miércoles, 13 de noviembre de 2013
Digo, de pronto, me parece...
"No soy el amor de tu vida", dijo. Pero lo que ocultaba la frase era otra frase, a saber: "No sos el amor de mi vida".
martes, 1 de octubre de 2013
Nueva predicación del monje proletario, poema inédito de Jorge Aulicino
Nueva predicación del monje
proletario
1
Cuando sintió que su pena era el centro del mundo
no pudo hablar: tartajeó. Esto me dijo, y miró
el paso silente de las nubes sobre su propio
pensamiento.
Mira pues que la pena no es en absoluto productiva,
los ejércitos la esquivan,
pues se es en el rabiar, y no en la pena.
Como un lobo cabizbajo y atento al rastro, andá.
Dio de revés, sirvióme la pelota.
Pero no con ella algo pude hacer
sino con la continuación de la historia
por todos los medios. Con empujar la historia
a pura voluntad, fuerza del pecho,
y de nada sirvió. Había leyes trazadas
sobre el occidente, que cada mañana se hace;
se hace, púrpura o naranja, una y otra vez.
Lo veas o no.
2
Un maestro no se sienta junto a un barco varado,
no predica en el desierto,
no se sienta contra el horizonte que se borra,
no se pone a decir donde lo todo ha sido,
donde ya lo que moraba no está.
Un maestro es como un gato atento, luego desatento,
pero predica en el astillero, no en el desierto;
en la fragua, en la casilla de atrás,
en todo caso, en los trastos, ¿ves?, como los de esa
terraza.
Donde la civilización trabaja y desagua.
3
Pero yo no soy tu maestro, indicó.
No he de ser yo tu maestro, tu mojón.
Has de privarte de vos
si querés oír,
pero aún así
no me oirás.
Estás maniatado.
Esto decía mientras el poniente ignoraba su búho.
La gente se interpreta, está todo vacío. Hay
algo que hallarás en las ciudades que caen.
O andate a la Puna a penar.
Con los compadritos, los soberbios, los
fabricantes de humo, los otarios.
Seguí pensando que la historia se hizo para vos,
giradora, endocrínica, profunda.
4
La temperatura se mantiene constante,
no creas en los augures del cambio
climático. Hace dos milenios que todo está igual.
No creas en los augures del progreso.
La revolución fue un sueño geométrico.
No creas en la ciencia de la revolución.
Seguí el rastro de la historia banal,
como un lobo, cansado y al acecho.
5
La revolución fue un sueño geométrico,
pero fue un cuartel, una abadía y un colegio.
Hombres hubo allí que aprendieron. Aprendieron
lo único necesario: que se necesitaban unos a
otros.
¿Quién nos ha metido el diablo en el cuerpo?
¿El capitalismo? ¿Hobbes? ¿La ciencia? ¿Rousseau?
¿Dónde un sabio vendría a meditar
sino en las ciudades que se levantan y se
caen?
6
En lo que respecta al poema: miremos al frente.
La poesía no es natural ni puede serlo.
No es una papa, su consumo no depende de la
menor o mayor oferta en el mercado; es y no es
un tubo de dentífrico, la poesía no es de todos,
modesto patán; la historia comienza por esto:
dar pasto a la mirada.
Foto: Daniel Mordzinski
Jorge Aulicino nació en 1949 en Buenos
Aires. Publicó, entre otros, los libros de poesía "La caída de los cuerpos",
"Paisaje con autor", "Hombres en un restaurante",
"Almas en movimiento", "La línea del coyote", "Las
Vegas", "La luz checoslovaca", "La nada",
"Hostias", "Máquina de faro", "Cierta dureza en la
sintaxis", "Libro del engaño y del desengaño" y "El camino
imperial. Escolios".
En 2000 Libros de Tierra Firme publicó
"La poesía era un bello país", una antología de su obra hasta ese
año. En 2012 publicó su poesía reunida bajo el titulo de "Estación
Finlandia" en Ediciones Bajo la
Luna. Traduce a poetas italianos. En 2011
apareció su traducción de Infierno, de Dante Aligheri.
Fue integrante del Consejo de Dirección de
Diario de Poesía entre 1987 y 1992. Trabajo en agencias de noticias y revistas
y, durante 28 años, en el diario Clarín. Desde 2005 hasta 2012 fue editor de la
revista de cultura Ñ, que edita ese diario. Colabora en la revista digital
Poesía Argentina y en Periódico de Poesía de la Universidad de México.
domingo, 29 de septiembre de 2013
Poema inédito de Ricardo Daniel Piña
Nubes
blancas. Y un cielo violeta.
El viento del oeste quería limpiar el agua.
La humedad ambiente, cincuenta y cuatro por ciento.
Estabas frente a mí tomando mate, sentada en el banquito rojo.
Los trabajadores se reúnen para equilibrar su salario en comparación con los demás bienes de la canasta familiar.
Los gobiernos deberían contemplar las luchas por los salarios.
Encontré verdaderos caramelos de naranja en el fondo del frasco de mermelada.
Mi hermana es una luz verde entre las nubes de la mañana.
A todo le da la simetría del alimento y la solidaridad.
Su voluntad es como las nubes con formas de animales en el cielo.
Tu sonrisa era blanca y enorme como un regimiento de soldados del soviet marchando por Siberia.
Dejaste todo porque tu experiencia era jugar a irte para siempre y abandonar.
Es la última imagen tuya que tengo.
El agua en el aire del ambiente es conductora de la temperatura.
Es una facultad del ambiente para expandirse sobre la extensión de las cosas.
Los objetos fríos y húmedos esperan un valor dictado por los hombres.
La materia ha sido perfeccionada por el trabajo.
El trabajo es dignidad en merecer el lugar que se habita.
“La economía nunca ha sido libre. O la controla el estado
en
beneficio del pueblo
o la
controlan los grandes consorcios en perjuicio de éste.”
El viento del oeste quería limpiar el agua.
La humedad ambiente, cincuenta y cuatro por ciento.
Estabas frente a mí tomando mate, sentada en el banquito rojo.
Los trabajadores se reúnen para equilibrar su salario en comparación con los demás bienes de la canasta familiar.
Los gobiernos deberían contemplar las luchas por los salarios.
Encontré verdaderos caramelos de naranja en el fondo del frasco de mermelada.
Mi hermana es una luz verde entre las nubes de la mañana.
A todo le da la simetría del alimento y la solidaridad.
Su voluntad es como las nubes con formas de animales en el cielo.
Tu sonrisa era blanca y enorme como un regimiento de soldados del soviet marchando por Siberia.
Dejaste todo porque tu experiencia era jugar a irte para siempre y abandonar.
Es la última imagen tuya que tengo.
El agua en el aire del ambiente es conductora de la temperatura.
Es una facultad del ambiente para expandirse sobre la extensión de las cosas.
Los objetos fríos y húmedos esperan un valor dictado por los hombres.
La materia ha sido perfeccionada por el trabajo.
El trabajo es dignidad en merecer el lugar que se habita.
