre: nada más preciso para definir esta búsqueda. Y empezamos a seleccionar a los poetas de esta colección.

¿Qué significa el festival a nivel personal?
Que estoy siendo consecuente con mi función de escritor. Es mi responsabilidad social lo que me mueve.

¿Y a nivel público?
Me queda la satisfacción de saber que estamos apostando por un grupo de poetas que estoy convencido serán fundamentales para el proceso de nuestra literatura. De eso, los lectores, se darán cuenta cuando tengan los libros en sus manos.


¿Qué perspectivas tienen para esta edición?

La meta es difundir las obras de estos siete imaginarios. No dejar que se nos escape ni un mínimo espacio donde podamos llegar con la escritura.

¿Qué falencias viene a cubrir el Festival?
No ha habido en Latinoamérica un festival donde no sólo se hable de poesía, sino que además presente a un grupo de poetas jóvenes cuyos libros han sido publicados especialmente para este evento, y sin ser esto una feria de libros, y menos aún, sin ningún apoyo para lograr las publicaciones, aquí es el equipo, la organización de este festival, quien ha hecho posible que podamos realizar un acontecimiento sin precedentes. Eso y, por supuesto, la confianza de estos jóvenes escritores quienes nos han confiado sus obras, en algunos casos, primeros libros. Conozco algunos sellos independientes que también realizan esfuerzos por editar literatura última, sin embargo, lo que comentaba al principio, nos interesa un discurso por “lo latinoamericano”, es decir hay sellos que editan poesía pero no como esa apuesta por darle a su proyecto ese sentido político del libro.

En definitiva, ¿en qué se diferencia de otros Festivales?
Lo que nos impulsa es el mismo espíritu integracionista del resto, sin embargo, la diferencia radica en que estamos acudiendo más allá de los recitales y las ponencias, Zignos está apostando por las obras de esta generación y, además, este será un festival itinerante.

¿Cuál fue el criterio utilizado para la selección de poetas?
Como en toda selección que pretende la trascendencia, el criterio ha sido la calidad de los textos, a eso, sumado lo que ya había comentado a tu primera pregunta. Ojo que los poetas seleccionados vienen de tradiciones poéticas muy importantes, Héctor Hernández Montecinos y todo lo que significa la poesía chilena, con precedentes como De Rokha, Parra, Zurita o Maquieira, por citarte algunos, miembro de una promoción con voces como las de Paula Ilabaca, Pablo Paredes o Alexis Donoso. José Manuel Barrios de Uruguay y Benedetti, Achurar, Echavarren, Courtoise o los novísimos Nicolás Alberte, Horacio Cavallo o Leandro Costas Plá. No ha sido una selección fácil, hemos tenido que sumergirnos a investigar lo que aconteció y acontece en Latinoamérica; y estoy convencido que no hemos fallado al momento de determinar a quiénes editar en esta primera serie. Un caso sumamente satisfactorio ocurrió con Alan Mills, particularmente desde Asturias no había leído literatura guatemalteca, gracias a esta búsqueda pude conocer a poetas como Huberto Alvarado, José Luis Villatoro, Luis de Lión y a los más jóvenes, Regina José Galindo o Javier Payeras, entre otros; lo mismo sucedió con Ecuador y Ernesto Carrión, con esa gran responsabilidad sobre sus hombros de poetas como Carrera Andrade o Jorge Enrique Adoum, y de sus contemporáneos Luis Carlos Mussó, Ángel Emilio Hidalgo o Juan José Rodríguez. Y Alejandro Tarrab de México, una de las voces más singulares sin duda alguna de su generación, y cuidado que México tiene una de las más sólidas tradiciones poéticas de América, esto lo confirman poetas como Octavio Paz, Sabines o Villaurrutia, y de su generación, poetas en permanente búsqueda como Ramón Peralta, Rodrigo Flores o Jorge Solís Arenazas. La amistad aquí influye nada, de hecho personalmente no conozco a todos y si media algún tipo de afecto ha sido algo que se ha dado después de seleccionarlos, a medida que íbamos corrigiendo sus libros. Con Jorge Hurtado y Medo, hemos completado una buena primera colección.

