viernes, 29 de marzo de 2013
MEDUSAS, POR JUAN SALZANO
miércoles, 30 de enero de 2013
POEMA
viernes, 18 de enero de 2013
POESIA PARA TODOS, NO LO PIDE CRISTINA SINO BURROUGHS
El método del recorte
viernes, 2 de noviembre de 2012
jueves, 27 de septiembre de 2012
La terrible sinceridad de Roberto Arlt...
de Aguafuertes porteñas.
Estimado señor: Si yo pudiera contestarle, seria o humorísticamente, de qué modo debe vivirse para ser feliz, en vez de estar pergueñando notas, sería, quizá, el hombre más rico de la tierra, vendiendo, únicamente a diez centavos, la fórmula para vivir dichoso. Ya ve qué disparate me pregunta.
Creo que hay una forma de vivir en relación con los semejantes y consigo mismo, que si no concede la felicidad, le proporciona al individuo que la practica una especie de poder mágico de dominio sobre sus semejantes: es la sinceridad.
Ser sincero con todos , y más todavía consigo mismo, aunque se perjudique. Aunque se rompa el alma contra el obstáculo. Aunque se quede sólo, aislado y sangrando. Esta no es una fórmula para vivir feliz; creo que no pero sí lo es para tener fuerzas y examinar el contenido de la vida, cuyas apariencias nos marean y engañan de continuo.
No mire lo que hacen los demás. No se le importe un pepino de lo que opine el prójimo. Sea usted, usted mismo sobre todas las cosas, sobre el bien y el mal, sobre el placer y sobre el dolor, sobre la vida y la muerte. Usted y usted. Nada más. Y será fuerte como un demonio entonces. Fuerte a pesar de todos y contra todos. No importe que la pena lo haga dar de cabeza contra la pared. Interróguese siempre, en el peor minuto de su vida, lo siguiente:
-¿Soy sincero conmigo mismo?
Y si el corazón le dice que sí, y tiene que tirarse a un pozo, tírese con confianza. Siendo sincero no se va a matar. Esté segurísimo de eso. No se va a matar, porque no se puede matar. La vida, la misteriosa vida que rige nuestra existencia, impedirá que usted se mate tirándose al pozo. La vida, providencialmente, colocará, un metro antes de que usted llegue al fondo, un clavo donde se engancharán sus ropas, y ... usted se salvará.
Me dirá usted: "¿Y si los otros no comprenden que soy sincero?" ¡Qué se le importa a usted de los otros! La tierra y la vida tienen tantos caminos con alturas distintas, que nadie puede ver a más distancia de la que dan sus ojos. Aunque se suba a una montaña, no verá un centímetro más lejos de lo que le permita su vista. Pero, escúcheme bien: el día que los que lo rodean se den cuenta de que usted va por un camino no trillado, pero que marcha guiado por la sinceridad, ese día lo mirarán con asombro, luego con curiosidad. Y ese día en que usted, con la fuerza de su sinceridad, les demuestre cuántos poderes tiene entre sus manos, ese día serán sus esclavos espiritualmente, créalo.
Me dirá usted: "¿Y si me equivoco?". No tiene importancia. Uno se equivoca cuando tiene que equivocarse. Ni un minuto antes ni un minuto después. ¿Por qué? Porque así lo ha dispuesta la vida, que es esa fuerza misteriosa. Si usted se ha equivocado sinceramente, lo perdonarán. O no lo perdonarán. Interesa poco. Usted sigue su camino. Contra viento y marea. Contra todos, si es necesario ir contra todos. Y créame llegará un momento en que usted se sentirá más fuerte, que la vida y la muerte se convertirán en dos juguetes entre sus manos. Así, como suena. Vida. Muerte. Usted va a mirar esa taba que tiene tal reverso, y de una patada la va a tirar lejos de usted. ¿Qué se le importan los nombres, si usted, con su fuerza, está más allá de los nombres?
La sinceridad tiene un doble fondo curioso. No modifica la naturaleza intrínseca del que la practica, y sí le concede una especie de doble vista, sensibilidad curiosa, y que le permite percibir la mentira, y no sólo la mentira, sino los sentimientos del que está a su lado.
Hay una frase de Goethe, respecto de este estado, que vale un Perú. Dice:
"Tú que me has metido en este dédalo, tú me sacarás de él"
Es lo que anteriormente le decía.