Ricardo Daniel piña
Viernes 31 de mayo de 2013.
rdpina@yahoo.com
epígrafe juan domingo perón
Ricardo Daniel Piña
Es
trabajador del libro de Eloísa Cartonera y escritor. Tiene editado allí tres
libros, Sentimiento Bielsa (2005), Ortega No Se Va (2009) publicado también en La Propia Cartonera de Uruguay
(2010), La Bicicleta
(2010) Eloísa Cartonera. Y Sufrimientos de Actualidad y Ejercicios de Belleza
(2009) en Ñasaindy la cartonera de la provincia de Formosa.
Ortega
No Se Va, Pekerman Saborizado y Sentimiento Bielsa están editados en la
cartonera Niñabonita de Zaragoza, España. Por el capitán David Gimenez.
Integró la antología de poesía joven argentina Poesía En La Fisura de Ediciones del
Dock. (1995). Seleccionada y antologada por Daniel Freidemberg.
Nació el 22 de agosto de 1962. Vive en la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires.
Publica en varias revistas y sitios de internet.
Dicta talleres y clínicas de poesía.
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PURGATORIO POÉTICO
miércoles, 25 de septiembre de 2013
domingo, 25 de agosto de 2013
Google, poema inédito de Cipriano Lavalla
Magoya: ¡la comida para llevar no llega nunca
según el libro del Feng Shui esta maceta no va ahí
la cuarta temporada de Lost está en DVD
el Viagra es como las bisagras
la electricidad y la sangre no se mezclan nunca
en el Cartoon Network la
presidenta de los argentinos dijo:
rojo unifica bárbaro en hombre
red unifica civilizado en máquina
nylon bajo la sábana por si falla el pañal o el puñal
lavavajillas Alá
rajá de la India, tomatelas Budá
descomunales conejos delirantes
comunal consejo deliberante
dos sillas vacilantes se quejan
de culos pesados y viejos
la roca mutilada de esculapio
y el paralítico doctor Cerebro
los juguetes rotos y un gato blanco
que no cruzó toda la calle
una avalancha de chanchas en la lancha
una perra pare y a la intemperie
viejos que toman mate con la boca llena
de masitas Traviattas¡
Cipriano
Lavalla, 37 años y casi todos dedicados a este arte. Bastante inquieto como
escritor, sub-versivo (debajo del verso) se podría decir. Sé que estoy acá para
poemar, lo in-tu-yo, porque es lo único que hago con inquietud y hambre y
libertad y goce.
En Ayacucho, donde vivo, sede de la Fiesta
Nacional del Ternero, el arte es difícil, ni hablar de poesía. Cuando saqué mi
cuarto libro casi me queman en la hoguera, no tanto, pero en la biblioteca mis
textos eran poco gratos. En otros ámbitos han tenido mejor crítica. Me han
publicado poemas en blogs como: las elecciones afectivas, zapatos rojos, poetas
al tun tun, etc. Yuyal recargado obtuvo un cuarto lugar con los jurados Cucurto, Bossi y
Matoni, en el concurso organizado por revista el Banquete y editorial
Alción de Córdoba (ciudad de la poeta y
hermosa Vanesa Salazar).
Cuando trabajo no me corro un centímetro de
esa frase de Van Gogh: En el arte si no
se es un revolucionario se es un plagiario. Se puede discutir, pero a mi me
marca el paso. En cuanto a la edición, publiqué: ...poemas de un poeta (2001),
Haikus (2003), El torturado (2005), Yuyal (2008), Yuyal recargado (2010),
Manual del carnicero y mandamientos carnificios
(2011) y Moto o el cantar de los sin héroes (2011). Todos editados artesanalmente (muy
pocos ejemplares). Los doblé, los cosí y los encolé en la cocina de mi casa.
Tiradas de 50 o 100 según la demanda. Incluso uno de los primeros lo escribí
todo a máquina y después fotocopias. Actualmente estoy dedicado a terminar un manifiesto sobre lo que he llamado Protopoética y dirigiendo una revista cultural auto gestionada, la única del pueblo: ¡MU!, pero nada tiene que ver con la vaca. Y acabando de escribir el que sería mi sexto libro de poemas, Plusvalía o me per-signo $.
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viernes, 23 de agosto de 2013
Otro Cristal, inédito de Mariana Kruk
Últimamente creo encontrarte en un montón de hombres. caminando por Florida, esperando el 24 en Lavalle, haciendo cola para sacar entrada en el Gaumont o pidiendo esos Lucky que saben a pasto en un kiosco. y ésto, después de generarme temblor en todos los músculos, epilepsis sanguínea, estrangulación en el estómago y una breve parálisis pulmonar, termina siendo, a fin de cuentas, algo bueno. que nunca seas, digo.
Antes hubiera considerado que esta sucesión de “casi vos” era un gualicho perverso, una puesta a prueba innecesaria de mis signos vitales, una hijaputez del destino.
Y si bien, los efectos colaterales de la posibilidad de encontrarte siguen siendo jodidos, sucede algo extraordinario, algo que nunca pensé que pasaría. que de pronto existan tantos tipos parecidos a vos, que se paran como vos, o tienen un perfil confundible con el tuyo, o el mismo corte de pelo o fuman la misma mierda, me hizo cambiar el cristal: vos sos vos, eso no se discute, pero también podrías ser cualquiera.
Biografía
Mariana Kruk nació en el otoño de 1983. Escribe poesía desde que tiene uso de razón. En el período de 2005 a 2008 escribió 72 poemas de amor que regaló a 72 hombres distintos en una notable muestra de altruismo.
Todos le fueron devueltos por diversas razones entre las que se destacan: la ineptitud de los empleados del correo argentino, la miopía de los destinatarios y los amores no correspondidos, lisa y llanamente.
Con todos ellos y ante el temor que se confundan en el torbellino de nuevos desamores apilados en su escritorio, decidió sacar un libro.
"hasta la última uva" llegó en agosto de 2011 por (Otro Contar)
"migas" su segundo libro, vio la luz en diciembre de 2012 (Otro Contar)
su tercer libro se llama "piromanía" y fue editado en abril de 2013 en Zaragoza, (Cartonerita NiñaBonita)
actualmente trabaja en la edición de su cuarto libro
Con todos ellos y ante el temor que se confundan en el torbellino de nuevos desamores apilados en su escritorio, decidió sacar un libro.
"hasta la última uva" llegó en agosto de 2011 por (Otro Contar)
"migas" su segundo libro, vio la luz en diciembre de 2012 (Otro Contar)
su tercer libro se llama "piromanía" y fue editado en abril de 2013 en Zaragoza, (Cartonerita NiñaBonita)
actualmente trabaja en la edición de su cuarto libro
jueves, 22 de agosto de 2013
hamacaparaguay@hotmail, poema inédito del argentino Martín Moureu
Si te además y más en putas
ganas, si en cama desatendida
masturbás tu insomnio, si a la insípida
rutina como al fideo recalentado.
Ay paraguay: cada cinco
cuatro mueren sin vista al mar.
Tocaya la tacuara y de luna
subtropical. Relamiéndome
en semántica seminal espero
que vengas a placer conmigo
y completo que juego de manos gratis
antemano y poses no euclidianas
en mi hamaca paraguay. Flujo
candente, turbia madreselva,
billetera de pura comisura,
así me abro a la noche y media.
No te vayas sin acaramelar
la manzanita, al ritmo de mi cintura
de cumbia, ombligo de naranja.