¿En qué otros países se va (o se iría) a hacer y que otros poetas tienen en cuenta?
Te adelanto dos autores como primicia: Pablo Paredes (Chile) y Romy Sórdómez (Perú). Hemos pensado en Chile el próximo año, pero aún no es seguro, prefiero dejarme guiar por mi brújula, tipo Capitán Jack Sparrow.

martes, 7 de agosto de 2007

I Festival Internacional de Poesía, País Imaginario 2007

Por fin, un verdadero festival de poesía latinoamericano. Digo verdadero simplemente porque será itinerante. Latinoamérica siempre aspiró a convertirse en un País imaginario. Ahora, veremos el sueño hecho realidad.


vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario
Nicanor Parra


Entre los días 27 y 31 de agosto se celebrará en la ciudad de Lima la primera versión del festival País imaginario, organizado por Editorial Zignos, que coincidirá con el lanzamiento de la colección de poesía. Esta colección dirigida por Harold Alva y Maurizio Medo aparece en Latinoamérica con la intención de crear un espacio para las nuevas escrituras trascendiendo los conceptos de literaturas nacionales y de generaciones. El país imaginario, a decir de sus directores, se articulará basándose en poéticas que abren un nuevo espacio discursivo, ideológico, crítico y político, entre los que se vienen generando en las aldeas de la lengua castellana.

En este primer festival se presentarán los libros: Litane, de Alejandro Tarrab (México); Segunda mano, de Héctor Hernández Montecinos (Chile); Explanans, de José Manuel Barrios (Uruguay); Demonia Factory, de Ernesto Carrión (Ecuador); Síncopes, de Alan Mills (Guatemala), así como Óxido y Manicomio, de los peruanos Jorge Hurtado y Maurizio Medo.

El encuentro se va a desarrollar en lugares como la Casona de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, la U.C.S.S, Antares, artes y letras y el Yacana bar.

Allí, los poetas invitados compartirán escena con diversos autores peruanos (tales como Paul Guillén, Rafael García Godos, Luis Fernando Chueca, Alessandra Tenorio, Florentino Díaz, Andrea Cabel, Willy Gómez Migliaro, entre otros) en un intento por dialogar desde la poesía misma trascendiendo las fronteras. Asimismo se tendrá la proyección de los videos de Karen Bernedo y Gustavo Reátegui y el del encuentro de poesía Poquita fe de Scott Meier y Héctor González y la celebración de perfomances y recitales.

para ver la programación e informarte sobre los poetas: www.primerfestivalpaisimaginario.blogspot.com

lunes, 30 de julio de 2007

Amalia en portugués....

Cosa más que rara. La de que haya milagros, la de creer en los milagros. Que alguien te lea es un milagro. Qué te traduzca, ni hablar. Sobre todo si uno vive su poesía con bastante ocultamiento. Alberto Augusto Miranda vio poemas que publiqué en www.laseleccionesafectivas.blogspot.com y me tradujo al portugués en su blog. Acá va:


30 Julho 2007
Peggy Sue (fragmentos)


Había nombres que no quería nombrar, para no darles el gusto y que la gordura del ego les explotara el putito corazón. Tenía en el ojo izquierdo clavado el pezón, todo el mundo pudo verlo en mi blog. Había frases en el río Amor.
-Los monstruos no existen, Pato.
-Abusás de la bondad de tu tía.
-Abusaste de mí.
Los monstruos no existen, por eso están. Estoy muerta de uno que sos vos. Te abría la puerta para que no insistieras, para que entres y te vayas. La desgracia, que entre y que se vaya. Pero se sienta en el sillón y espera a que, la desgracia, esté dentro mío y, los fantasmas, me claven la mirada imposible, me calienten desde el pasado. Un diente chueco debajo del cartón, un virgen catado en una fábrica vacía por hacerse loft, una bala verde y un limón, un pibe que se escapa del palazo conmigo y otro que me tira el suelo para morder el limón. Fumar delante de las cámaras espías que arremeten en la Plaza de Mayo, abrazada por las abuelas pañueludas de los padres que nunca tuve. Un presidente con la boina bonaerense instituyendo el orden antiquísimo mientras mi músculo divagador se va atorando en la cinta de Moebius prefabricada de tu boca. El apagón se fuma despacito, de un solo trago. Los monstruos no existen, pero se fuman. Por eso están. Por eso, están.

amália inês gieschen

Havia nomes que não queria nomear para não lhes dar esse gosto e aos quais a gordura do ego explorara o caralhinho do coração. Tinha o olho esquerdo cravado no mamilo, toda a gente o pôde ver no meu blogue. Havia frases no rio Amor.
-Os monstros não existem, Pato.
-Abusas da bondade da tu tia.
-Abusaste de mim.
Os monstros não existem, por isso estão. Estou morta de um que és tu. Abria-te a porta para que não insistisses, para que entrasses e te fosses embora. A desgraça, que entrasse e se fosse. Mas senta-se no sofá e espera que a desgraça esteja dentro de mim e os fantasmas me cravem o olhar impossível, me aqueçam com o passado. Um dente torcido debaixo do cartão, um virgem provado numa fábrica vazia para armar-se à renovação, um chiclette verde e um limão, um puto que escapou de uma tareia comigo e outro que me deita ao chão para morder o limão. Fumar diante das câmaras espiãs que acometem na Plaza de Mayo, abraçada pelas avós com lenços de procurar os pais que nunca tive. Um presidente com boina de buenos aires instituindo a ordem antanhosa enquanto o meu músculo divagante se vai atolando no cinto de Moebius prefabricado da tua boca. O apagão fuma devagarinho, de uma só vez. Os monstros não existem, mas fumam-se. Por isso estão. Por isso estão.

(trad: aam)
posted by incomunidade at 7:54 PM

Lucas


La verdad está en el vino
Alexander Blok

Miente el vino como mienten los besos nacidos después de la lluvia que ejerció su oficio de cuchillo durante este mes de abril tan bipolar. Miente, la noche miente cuando se despide de tu maldito vientre cruel para devorarme con su lengua de fuego inexistente. Miente como miente la sal cuando se cae al suelo. Miente la muerte, miente. Miente la vida, miente. Mienten. Miente mi preferencia de vino, el reflejo de otro que pudo haber sido aquél pero terminó siendo vos, miente mi preferencia de aquel ante la obscenidad de la televisión. Miente la veracidad del fraude y la irreversibilidad de la competencia desleal. Yo miento porque digo que miento cuando no miento y porque digo que no miento cuando miento o porque digo que no miento cuando no miento (sí, eso es una mentira) o porque digo que miento cuando miento (sí, eso es otra mentira).
El baile de las máscaras comenzó con el desgarro adentro, justo debajo del pecho izquierdo. Desde allí la herida danza el sentido marcado por un ritmo anterior a los siglos diluidos por la nada. Una bomba de tiempo había activado la necesidad de demostrar el ser que no soy. Una broma del tiempo iniciaba mi búsqueda hacia la locura ya imposible como imposible cualquier salida de la realidad circular que nos planteó por allá Jorge Luis. El laberinto, qué bronca. -El final.