La sinceridad provoca en el que la practica lealmente, una serie de fuerzas violentas. estas fuerzas sólo se muestran cuando tiene que producirse eso de: "Tú que me has metido en este dédalo, tú me sacarás". Y si usted es sincero, va a percibir la voz de estas fuerzas. Ellas lo arrastrarán, quizá, a ejecutar actos absurdos. No importa. Usted los realiza. ¿Que se quedará sangrando? ¡Y es claro! Todo cuesta en esta tierra. La vida no regala nada, absolutamente. Todo hay que comprarlo con libras de carne y sangre.
Y de pronto, descubrirá algo que no es la felicidad, sino un equivalente a ella. La emoción. La terrible emoción de jugarse la piel y la felicidad. No en el naipe, sino convirtiéndose usted en una especie de emocionado naipe humano que busca la felicidad, desesperadamente, mediante las combinaciones más extraordinarias, más inesperadas. ¿O qué se cree usted? ¿Que es uno de esos multimillonarios norteamericanos, ayer vendedores de diarios, más tarde carboneros, luego dueños de circo, y sucesivamente periodistas, vendedores de automóviles, hasta que un golpe de fortuna los sitúa en el lugar en que inevitablemente debía estar?
Esos hombres se convirtieron en multimillonarios porque querían ser eso. Con eso sabían que realizaban la felicidad de su vida. Pero piense usted en todo lo que se jugaron para ser felices. Y mientras no se producía lo efectivo, la emoción, que derivaba de cada jugada, los hacía más fuertes. ¿Se da cuenta?
Vea amigo: hágase una base de sinceridad, y sobre esa cuerda floja o tensa, cruce el abismo de la vida, con su verdad en la mano, y va a triunfar. No hay nadie, absolutamente nadie, que pueda hacerlo caer. Y hasta los que hoy le tiran piedras, se acercarán mañana a usted para sonreírle tímidamente. Créalo, amigo: un hombre sincero es tan fuerte que sólo él puede reírse y apiadarse de todo.
jueves, 20 de septiembre de 2012
RECORDANDO ALGUNAS POETICAS Y ESPONTANEAS PALABRAS DEL GRAN LEONARDO FAVIO SOBRE CRISTINA KIRCHNER
miércoles, 19 de septiembre de 2012
Tener un compromiso con el amor es un motivo para sonreír
(los ejemplos también estaban pasados de moda en los noventa, ¿raro no?)
viernes, 14 de septiembre de 2012
martes, 11 de septiembre de 2012
SOBRE LA AMENAZA
Me tendrá que entender un poquito tanta tensión
Después de mi extensa licencia psiquiátrica
martes, 4 de septiembre de 2012
Oración a un poema de amor
domingo, 17 de junio de 2012
martes, 11 de enero de 2011
ENTRE UNA MONTAÑA Y OTRA, de Francisco Ruiz Udiel
jueves, 18 de noviembre de 2010
MURDER, INÉDITO DE CONRADO YASENZA
egoístas a la hora de afilar los dientes
mordernos fatuamente como pianos endémicos
como un pesimismo de viviendas agotables.
Mordernos radiantes y efusivos
incidentales como fantasmas
débiles a todo lo que arda por debajo
de los jóvenes moluscos castigados.
Mordernos como racimos en conjura
para luego disfrutar de metáforas inútiles
y al instante brillar
ser un dije o un dínamo seminal
incrustarse en la inversión del vértigo
simular una preocupación finísima por las llagas
por los harapos y el mendicante de algo para comer,
o tal vez yerba y azúcar
no sé diagramar la mordedura y entenderla
como un malentendido
sí
o podría ser una pampa desconsolada
gravitando digna y sin aplausos
entre la llana inexistencia de lo prolijo
y ahí sí
volver a mordernos colmados de peligro
de finales en la preparación de un alero
entre jolgorios bígamos esfumándose
en la braza que marca
el humor de este siglo.