Acabaremos cuánto hasta perder
la cuenta, como si la deuda externa
no acabara. Encima
este físico bárbaro te pesa
lo que un billete de a ciento.
BIOGRAFÍA NO AUTORIZADA
El autor del best seller “Cómo golpear a una mujer sin dejar marcas”, Martín Moureu, nació en Ayacucho signado por Capricornio. Una tarea escolar dio origen a su primer cuento “El Bicho Pateta” que marcaría un antes y un después en la historia de la pornografía infantil de la Escuela N º 1, Domingo Faustino Sarmiento. Entre otras obras, cabe mencionar también “…de bulto bello”, secuela libertina de “Sombras suele vestir”, de José Bianco. En homenaje a las víctimas de la tortura militar tradujo el poema de Whitman: “Yo canto el cuerpo eléctrico”. En la década del noventa conducía el matutino radial “La hora del ajuste” en FM “i” (latina), donde introdujo el uso del reloj de ajedrez en el debate político y desde cuya tribuna pregonó la estatización de los servicios fúnebres. Durante la dictadura kirchnerista debió exiliarse en San Luis donde logró sobrevivir gracias a la explotación de un pequeño pool sojero. Su última novela “Prohibido girar a la izquierda” le merece un premio Clarín.
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lunes, 5 de agosto de 2013
Glosario, poema inédito del chileno Alejandro López Palacios
glosario
no diga dictadura señor
cómo se le ocurre
diga dictablanda gobierno militar democracia protegida
no diga tortura diga excesos
no diga fascista eso sí que no
diga mejor partidario de la centroderecha
no diga ladrón pulpero explotador
diga emprendedor creativo esforzado
no diga asesinatos diga enfrentamientos
no diga viejo culiao diga liberador de chile del yugo marxista
no diga crisis diga dificultades
no diga tetas diga bubis
no diga pico diga pilín qué se ha imaginado
y agradezca
que se lo estamos advirtiendo.
Alejandro López Palacios
(Santiago, 1970).
Ingeniero Civil, profesión que ejerce la mayor parte del
tiempo. Escribe poesía a veces, como
estrategia secreta para acercarse al sexo opuesto. Ergo, sus sílabas no pueden
ser entendidas como otra cosa que un continuo
-y en algún tiempo desesperado- llamado de apareamiento. Autor de los
poemarios Siempre expuesto al ridículo
(Visceralia, 2006) y De pérdidas. Apuntes
de entomología (Aire Libro, 2011). Tiene a su haber un par de premios de
dudosa calaña.
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domingo, 4 de agosto de 2013
La Danza de las Gotas, poema inédito de Leandro March
La ve. Se ven. El
bar que los rodea comienza a perder importancia, o quizás sustancia. Palabras
desde la sonrisa que brotan entre botellas y flotan en una mesa insustancial.
El súbito encontrarse de dos bocas, una tibia colisión conectora, que los une
en una sola danza de terciopelos y de sedas, entre luminarias y plaza lejana,
pero todavía ahora, todavía aquí. Hasta que las caricias modifican la textura
de la piel, la disposición de cada uno de los músculos y sus movimientos, en rítmica
rima, ya meciendo sentires, meciendo soñares, ya dos seres que tan uno solo.
Entonces, todo es alcoba difusa, entre luces parciales, esquivas y sus
embestidas, como olas de un poderoso mar encausadas hacia un solo punto, allá
en todo el centro de su cuerpo de mujer, que ahora experimenta la tensión de su
espina dorsal, en el breve culminar de algo que ya empieza, y cada gota de su
cuerpo acaricia el de él, quien ya no tiene piel sino junto a la suya. Y
existe, entonces, un minuto. Uno solo; En que todo se detiene y sus cuerpos se
pegan, se friccionan y se mezclan como dos gotas salivadas de la sábana que
cobija su unión, en el súbito retorcerse de una de sus arrugas, viciadas ya de
amar. Las gotas caen juntas soñando que flotan y que son una sola. Entonces el
estallido final, que las cristaliza en ese repentino multiplicarse en cien y
mil brillos contra el suelo. Luego sólo una fina capa sobre la superficie y el
cielo, reflejado en su sonrisa de respiración desordenada, de cabellera
revuelta, de agitado pecho de redondas lunas.
Leandro March nació
el 21 de julio de 1986 en Mar del Plata. Estudió teatro desde los 7 a los 14, técnica
de la voz desde los 12 hasta los 18. Es adicto a la lectura y da talleres de
canto en El Antro Mágico y canta en los colectivos para darle alegría a la
gente. Actualmente vive en Buenos Aires, es un enamorado del tango y se lo
puede escuchar los jueves a las 01 horas en Cusca Risun
viernes, 19 de julio de 2013
Prólogo a Los lanzallamas
Prólogo a Los lanzallamas
Palabras del autor (1931)
ROBERTO ARLT
Palabras del autor (1931)
ROBERTO ARLT
Del libro Los lanzallamas (Ed. Losada, Buenos Aires, 1977)
Con Los lanzallamas finaliza la novela de Los siete locos.
Estoy contento de haber tenido la voluntad de trabajar, en condiciones bastante desfavorables, para dar fin a una obra que exigía soledad y recogimiento. Escribí siempre en redacciones estrepitosas, acosado por la obligación de la columna cotidiana.
Estoy contento de haber tenido la voluntad de trabajar, en condiciones bastante desfavorables, para dar fin a una obra que exigía soledad y recogimiento. Escribí siempre en redacciones estrepitosas, acosado por la obligación de la columna cotidiana.
Digo esto para estimular a los principiantes en la vocación, a quienes siempre les interesa el procedimiento técnico del novelista. Cuando se tiene algo que decir, se escribe en cualquier parte. Sobre una bobina de papel o en un cuarto infernal. Dios o el Diablo están junto a uno dictándole inefables palabras.
Orgullosamente afirmo que escribir, para mí, constituye un lujo. No dispongo, como otros escritores, de rentas, tiempo o sedantes empleos nacionales. Ganarse la vida escribiendo es penoso y rudo. Máxime si cuando se trabaja se piensa que existe gente a quien la preocupación de buscarse distracciones les produce surmenage.
Pasando a otra cosa: se dice de mí que escribo mal. Es posible. De cualquier manera, no tendría dificultad en citar a numerosa gente que escribe bien y a quienes únicamente leen correctos miembros de su familia.
Para hacer estilo son necesarias comodidades, rentas, vida holgada. Pero por lo general, la gente que disfruta de tales beneficios se evita siempre la molestia de la literatura. O la encara como un excelente procedimiento para singularizarse en los salones de sociedad.
Me atrae ardientemente la belleza. ¡Cuántas veces he deseado trabajar una novela, que como las de Flaubert, se compusiera de panorámicos lienzos…! Mas hoy, entre los ruidos de un edificio social que se desmorona inevitablemente, no es posible pensar en bordados. El estilo requiere tiempo, y si yo escuchara los consejos de mis camaradas, me ocurriría lo que les sucede a algunos de ellos: escribiría un libro cada diez años, para tomarme después unas vacaciones de diez años por haber tardado diez años en escribir cien razonables páginas discretas.
