jueves, 13 de julio de 2006

Un Poeta, Lucas Benielli

Despertó con muchas ganas de llorar. Vivió el mejor día de su vida.

Llegada la noche lloró sin consuelo.

3 comentarios:

Zaratustra dijo...

Entonces Juan comprendió
que la mujer perfecta
no existe

todas
-incluso María
con su almacén de esquina y caderas-
acunan en su vientre
cierto complejo trasnochado
o melancolía posorgásmica

su atroz descubrimiento
lo dejó abatido de primera
furioso de segunda
sereno de tercera

no supo qué gritar
o qué exigirles
por qué correr
o con quién dormirse
pero lo cierto es que
desde entonces
apenas si les teme o idealiza
incluso
-sostiene inconmovible-
hasta en las noches de lluvia
se corre sin paraguas
en busca de una teta

Anónimo dijo...

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Anónimo dijo...

Más pior que ser un lastre de la sociedad, es nunca haberse dado cuenta de isto.