martes, 26 de octubre de 2010
DOS POEMAS INÉDITOS DE GERMÁN ARENS
sábado, 21 de agosto de 2010
sábado, 14 de agosto de 2010
La edad del faso (septiembre 2000)
Enzo Maqueira
domingo, 20 de junio de 2010
Un poema inédito de Miguel Ángel Morelli
no conozco el mar |
muy pocos lo conocen
el mar no es esa tarde azul de primavera
mis huellas detrás de sus huellas
un cielo de gaviotas dibujándose a los lejos
el mar es una memoria de infinitos naufragios |
el dolor del hombre que va solo y un día
al pie de la tristeza se acuesta con la muerte
no conozco la muerte |
nadie la conoce
la muerte es el vértigo que dibuja lo vacío |
un no decir que desbautiza las cosas
el salto y la caída | la llagas violentas del amor
no conozco el amor
Miguel Ángel Morelli nació en Coronel Suárez (Pcia. de Buenos Aires) en 1955. Vive en Quilmes. Es Licenciado en Ciencias de la Información (Universidad Nacional de La Plata). Ha publicado: Piedra blanca sobre piedra negra (Editorial Galerna, 1984), Los signos de fuego (Editorial Galerna, 1989), Fragmentos de un cielo impenetrable (Tiempo Sur, 1999; Faja de honor de la SADE), Humanos, casi humanos (Abeerden University, USA, 2008) y Despojos (Tiempo Sur, 2010).lunes, 31 de mayo de 2010
lunes, 3 de mayo de 2010
ENTREVISTA A EDUARDO GALEANO
EDUARDO GALEANO : Agazapado cazador de palabras
por Amalia Gieschen
B
Es extraño, que tan chiquito y viniendo de una familia tan pero tan católica se le hayan venido ganas y le permitieran iniciarse en la militancia de izquierda y el arte.
Yo tampoco sé muy bien. Uno corre el peligro de inventar su propio pasado. No por mala fe sino porque tu memoria camina contigo y contigo cambia. Ella es tu mejor amiga, pero también una peligrosa enemiga: puede seducirte ofreciéndote lo que querés. Pero por lo que creo recordar, sí, tuve una infancia muy católica, lo que no me impedía ese misticismo de la infancia, no me impedía querer ser jugador de fútbol. Yo quería ser jugador de fútbol y santo a la vez, en toda la primera etapa. Pero jugador de fútbol no podía ser, era un pata de palo, un imposible. Y santo tampoco: no tardé mucho en darme cuenta en que tenía ciertas tendencias al pecado. La iglesia se salvó. En algún momento de mi infancia recuerdo que hasta pensé en hacerme cura. Yo creo que hay un punto de inflexión posterior, ahí, ¿será en la adolescencia?, no sé como se dan esas cosas en la vida humana... Uno empieza a descubrir todo a la vez, se te embarulla la vida y a cada uno le pasa lo que le pasa. Al morir Franco, España en una semana descubrió todo: el psicoanálisis, el marxismo, el sexo, la democracia, todo junto. Si uno tuviera una vida de varios siglos ¡qué dios nos libre y guarde! Vivir tanto haría que la vida fuera aburridísima... Probablemente estas etapas que se atropellan en los albores de la adolescencia o al principio de
(Me distraigo pensando en la fachada de su casa, donde reelaboró pinturas indígenas mexicanas, para alegrar
...Pero en aquel tiempo creía que podía hacer algo más que cartas a los amigos y dibujitos en las paredes. Tardé demasiado en advertir que no que era una falsa impresión, que había un espacio demasiado ancho y hondo, un abismo entre lo que quería y lo que podía, entre el deseo y el mundo. Ahí es que empecé a intentar con palabras, a decirme con palabras. Creo que empecé a dibujando en periódicos, muy temprano, tenía trece/catorce años. Un poco después empecé a publicar articulitos sobre pintura hasta otro de fútbol o de movimiento sindical, todo en un semanario socialista, El Sol, que generosamente abrió sus páginas a mis disparates. A partir de eso seguí intentando escribir y en eso ando. Me cuesta ahora tanto como me costó la primera vez, siento el mismo pánico que sentí la primera vez, cuando vi la hoja en blanco la hoja desnuda.
¿Por qué?