Variando, otras personas se escandalizan de la brutalidad con que expreso ciertas situaciones perfectamente naturales a las relaciones entre ambos sexos. Después, estas mismas columnas de la sociedad me han hablado de James Joyce, poniendo los ojos en blanco. Ello provenía del deleite espiritual que les ocasionaba cierto personaje de Ulises, un señor que se desayuna más o menos aromáticamente aspirando con la nariz, en un inodoro, el hedor de los excrementos que ha defecado un minuto antes.
Pero James Joyce es inglés. James Joyce no ha sido traducido al castellano, y es de buen gusto llenarse la boca hablando de él. El día que James Joyce esté al alcance de todos los bolsillos, las columnas de la sociedad se inventarán un nuevo ídolo a quien no leerán sino media docena de iniciados.
En realidad, uno no sabe qué pensar de la gente. Si son idiotas en serio, o si se toman a pecho la burda comedia que representan en todas las horas de sus días y sus noches.
De cualquier manera, como primera providencia he resuelto no enviar ninguna obra mía a la sección de crítica literaria de los periódicos. ¿Con qué objeto? Para que un señor enfático entre el estorbo de dos llamadas telefónicas escriba para satisfacción de las personas honorables:
"El señor Roberto Arlt persiste aferrado a un realismo de pésimo gusto, etc., etc."
No, no y no.
Han pasado esos tiempos. El futuro es nuestro, por prepotencia de trabajo. Crearemos nuestra literatura, no conversando continuamente de literatura, sino escribiendo en orgullosa soledad libros que encierran la violencia de un "cross" a la mandíbula. Sí, un libro tras otro, y "que los eunucos bufen".
No, no y no.
Han pasado esos tiempos. El futuro es nuestro, por prepotencia de trabajo. Crearemos nuestra literatura, no conversando continuamente de literatura, sino escribiendo en orgullosa soledad libros que encierran la violencia de un "cross" a la mandíbula. Sí, un libro tras otro, y "que los eunucos bufen".
El porvenir es triunfalmente nuestro.
Nos lo hemos ganado con sudor de tinta y rechinar de dientes, frente a la "Underwood", que golpeamos con manos fatigadas, hora tras hora, hora tras hora. A veces se le caía a uno la cabeza de fatiga, pero…. Mientras escribo estas líneas pienso en mi próxima novela. Se titulará El Amor brujo y aparecerá en agosto del año 1932.
Y que el futuro diga.
Y que el futuro diga.
Roberto Arlt
viernes, 21 de junio de 2013
PATRONES DE COMPORTAMIENTO DEL CERDOMINANTE Y SECUACES
- Los pecados
no serán percibidos.
- Encenderán
luz a lo oscuro y olvidarán la luz.
- Accederán al
ministerio de los misterios.
- Aprovecharán
cualquier ausencia para compadecerse de sí mismos.
- Endiosarán a
Caín hasta caer borrachos.
- Odiarán el
sacrificio de sus semejantes y amarán e ignorarán el propio.
- No tendrán
sexo con sus seres amados.
- Odiarán a
sus seres amados.
- Escaparán de
su realidad hasta creer estar desrealizados.
- Admirarán de
su sombra hasta la muerte.
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CAJITA DE PANDORA
jueves, 2 de mayo de 2013
UNA CHARLA CON NELLY OMAR
Charla con Nelly Omar
“Felizmente, creo que estoy del lado del
pueblo, siempre”
Con inmensa humildad, Nelly Omar se
extendió durante el año 2008, en una charlita donde sigue demostrando que su
voz no callará nunca. Perón y Evita, su visión de la sociedad, sus
experiencias, se ven varios años después como si lo dicho en la “entrevista”
hubiera sucedido todo ayer. Pasaron
muchos años también de esta charlita, no me la quisieron publicar en ese
entonces, quizá porque no me atreví a ahondar un poco más en “ciertos temas”.
Lo que sucedía, es que una mujer figurativamente tan inmensa como Nelly Omar,
me aplacaba, me ponía tímida. Ella tenía casi 100 años, y yo apenas 25.
Simplemente no me atreví. Desgrabé la charla para que ustedes puedan dejarse
capitanearse por ella mientras escuchan Evita Capitana. Asimismo, para
demostrar que no perder la memoria no es una pérdida de tiempo.
Por Amalia Gieschen
-¿Cómo se inició su interés por la política?
-Me
ha tocado vivir política, compartir política. Es decir, desde luego que tomé un
compromiso, pero tampoco lo profundicé porque nunca dejé de hacer lo mío. Tampoco
me he sentido desconforme con mi forma de actuar, nunca dejo nada en el camino.
Siempre voy solucionando las preguntas y solucionando las cosas que se me presentan
en la medida de lo posible. Además, yo tengo un carácter bastante parco,
bastante corto. Yo no soy de las que hablan mucho cuando realmente no se me
da la ocasión. Pero también sé contestar
dentro de lo posible. Tampoco soy una intelectual. Me gusta mucho leer,
escuchar música. No me gusta la gente pesada, porque me aburro. Entonces, me parece que siempre estoy perdiendo tiempo.
-Por eso también usted es tan popular,
no una intelectual de salón.
-No,
no, no. Felizmente creo que estoy del lado del pueblo, siempre. Y no porque no
tenga amigos intelectuales, que me
distinguen. Para mí, que un intelectual se acerque a mí, me hable, me pregunte
y me obsequie un libro de poesía o de lo que sea me hace sentir muy orgullosa.
Yo soy -después de todo- una cantora, ¿no? Y no he tenido la ocasión de hacer
estudios importantes en mi carrera porque antes tuve que defender mi vida, mi
forma ayudar a mi familia. Me dediqué de pleno a cantar, a mi trabajo. Me
hubiera gustado haber tenido una vida más tranquila y haberme podido dedicar un
poco más a instruirme, a saber cosas. Pero
también he tenido la suerte de tener gente alrededor con la que he aprendido
muchísimo. El artista no es solamente
una persona que crea. También vive en sociedad. Si tiene, por lo menos, el
poder de decir las cosas que pasan, las dice. Yo veo así su compromiso político.
-A usted no se le calló la voz.
-A
mí me gusta actualizarme. Estoy siempre pendiente -buscando, leyendo-, de estar
al tanto de todas las cosas que nos suceden. Sobre todo acá en el país. La
política también me gusta. No voy a decir que no me gusta, porque no se puede
ser apolítico. Voy analizando. Yo extraño mucho como argentina (aquí a Nelly la voz se le pone cadenciosa,
apenada) y como artista y -como vos dijiste- un poco política, las épocas
de Perón. No tomamos el carril, está
medio acéfalo todo. Y más pasa el tiempo, más recuerdo al general Perón y a su
mujer, a Evita, que hizo tanto bien para el país. No la valoraron. No sé si
será que estaríamos acostumbrados a las
cosas así, áridas y sin amor a la patria. Porque , la verdad, es que hemos cambiado
de gobierno y todo, y aún así siempre hemos mantenido una cosa más o menos
pareja. Pero cuado llegó el General Perón, ya conocimos más la generosidad y el
trabajo y el estudio y la protección a los niños y la protección a los adultos,
a los mayores. Hay muchas cosas que hay gente que no reconoce o que no quiere
reconocer. Será porque yo tengo años y viví todos los presidentes desde que yo
tuve uso de razón, antes del ´20, ¿te das cuenta? Por eso digo que extraño y
que lamento que se nos haya ido un hombre tan importante (voz solemne) y tan generoso
porque fue generoso para todos (vos
dolorosa). Y ordenó el
país. Eso es otro costal, ¿no?
