miércoles, 27 de junio de 2007

Repaso de palabras y de noches, Lucas Benielli

Tercamente acostumbrado
a dejar de ser quien ya no soy
con la recia certidumbre de un final o
una vaga presunción
de otra espera,
y una pena interminable,
y un deshojar de hojas muertas,
y una llamada que no se termina,
y un lamentar que suprime mis noches cuando ya nada queda
así, imponententemente,
se levanta el amanecer.

Como a Lucas, los invito a dejar sus más cortitos ejercicios poéticos en la sección "comments" de este post.

2 comentarios:

C. Marcelo Padilla dijo...

participo con este texto:
saludos

reflexiones dentro de una iglesia

Teóricamente,
este espacio no le pertenece a nadie
como las caricias de una mujer pública
pequeña ínsula a la deriva
que se rige por sus propias leyes
y una asidua feligresía.
Teóricamente
este espacio es sagrado
y las leyes del hombre
pierden piso y peso.

Carlos saca el falso
y es el primero en parchar su corazón.

Amalia Gieschen dijo...

Este espacio no le pertenece a nadie porque no existe!!!
Gracias!!!