sábado, 29 de julio de 2006

Quería hablar sobre Seijun Suzuki, pero no pude...Sólo pude con la introducción.

I
Jabón en polvo para lavar las heridas. En sobresitos económicos de supermercado. Que la herida quede limpita que no se note que la sangre estuvo ahí, donde está la herida, que está aunque no se note. Así, con la herida invisible, se camina por la ciudad sucia, uno está limpito, planchadito, igualito a todos, para que no se note. El adulto ha sido despojado de sus derechos. No sé si distinguirse da miedo o no conviene, quizá de miedo porque no conviene. El adulto está muerto en vida. Distinguirse es apartarse pero no tanto, todo sea cosa que uno funcione como pared donde rebota la pelotita que va a dar justo en el ojo de quien la lanzó. Se le abre la herida que ya estaba, pero limpita, y te echa la culpa a vos. Por eso, mejor no. Mejor estar limpito.
II
En la ciudad sucia uno tiene que callarse o esconderse. A veces hago lo primero; otras veces, lo segundo. Me escondo en mi casa, me tapo de libros debajo de los cuales dejo que sangre la herida que volvieron a abrir las palabras, esas pelotitas rebotadoras. A veces camino, intento hacerlo sola, la ciudad es hermosa cuando uno está solo y es de noche. El silencio es una encantadora palabra. Muy propicio para abrir las heridas individuales y hermosas. Uno está feliz hasta que un pesado comienza a caminar lento para que vos te le adelantes y él pueda mirarte el culo cómodamente (es decir, sin que se note) y vos te desconcentres y mandes la caminata a la mierda. Es entonces cuando está el cine, entre mi casa y la caminata.
Huyo del tipo con bufidos metiendo mi soledad en la sala Lugones del Teatro San Martín. Meterse ahí es, para mí, como si me metiera en el cine Ideal o cualquiera de esos, los de adultos. Entro adentro para ejercer mi placer, a escondidas, en una sala llena de cómplices.

4 comentarios:

charliecapen dijo...

Quiero decir algo, pero no he escrito en espanol por mucho tiempo. Leo bien, pero los problemas me descruben porque so amerícano.

En lo que he visto, veo algo estético y tan profundo. Me gusta la via en cual su opinión es localizada por su experiencia. También, me gusta como su aplica su conocimiento.

Mantenga su escritura.

Amalia Gieschen dijo...

Gracias Charlie! Quiero saber más de vos, ví tu blog. Espero que nos sigamos visitando.
Yo escribo con mucha vagancia, para ser poderoso hay que sentar el culo y darle a la palabra el valor que se merece. Eso pienso leyendo a tipos como Rodrigo Flores, poeta mexicano.

Isabel Romana dijo...

La vida cotidiana está llena de esos momentos que describes. Al fin, en el mundo cada cual está solo. Saludos cordiales.

Amalia Gieschen dijo...

Gracias Isabel. Por el hecho de estar sólo es que nos compartimos. Sino no sería necesario. Se me ocurrió...