-¿Cómo fue la relación de Perón con los
artistas?
-Buenísima.
Buenísima con Evita, que como todos los seres humanos ha podido tener alguna
equivocación, eso es natural Pero ambos hicieron
mucho bien, mucha ayuda, no sólo en la Argentina , sino también en los Estados Unidos y en
España en sus épocas tristes. No me
considero una fanática, yo soy una mujer que razono. Podré también
equivocarme, pero yo comprendo con los años que tengo que todo lo pasado
siempre fue más triste, más doloroso para los argentinos. La pobreza de la que se quejan ahora no fue
provocada por Perón, al contrario. Eso es por gente que metió la mano en la
lata. Por meter la mano en la lata nos dejaron así, desnudos de toda protección,
de nuestras cosas materiales. Dejaron usurpar a todas las provincias,
sacándoles las riquezas. No sé cómo se hicieron esos negociados.
-Evita fue su amiga, ¿qué recuerdo tiene de
ella?
-La
conocí más que a Perón. Además, Evita me respetaba y yo también la respetaba. Me
valoró como artista. En un momento dado
estuve sin trabajo y, cuando ella me invitó a la residencia, me encontró muy
delgada. Dije que era porque no trabajaba. Al otro día me citó y me hizo dar
trabajo con el que era Ministro de Comunicaciones, Oscar Nicolini. Me hizo dar
trabajo por meses y meses en radio Splendid, la radio donde yo me inicié
-además de Radio Rivadavia-.
-¿No eran tres?
-Sí:
Radio Mayo, Radio Rivadavia y Radio Splendid. Pero Mayo era una radio más
relegada. Las otras eran más importantes porque contrataban a números de mayor
relevancia.
-Y después llegó la autollamada “Revolución
Libertadora”.
-Uf,
esos me silenciaron 17 años. No pude trabajar acá en el país. La gente que conocía
me cerraba las puertas. Me allanaron mi casa los militares. Vinieron con armas
largas. Yo vivía modestamente, porque ya me había separado de mi marido y
entonces vivía sola. Pero sabes que nunca me amedrentaron, y yo nunca tuve miedo. Felizmente,
siempre le pongo pecho a todo, siempre fui así. A lo único a lo que le tenía
miedo, de chiquita, era a las tormentas. Veía una nube y decía: no salgo porque
va a llover o va a caer una tormenta. Cosa de criatura, ¿no? Pero no, no me
quejo.
-¿Y qué hizo ante la falta de
posibilidades para realizar su trabajo?
-No
puedo olvidar de que Tita Merello me
hizo dar trabajo en Montevideo en el año ´58. Después, yo fui a ver a un
representante para que me llevara a algún país limítrofe para poder trabajar.
Tenía el pedido de una cancionista para
Venezuela. Me quedé un año en Venezuela, en el ´58. Lamentablemente ya Perón se
había ido a Santo Domingo y no lo pude ver, pero mi intención era haberlo visto.
Pero de todas maneras me encontré el secretario y algunas personas allegadas a
él. Pero mi vida ha sido una vida bastante tranquila. Nunca le generé problemas
a nadie y he tenido la suerte de que todos me han distinguido, es decir, me han
seleccionado entre sus amistades, en sus relaciones. No me la doy de una cosa
extraordinaria, simplemente Dios me ha mandado estos seres. Me he vinculado con
gente importante y todavía tengo muchos de estos amigos que quiero mucho. Lástima que se
van yendo. Fermín Chávez que era muy amigo, se me fue. Como Mattera, como
muchos. No quiero hablar mucho porque uno se entristece y este es un reportaje
más bien para dar alegría a los que vayan a leerlo.
-En noviembre del 2006 usted se presentó
en el teatro Ópera, ¿se acuerda? Yo andaba por ahí como una fan de rock. Sentí
que usted, además de generar un contacto muy cándido con el público, cuando cantaba, usted
estaba haciéndole honor a toda la gente que había conocido, respetándola y
recordándola en esas canciones. Una presencia
muy fuerte de todos los
grandes amigos de su generación, un recuerdo pero también una representación.
-Te
voy a contar algo: me inicié estudiando aviación. Mi papá venía al pueblo con algún aviador
amigo. Una vez mis hermanos me hicieron el bautismo y al rato pregunté que a
que hora me tocaba a volar mí. Mi papá no me dejó. Me quedó un resentimiento. Por eso,
cuando vine a Buenos Aires, yo ya era
una chica de 12 años que todavía quería pasear en avión, no perdí mi
oportunidad. En mi casa aparecía seguido
Carola Lorenzini, gran aviadora y amiga de mis hermanos -trabajaban
juntos-. Yo le dije un día a Carola: “¡cómo
me gustaría volar!”. Respondió: “pedile permiso a tu mamá”. Así fuimos a Palomar y volamos. Me encantó. Sigue
gustándome. Allí me presentaron a dos aviadores que daban clases. Ahí mismo,
sin decirle nada a mi mamá. arreglé para que me dieran clases. Ya era un
poquito más grande. Empecé con las clases.
-¿Y qué pasó?
-Mucho
no pude seguir porque me llamaron del cine Carlos Argos. Es muy lindo lo que
voy a contarte: un hermano mío me puso en el programa Domingo porque estaban por
hacer una ayuda en el Club Colegiales. Al
principio, te confieso, yo me enojé porque me había puesto para cantar y yo no
quería cantar. Quería ser aviadora. Al final arreglamos y canté. Al
administrador del Cine Argos le encantó mi voz. En esa época no se cantaba con
micrófono. Me habló: “la contrato por tres días, señorita, le voy a dar 180
pesos porque usted canta muy bien”. Le respondí que debía pedir permiso a mi
mamá, porque yo no me manejaba. Vengo a mi casa, le digo a mi mamá que me
habían hecho esa oferta y ella me dijo: “eso
es lo que vos tenés que hacer. Hija, vos
naciste para cantar. No para ser aviadora”. De ahí toda la hecatombe, las
mejores radios, los grandes artistas. Mi orgullo es ese: el de haber conocido
a todas las primeras figuras de la
música y del teatro. Tita fue una de las amigas mas queridas, pero también
conocí a Blanca Podestá que, con Mario Danesi, tenía una compañía. Me quisieron
llevar de “damita joven”, porque me habían oído cuando inauguramos Radio
Provincia. Les dije que no, que yo quería seguir cantando. Rehusé porque no
tenía vocación de actuar, pese a que yo
había empezado en Radio Rivadavia con el conjunto Cenizas del Fogón, haciendo
una damita. Me habían cambiado el nombre por Evelina, tenía mi parejita. Pero
eso yo no lo sentía, yo sentía el canto, la radio, el teatro, todo el ambiente
criollo. Había dúos criollos, estaban Patrocinio Díaz, Virginia Vera, Fernando Ochoa,
que fue el primero que me presentó en el Teatro Monumental, que se llenaba. Fui
la primera a la que anunció en ese lugar. El estaba en “el parco avance” (sic). El dueño de Radio Splendid también
me tomó muchísimo cariño porque cuando yo hice la prueba, ellos me habían
citado a las seis de la tarde, decía, el mismo día de la prueba, después de
escucharme, me preguntaron si yo tenía tenía miedo de cantar frente al micrófono. No, le digo yo.