amalia inès gieshen

Mente o vinho como mentem os beijos nascidos depois da chuva que exerceu o seu ofício de faca durante este mês de abril tão bipolar. Mente, a noite mente quando se despede do teu maldito ventre cruel para me devorar com a sua língua de fogo inexistente. Mente como mente o sal quando cai ao chão. Mente a morte, mente. Mente a vida, mente. Mentem. Mente a minha preferência pelo vinho, o reflexo de outro que podia ter sido aquele mas acabou por seres tu, mente a minha preferência por esse diante da obscenidade da televisão. Mente a veracidade da fraude e a irreversibilidade da competência desleal. Eu minto porque digo que minto quando não minto e porque digo que não minto quando minto ou porque digo que não minto quando não minto (sim, isso é uma mentira) ou porque digo que minto quando minto (sim, isso é outra mentira).
O baile de máscaras começou com a lasca dentro, precisamente debaixo do peito esquerdo. Dali a ferida dança o sentido marcado por um ritmo anterior aos séculos diluídos pelo nada. Uma bomba de tempo tinha activado a necessidade de demonstrar o ser que não sou. Uma vigarice do tempo iniciava a minha demanda até à loucura já impossível como impossível é qualquer saída da realidade circular tal como Jorge Luís a enfocou. O labirinto, mas que farra. – O final.

(trad: alberto augusto miranda)

viernes, 20 de julio de 2007

sábado, 14 de julio de 2007


LANZAMIENTO MUNDIAL HARRY POTTER AND THE DEATHLY HALLOWS

¡Vení a disfrutar de la magia de Harry Potter!

SBS LIBRERÍA INTERNACIONAL se suma al lanzamiento mundial del libro que más hizo leer a los chicos: ¡Harry Potter!

SBS LIBRERÍA INTERNACIONAL realizará el 20 de julio del 2007, en todo el país, actividades temáticas desde las 18:30 y hasta las 20:01 hs para festejar y esperar la llegada del último libro de la saga de J.K. Rowling, Harry Potter and The Deathly Hallows. Las actividades cuentan con el AUSPICIO DE EDITORIAL SUDAMERICANA Y BUENOS AIRES HERALD.El festejo se llevará a cabo en nuestras sedes de Palermo, de Quilmes, de Rosario, de Córdoba, de Mendoza y Salta.
En Palermo, Av. Coronel Díaz 1747, SBS LIBRERÍAS DE IDIOMAS organizó un CONCURSO DE DISFRACES para alumnos de 4to. A 6to. Grado.
Un jurado compuesto por Pablo Toledo (Buenos Aires Herald), Oriel E. Villagarcía (Master por la Universidad de Lancaster) y Sofía Nodar (Staff SBS) elegirá a los 6 niños mejor disfrazados, quienes serán agasajados con importantes premios para ellos y para sus colegios. Al primer galardonado le corresponderá la última edición de Harry Potter y, para los demás, libros de la Serie Infinita de Editorial Sudamericana. Además, todos recibirán para el colegio una colección completa de Booklets y Write On!, publicada por Buenos Aires Herald. Bases informes e inscripción: personalmente, por mail a palermo@sbs.com.ar o al teléfono 4821-0206.
En las sedes de Quilmes, Rosario, Córdoba, Mendoza y Salta se realizará el SHOW DE MAGIA HARRY POTTER, con reconocidos magos. Se rifarán libros para chicos de todas las edades y para los colegios.

La entrada es libre y gratuita.

Informes SBS QUILMES: Dir: Mitre 541 Tel.:(011) 4233093 Mail: quilmes@sbs.com.ar
Informes SBS ROSARIO: Dir: Santa fe 1340 Tel.:(0341)4261276 Mail: rosario@sbs.com.ar
Informes SBS CÓRDOBA:Dir: Caseros 79 Tel.: (0351)4236448 Mail: cordoba@sbs.com.ar
Informes SBS MENDOZA: Dir: Gutiérrez 54 Tel.: (0261) 4252917 Mail: mendoza@sbs.com.ar
Informes SBS SALTA: Dir: Lerma 45 Tel.: (0387) 4318868 Mail: salta@sbs.com.ar