No sé por qué. Supongo que será porque no me jubilé de escritor, porque no me convertí en lo que Arguedas muy despectivamente llamaba un “escritor profesional”. Arguedas, el gran novelista peruano, el que se suicidó, el que se mató a sí mismo, el que murió de Perú. Él encarnó la tensión insoportable entre las dos culturas, era blanco en Perú, no pudo soportar esa contradicción y se mató. Decía que el despreciaba a los escritores profesionales. No decía en un sentido literal. Nadie es culpable de vivir de lo que hace con ganas y con amor. Vivo de lo que escribo y no me avergüenzo de eso. Pero lo decía en otro sentido, lo decía en referencia de quien vive la literatura como una suerte de impostura que ocupa el lugar de la vida viva y que... y que se convierte en una suerte de perpetuo artificio. Eso es lo que el llamaba un escritor profesional. Yo no soy un escritor profesional en este sentido, lo soy en el sentido de que me gano la vida escribiendo pero no en el sentido de que me crea el cuento de que por escribir estoy demostrando que fui besado por las hadas [tono irónico] cuando no me lo creo para nada nunca [murmulla]. Supongo que de ahí me viene ese temblor en las rodillas, esa inseguridad que es una prueba de que estoy de veras vivo, de que dudo, de que tengo miedo, de que escribir para mí
Usted dice que es escritor. Pero no es un “escritor-linotipista de palabras”.... Usted reescribe leyendas ya habladas, recupera esas voces perdidas en
Yo hago lo que hacen todos, que es recibir de la realidad imágenes, voces, sueños, pesadillas que a la realidad devuelvo porque creo que vale la pena contagiarlas [risa] y eso es lo que hacen todos. En realidad, las fronteras que separan los diferentes géneros literarios o los modos de ficción o los documentos son bastante dudosas. Es bastante difícil establecer una frontera la realidad que es real cuando vive sus vigilias, camina por las calles, trabaja, conversa y también es real cuando duerme o cuando se hace
Como cuando recurre en una línea a la historia de Camila O´Gorman.
(Mira mi irremediable cara de adolescente emocionada y asiente.)
¿Un
¿Las palabras matan las cosas al nombrarlas?
No creo que las maten. Yo estoy dedicado a las palabras, soy un ¿cómo te diría? [silencio largo] Soy un servidor de las palabras, estoy a su servicio. No soy su amo, estoy a su servicio... Al servicio de las palabras que nacen de la necesidad de decir, o sea, al servicio de las palabras que no suenan personales. Al servicio de esas palabras estoy y por eso las respeto tanto y por eso las trabajo tanto, porque siento que sino las ofendo. Escribo buscando las palabras que de veras valen
Un poeta que organiza un festival centroamericano se la adjudica a los chinos.
Nonono; era un invento de él, un lindo invento de él. Porque es verdad y uno busca palabras mejores que el silencio porque el silencio es un lenguaje y un lenguaje infinitamente...decidor desde los tiempos del nacimiento del tiempo. Mucho antes de que las palabras existieran, el silencio ya existía y el silencio decía.
A lo mejor las palabras que no matan son las que dejan abierta una brecha...
Sí, de alguna manera hay un misterio, hay un lenguaje vivo que es imposible de definir y deja una intención de definirlo. Pero hay un misterio que hace que haya palabras abiertas y palabras cerradas. Las palabras que están de veras vivas son las palabras abiertas, las que se multiplican dentro de quien las recibe porque están abiertas y porque florecen. Palabras que contienen otras palabras.
Y distintos sentidos. En sus obras el viento deja de ser viento y se transforma en azar y en destino. La muerte es parte de la vida, el fracaso no se queda en fracaso, se abre hacia una esperanza.
Hay una frase de Marx que yo puse en la introducción de Días y noches de amor y de guerra una frase que dice “en la historia, como en la naturaleza, la podredumbre es el laboratorio de la vida” Yo he tenido un período marxista -me olvidé de contarte-, soy uno de los pocos seres humanos que ha leído El capital. No lo leí sólo sino en grupo, cuando éramos muy jovencitos. La lectura duró casi tres años. Es verdad. Antes había leído la
Una contradicción que, aún insalvable, intentamos resolver como sea.
Se van resolviendo en síntesis sucesivas que son, a su vez, contradictorias. Menos mal que estamos ligados a
Hablando de rusos, no pude dejar de relacionarlo con dos poetas que estoy estudiando. En primer lugar con
Es un camino al revés que, por lo menos, yo siento que es el que me gusta recorrer: el viaje de la complejidad a la sencillez y no al revés. Sobre todo porque desconfío mucho de una tradición que a uno le inspira sospechas. Hay y hubo y lamentablemente habrá intelectuales que dicen que ya que no podemos ser profundos. Proponen que seamos complicados. La idea de estos escritores es que si la gente no entiende lo que ellos escriben
Todos tienen algo para decir.
Todos tenemos algo que decir, que vale
Se apaga el grabador. Sus ojos astutos y generosos me llevarán de viaje hasta la casa de una poeta inmensa, Amanda