“No se va a abatatar”, replicó. Así es
como debuté ese mismo día, el día de la prueba.
-¡Qué talento natural Nelly, usted no había
estudiado canto!
-No
quería, nunca lo estudié. Lo único que había hecho es vocalizar, porque lo mío
es una cosa nata. Tomé clases de vocalización
con el maestro Julián Viñas. El maestro se enamoró de mi voz. Me empezó a hacer
cantar música de cámara, el Ave María, etc. Después dejé.
-¿Sabe leer partituras?
-Sí,
yo sé leer porque aprendí con el maestro Rubione, el mismo con el que estudiaba
Carlitos García, que lo hemos perdido hace más de un año. Ahora yo misma me
saco las músicas. Lástima que perdí el piano porque lo tuve que vender, pensando que lo iba a poder recuperar. Pero
están muy caros y a mi esos pianos
electrónicos no me gustan para nada.
-Las pasó feas Nelly.
-Yo
aprendí mucho, no sólo de la pérdida de mi padre. Aprendí una vez acá, en
Buenos Aires, donde ya las cosas se plantearon muy duras. Pero me puse fuerte,
porque a veces los dolores te ponen fuerte.
-Y no se pierde el objetivo.
-Totalmente,
totalmente. Y dan fuerza para tomar un camino ya decidido. Yo estudiaba de noche. Me quedaba en casa
para ayudar a mi mamá. Todos mis hermanos trabajaban y estudiaban también. Entonces,
te imaginás, para una chica que era joven, era bastante dura esa situación.
Pero yo no me molesté para nada, todo lo contrario, yo todo lo que podía hacer
por mi mamá lo hacía. Porque ella me
protegió siempre, me dio me aliento en mi carrera. La que más estaba al lado de
ella era yo y los otros chicos que eran chiquitos. Y mi hermana Mirta (sic, se habrá referido a Nélida), con la
que hice dúo.
-Y después
se separaron, y su hermana formo otro dúo.
-Si
con Gori (sic). En cierto momento yo
quise seguir mi carrera sola. Quisiera nombrar a don Jaime Yanquelevich, que era un hombre tan
generoso, tan bueno con los artistas; no había uno que no cantara en la radio. Él decía: “vos
estuviste mucho tiempo, así que andate ahora y dejale el espacio a otro”.
Y nos iba ubicando a cada uno. Además hacíamos gira de doscientos artistas por
las provincias del Norte, por las partes del Sur. Una cosa impresionante este
hombre cómo se ocupaba y cómo le gustaba el trabajo que él hacía como Director
de Radio Belgrano.
-¡No puede parar de agradecer, Nelly!
-Con
afecto. Sí, es verdad. Soy una mujer ¡muy! Agradecida. No hago diferencias con
la gente, no me importa si es humilde, si tiene millones… Aunque a veces hay
que hacer diferencias con los que tienen. Si yo hubiera tenido mucho dinero no
habría chicos con hambre. A los cinco años empecé el primario en el pueblo y
compraba 20 centavos de galletitas en el almacén de ramos generales. Me iba a
la puerta del colegio y les daba galletitas a unos chiquitos que iban como yo
al primero inferior y después me iba a la laguna, a juntar piedritas… así que,
mirá vos, yo ya lo traía en la sangre
eso de hacer así una obra para los chicos.
¡Y si es lo que más me conmueven, las criaturas! Yo por Eva sentí un gran amor, un gran cariño por lo que ella hizo con
los chicos y con los adolescentes y con los mismos ancianos, a los que les hizo
todas esas casas para que no estuvieran durmiendo en la plaza o en el banco,
jugando a las barajas o a lo que sea. Tenían
ahí su mesita con su pañolenci. Esas cosas no se pueden olvidar.
-Dicen que Evita casi no dormía de tanto
trabajo.
-No,
no dormía. Siempre estaba en la madrugada pensando cómo podía favorecer y ayudar
a uno o a tal otro. Cuando vinieron las grandes inundaciones y cuando ocurrió
la guerra en España mandó cosas. No te puedo especificar todo porque sería
tener una enciclopedia en mi cabeza. Pienso que tiene que haber gente que
recuerde todo eso. Ojalá tengamos un presidente que haga las cosas bien. En
cuatro años no se pueden hacer milagros, te das cuenta. No es fácil cuando se
ha endeudado al país y nos hemos quedado sin nada, es muy difícil. Vos pensá,
en tu casa a veces alguien queda sin trabajo y qué haces.
-Cambiando de tema, a principios de
siglo las cantoras tenían, según lo que escucho en los discos hoy, la voz muy aguda. Ada Falcón, Azucena Maizani,
Libertad Lamarque. Usted venía con otra voz.
-No,
yo no era que no tenía la voz aguda. Lo que pasa es que cuando yo di la prueba
en la radio, el director artístico, que era un gran violonchelista francés, me
hizo bajar los tonos. Yo era una
criatura, tenía dieciséis años y supongo que cantaría también medio aflautado. No
digo que cantaría como canto ahora o como canté
hace diez o quince o veinte años. Estas mujeres cantaban como “tiples”.
Azucena Maizani se diferenciaba, por ejemplo, con su dramatismo. Subyugaba en
el teatro, lo cual no es tan visible en las grabaciones. A mí me conmovía esa mujer.
Ada Falcón, que también tenía una voz de “tiple”, aunque no muy
aguda, es decir, no molestaba Hay voces que molestan. Así se fue haciendo un
núcleo de cancionistas bastante importante, con voces que no eran tan agudas,
como la de Mercedes
Simone cuya voz era linda.
-Aunque Mercedes Simone era muy variada.
-Cuando
empezó era aguda. Y Libertad Lamarque a pesar de su voz aguda era muy completa:
era una mujer muy afinada y además nos dio el camino. Para mí, fue la líder de
las cancionistas porque ella abarcó teatro, abarcó cine, hizo muchas cosas y no
molestaban sus cantos. Yo te digo que yo
la imitaba a Rosita Quiroga y a Libertad Lamarque cuando no soñaba ser
cancionista. Más tarde, cuando la traté a Rosita, yo le contaba. Se reía.
Fue a la primera que conocí cuando yo
estaba en Radio Splendid, hacía poco tiempo que había empezando. Me había
llevado a una milonga y me dijo: “quiero que usted me la cante, porque me gusta
su voz”. Me llevó Apología Tanguera, una milonga que ya después se hizo bastante
popular, con letra de Cadícamo. “Tango rante que tenés/ el alma de un
cachetazo”. Es una milonga media lunfarda pero dentro de todo sentimental. Fui
la primera que la estrené en Radio Splendid. ¡Te estoy hablando del año ´32 o ´33!
Pareciera que fue ayer, yo no sé cómo
todavía me acuerdo de esa época.
-Se acuerda todo… cada detalle.
