domingo, 7 de marzo de 2010

MARZO, inédito del poeta Ignacio Uranga

Marzo





a Daniel Freidemberg


a Juan Gelman


I

ruido en el arranque: polvo/ del embrague sobre el

béndix. afuera, reales, húmedos, bajo el intenso

desde el cielo, caer del agua: rostros, y en el cauce

sobre vidrio, en el lento detenerse del caer, gotas y

esos mismos rostros, espesos, en un pesado des-

hacerse, como quien da, como quien tiende, tem-

blando, al morir. en el frío del agua arden, prome-

tiendo el fuego, la memoria, a la postrera, a la que

los llevare, no dejar, sino, como pétalos arrastra-

dos, hacia el final del curso, polvo y agua sólo

ser, mas agua y polvo enamorados




II

afuera, bajo el intenso caer desde el cielo: agua y

temblando en el aire, rostros sobre el frío, que dan

ardiendo, al cauce, al polvo, como pétalos arrastra-

dos, bajo lluvia, sin dejar a la postrera, a la que los

llevare, el fuego, la memoria




III

arrasados como pétalos, rostros que tiem-

blan, en el intenso caer desde el cielo: al río

tienden, dan: no polvo, sino agua enamorada





IV

rostros arrasados como pé-

talos arden, en el frío, y tiem-

blan, en el intenso caer hacia

el cauce: ¿en el cielo?, ¿en el

río?,¿ desde el cielo, en el aire

hacia el río: rostros? rostros:

así en el cielo como en el agua





V

rostros y agua en el aire: cielo.

¿cielo: rostros y agua en el

aire? rostros y agua en el aire:

cielo. ¿y río? rostros y agua en el

aire, sobre el agua del cauce. ¿ros-

tros y agua en el aire, sobre el cau-

ce del agua: río?. río: rostros y

agua en el aire, sobre el cauce. y

rostros y agua en el aire: cielo




VI

cielo en el agua y

tiembla por

rostros





VII

así en el cielo como en el agua: rostros:

rostros no “como” sino pétalos arrasados

en el aire hacia el cauce, ardiendo en el

frío, temblando en el intenso caer, des-

haciéndose, sin dejar a la postrera la me-

moria: fuego sobre agua enamorada




VIII

ahora rostros, pétalos arrasados, cielo, in-

tenso caer, río, temblor, fuego en el agua





IX

ros-tros a-rra-sa-dos en el cie-lo: pé-

ta-los a-rra-sa-dos en el ai-re: fue-

go tem-blan-do en el frí-o: ar-de

el a-gua e-na-mo-ra-da


X

se diría hubo rostros en el cielo. al parecer

habrían sido arrasados como pétalos y dado

en intensa caída, temblando, al cauce. se

presume a la postrera el fuego, la memoria no

dejaron. diversas fuentes señalan ardieron en el

frío. varios muestreos indicarían agua enamorada



XI

se diría? al parecer? habrían? se presume?:

hubo rostros, pétalos, arrasados, así en el cielo

como en el agua, y dieron, temblando, en intensa

caída, al cauce, sin dejar a la postrera el fuego.

en la memoria arden. el río/ es de agua enamorada








Ignacio Uranga nació en Bahía Blanca en 1982. Publicó El ella real, poemario prologado por Daniel Freidemberg (Hemisferio Derecho Ediciones, Bahía Blanca, 2009). El libro será editado próximamente en México DF (con contrafrente escrito por Juan Gelman) en la colección Limón Partido por editorial Literal, y Hemisferio Derecho reeditará en breve.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

leí unos poemas de Uranga en la Ñ y son excelentes. apareció un poeta de los buenos, de los que salen cada tanto

Jorge Ampuero dijo...

Alguien que en definitiva tiene que afinar el arco y la flecha de la lírica, me parece.

Saludos.

Anónimo dijo...

qué significa "afinar el arco y la flecha de la lírica", Jorge? Porque puede entenderse como una tarea salvífica sobre un estado deplorable de la poesía que debe "arreglarse" o bien puede entenderse que debe afinar el arco y la flecha de su propia escritura, en tanto que mala escritura