-Es que todo lo que hecho en mi vida lo
he hecho con amor. Creo que lo que nos falta a los argentinos
es un poco de amor. Nos criticamos demasiado. Tendríamos que ser más tolerantes
y mirar un poco para atrás y mirarnos a nosotros mismos. Estamos mal educados,
necesitamos que abran más escuelas de educación. Pareciera que buscaran siempre que estemos peor, en vez de
tirar para adelante y ayudarnos y olvidar cosas que nos han pasado. No
olvidarlas, pero si aminorarlas para poder pensar en un futuro, ¿no es cierto?
En un futuro ojalá pensemos un poco en ser más solidarios, más generosos, ¿no
es cierto? Porque hay mucha gente que necesita el afecto de otra persona,
aunque no sean amigos. Ayer yo estaba esperando un taxi por la calle Vicente López.
Estaban medio oscuras las calles. Pasaban los autos a todo lo que daban, y los
taxis ocupados. Pensé en ir hasta la esquina. Puede ser que encuentre en la otra calle.
Iba hablando sola: “qué barbaridad que no hay ningún taxi”. Me escuchó una
señorita que estaba esperando a alguien. Sólo me dijo: “¿señora, busca un taxi?”
Son detalles, pero no se ve gente así. Calculá que yo todavía me muevo sola,
camino sola y todo. Si hubiera sido una persona sola que andaba con un bastón a
lo mejor ni así me prestaban atención.
-¿Qué siente cuando la comparan con
Gardel?
-Nada
malo, no, no al contrario. Mirá, yo me acuerdo de que en mi casa mi papá llevaba los discos de Gardel.
Me crié escuchando los discos de Gardel.
-¿Los entendía de chica, los escuchaba?
-No
la melodía, por supuesto. Después empecé a entenderlo. Además, escuchaba mucho
a los grandes cantantes, mi papá tenía todos los discos de Juan Andrés Caruso y
Titta Ruffo y Lucio Petraccini (de este último no pude encontrar
información), todos esos cantantes de época.
-¿Cómo llegó su papá a conocer a Gardel?
-Porque
él viajaba a Buenos Aires. El tenía la suerte de haber comprado un campo. Mi
papá le dijo a un médico amigo: “¡ay, quisiera ir al campo!”, porque
vivíamos en Bonifacio. Yo recién había
nacido en Bonifacio aunque me anotaron en Guaminí. Le dice: “mirá, yo tengo
sabido que tengo un señor que busca un
administrador”. “Entonces dónde”,
replica mi papá. “Bueno en tal lado, tal
lado y tal lado”. Mi mamá -en ese ínterin- había comprado un billete y se había
sacado la Lotería Nacional. No sé cuanta plata sería. Se
fueron al campo y hablaron con este señor. El hombre dijo: “lo que pasa es que
yo quiero alquilar, lo que sea, o que vengan, porque yo estoy cansado del campo,
de lidiar con todo esto, de que si viene el buen tiempo, de que si no viene el
buen tiempo”. “Por qué no lo vende”, le sugiere mi papá. Eran mil hectáreas. “¿Usted
lo compraría?”, preguntó el señor. “Y…
depende de lo que me pida”. Y parece que el hombre no le pidió mucho o le alcanzó la plata a mi papá, porque se hizo dueño de ese campo. Lidió entre las máquinas
trilladoras. En aquella época no se tenían esas cosas modernas que hay ahora,
entonces estaban los peones. Mi papá le dijo a un médico amigo que habría la
mano y era oro, porque le tocó siempre
buen tiempo y una tierra muy fecunda. Todo trigo y maíz. Después empezó con la
hacienda, con todo y ganó mucho dinero. En una época llegó a tener colonos, con los que nosotros salimos a tomar
la leche condensada (se ríe). A los chicos -yo me pongo en el lugar de los
chicos- nos gustaba. Parecía dulce de leche.
Mi mamá se enteró y nos dio un reto bárbaro. Cómo le van a tomar la leche
condensada a esta gente. Generalmente
eran todos extranjeros. Claro, eran
colonos, venían acá al país. Papá venía y se quedaba seis meses acá (en la Ciudad de Buenos Aires). Así conoció a Gardel,
porque de tan hincha que era de Gardel, se hizo amigo e iban a las carreras
juntos. Después iban a parrandear, eso sería otra cosa. Y así fue su vida y
después él murió con 45 años y yo me quedé huérfana de padre con 11 años y mi mamá dio las cosas a los abogados y los
abogados se comieron toda la fortuna y
nos vinimos acá con una mano atrás y otra adelante… y ahí empezó la odisea.
-Pero esa odisea la llevó a cantar
tangos con los mejores.
-Me
tocó ser la estrella que fui en el festival ese que te conté y de ahí surgió
toda la cancionista.
-¡La gran cancionista!
-No
sé si la gran, pero todavía estoy en pie.
-¿Algún médico le dijo algo sobre su
garganta?
-
Yo fui operada también de las amígdalas por el doctor Aráoz. Me acuerdo cuando
me hacían abrir la garganta para ver como la tenía los doctores decían: “¿quién
la opero? ¡qué maravilla, qué garganta!”.
Por poco no me veían hasta el estómago. Lo que sí me dijo Julián Viñas,
el maestro, es yo tenía la impostación que tiene Carlos Gardel. “Usted va a
cantar hasta los noventa años”, me dijo. Pero yo le gané porque tengo los
noventa y pico así que imaginate.
-Y va a seguir…
-No,
ya a fin de año pensé en colgar la guitarra y dejar la guitarra en el ropero. Quiero
disfrutar un poco, porque a pesar de que yo disfruto cuando canto, no es lo
mismo que pueda ver paisajes, viajar tranquila sin tener el compromiso de que si
tenes voz ronca o si te resfrías o cualquier cosa. Ya es otra vida, pero bueno espero que dios me de tiempo y
pueda hacerme un viajecito. ¡¡¡¡Y a lo mejor ahora me querés preguntar si tengo
novio!!!
-Ah, sí, sí, ¿tiene novio?
-No,
son unos gansos. Si además los jóvenes se están pareciendo a las mujeres: están coquetos Yo no sé las chicas como
podrán hacer pareja ahora. ¡Por lo menos que tenga aspecto de hombre! Que tenga
un poco de barbita, pero no se esos candados horribles.
-Verdad, a los hombres que se cuidan muchísimo
los llaman metrosexuales.
-Ahh,
mirá vos. No digo que vayan con las manos todas manchadas de grasa como mecánicos,
pero por lo menos que se pongan los
guantes para conservar un poco las manos. Que cuando acaricien a una mujer, que
no sea áspera.
-¡O la barba pinchuda!
-Sí,
pero sobre todo que sean higiénicos. Por lo
menos que se bañen una o dos veces por dia en el verano ¡Mirá si yo me
pongo a hablar! ¡Vos me vas ha hacer reír toda la tarde! En serio, tendrían que
fijarse un poco más y ser un poquito más hombres. No digo que no lo sean, pero
dan aspecto de que no lo son. ¡Mirá yo hasta donde me arriesgo, viste!
-Están cambiando tantos los roles que uno
y no sabe quien es hombre y quien mujer
-Y
aparte las mujeres están dejadas también. Están muy… ya se han soltado demasiado. Los hombres
también tienen su delicadeza, ojo. Cómo
me agarra esta mina que se muestra desnuda. Yo no les creo que a los hombres
serios, bah, correctos, no creo que a
ellos les vaya a gustar una que ande luciendo todas las formas. Porque siempre,
a la larga, todo eso termina mal. Porque ella querrá seguir mostrando y él no
querrá y así empieza la guerra.
-Hay que
tener respeto por la persona que te acompaña.
-Sí,
no hay respeto, no hay nada. Es como te decía hoy: la gente ha perdido un poco
la generosidad, ha perdido la solidaridad: el callar a tiempo. Cuando las
parejas discuten uno tiene que callarse
hasta que el otro se harte de gritar. Y después de que se cansó de
gritar, entonces hablar, porque sino no
se entiende. Es un desastre.
-Claro.
-Cuando
yo dije que andaba en el Luna
Park, que andaba buscando novio, se lo tomaron en serio. Unos cuantos me
lanzaban el brazo.
-¿Le gustaría volver a amar?
-No,
eso nunca está de más. Amar es muy lindo.
Además, uno tiene que tener una compañía. Pero en mis años no creo que sea muy fácil. De todas
maneras un señor me dijo la otra vez: “mirá tengo un amigo para vos”. ¡Yo no
quiero que nadie se cuelgue de mi brazo! ¡No! Que tenga unos años menos que yo,
porque yo todavía ando sin bastones. Sin nada. Así que hay que tener un poco de
pretensión.
-Gardel, nunca tuvo un amor, tenía
amores, pero quería dedicarse a cantar, nada más.
-Lo
que pasa es que él tenía pasión por lo que hacía. No hacía falta que él lo diga.
Se vio en su carrera. Él se mandó a mudar de acá, porque acá la gente está como está ahora. La gente no
hace más que criticar. Cantas bien, te critican. Cantas mal, te critican. Hacés esto porque sos gordo, porque tenés
panza, porque tenés pelo largo, o lo tenés corto. A todo el mundo critican, él se hartó de eso y se fue. Ahora, yo sé que
lo querían hacer maricón. Nada de eso,
al contrario. Tuvo sus relaciones con ciertas personas que yo no quiero nombrar
-y no soy quien para dar nombre de nada-. Mi padre nunca se quejó porque no era
varón, al contrario, estaba encantado con
ir a las carreras con él y otros. Hay muchas cosas que se hablaron de Gardel,
como se hablan de tantos, hasta de presidentes hablan, así que imaginate.
-Nadie zafa.
-No,
lo que hay que hacer es tener ocuparse de hacer cosas. Así no están criticando
tanto. Y mirarse un poco en el espejo de
vez en cuando.
-Hay una canción que no he encontrado en
ningún lado, Soy Del Pueblo-
-Es
una marcha que le dedicamos a Eva Perón “Es el pueblo que te ama Eva Perón. Es el pueblo que te ama de corazón, es la
gente agradecida de los campos y ciudades” (para
mi halago, canta) Es preciosa.
También le dedicamos La Descamisada
que, además de orquesta, como en Soy del pueblo, tiene guitarras.
-Usted no grabó mucho con orquesta.
-Con
Canaro y con Di Paulo y después, en general, siempre con guitarras.
-Acaba de sacar un disco producido por
Santaolalla, “La Criolla ”.
-Sí,
menos mal que se arregló todo, porque estaba todo muy enredado. A mí me daba
una lástima que no saliera ese disco por problemas con Santaolalla. No es una
perfección, pero hay un repertorio muy lindo, con buenas guitarras, buen acompañamiento,
con arpa y todo. Espero que dios me ayude, y ya pueda luego despedirme.
-Pero en su casa no va a dejar de
cantar.
-No,
después dejaré. Tengo chicos que me
llaman y que me mandan CD`s. Con esto
estoy muy distraída y entretenida. Les sugiero cosas solamente, porque yo tampoco
soy maestra. Hay algunos que tienen unas voces muy lindas y que les falta
fogueo. Uno se hace como nosotros nos hicimos, con la radio, ¿viste? Pero ahora los chicos no tienen radio.
-Ni tanto lunfardo en las calles.
-Claro,
es que miramos todos para afuera. Vienen
todos de afuera, llenan acá con todas las cosas y viene cada bodrio que es una
vergüenza también.
-Y el tango es muy turístico ahora
también.
-Ahora
se hizo de turista. Hay bailarín, nada más, pero no hay cantores. Las bailarinas que bailan todas desnudas, con
la cola al aire. Quién va a ir a bailar
el tango así. Además no hay más clubs, aquellos donde bailábamos con D´Arienzo
con Di Sarli, con quien fuera.
-¿Usted bailaba?
-Antes
de cantar, só. B ailaba. Pero mi mamá
no me mandaba a los clubes. Lo bailábamos en la terraza de la casa. Pero
después, cuando me dedique al canto, dejé ya.
-¡Usted siempre focalizada!
-Tenía
claro el objetivo. Además, imaginate que si
sigo cantando a esta edad es porque amo lo que hago. Vos sabes que me
llaman de Miami y Alemania y Canadá. Tengo gente que si yo tengo suerte de tener salud, voy a visitar,
me voy a hacer un paseíto para visitar a esta gente que no conozco. Tengo ganas
de hacerme un paseíto por España. También para ver un poco ciertas cosas.
-¿Conoce ya?
-No,
no. Yo he viajado relativamente poco. De
acá lo conozco todo. ¿Por qué la gente con plata como Macri que se va a descansar a París, y no a Jujuy o a Bariloche?
¿Por qué a París?
-Lo mismo hacía Telerman.
-Ese
debe haber metido la mano en la lata bastante. Si ha dejado una deuda tan
grande, algo hay.
-¿Le hubiera gustado tener hijos?
-No,
¿sabes por qué? No, sólo si Dios me lo hubiera dado. Cuando me casé, en la libreta de
casamiento, anoté que quería tener 10 hijos y anotè el primer nombre del
primer hijo: se iba a llamar Antonio
Ricardo o Ricardo Antonio porque el padrino se llamaba Ricardo y mi marido
Antonio. Pero como todo eso fue una hecatombe, me enfrié, viste. Ya no me interesaba, ya había quedado destruido
mi hogar. Después ya vinieron otras cosas…
y promesas y promesas y todo se quedó en la nada, entonces me dediqué de pleno a la canción.
-¡Eso es bueno!
-Cuando tuve mi último amor, ya era tarde para todo. Encima tuve la desgracia
de que se enfermara y se muriera. Entonces también las ilusiones se van
evaporando,¿viste? No es que uno se
evapore. En sí me hubiera gustado tener aunque sea un amor platónico. Pero que me gustara, que yo me
sintiera cómoda y todo eso. Pero hay que
esperar a que Dios que es el que nos manda…
yo soy una mujer católica, pero
no soy beata Todo está en manos de Dios,
siempre digo de nuestra patria si hemos tenido un dios aparte. No se lo que
hubiera sido si se hubiera armado la guerra, cuando en el ´55 a Perón, pobrecito, le echaron echándole
la culpa de que era una gallina que se mandó a mudar. No, lo
que quiso fue evitar
"¿Sos la alemana?", Nelly Omar me saluda a mediados de 2008.
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