miércoles, 11 de marzo de 2009

RETORNO A LA INFANCIA, CON CÁMARA. POR HÉCTOR GONZÁLEZ DE CUNCO

El proyecto "Comarca de ausencias" (FONDART 2008) es el retorno de un fotógrafo chileno que cumple 60 años, a los territorios donde quedó dispersa su infancia y a la que no ha visitado desde hace tres décadas. La mitad de su vida. Al volver, todo ha cambiado, claro. Su pueblo era maderero y ferroviario, pero ahora no existe el tren ni la estación. Se están llevando los rieles del ferrocarril y ya arrasaron los bosques nativos. Tampoco encuentra ya ni una mísera foto donde colgar sus recuerdos o saciar las nostalgias. Por esa razón decide construirse una colección de imágenes que le ayuden a recordar y comienza a retratar el entorno y su paisaje humano. El territorio de este proyecto no coincide con ninguna delimitación administrativa sino con la persecusión de las vivencias de su infancia. El proyecto abarca un triángulo cuyos vértices son:
  • Cunco.
  • Temuco.
  • La cordillera Curarrehue y Chrequenco.

Yo soy ese fotógrafo y en este último año he tomado una tres mil fotografias de mi comarca natal y de su gente. Todas en blanco y negro, pese a que mi cámaras son millonarias en pixeles (Nikon D200, D300 y D3). De entre todas esas fotos vamos a selecionar 50, que ampliaremos a 50x75 centimetros con el sistema Lambda, en los talleres de Roberto Edwards Producciones, en Santiago. El único en Chile con estándares internacionales. Los marcos los construye Don Carlos Sanhueza, carpintero de Cunco, el mismo que hace cunas -donde se han criado tres generaciones de coterras-, mesas donde estudian o comen y las camas donde duermen, retozan y se reproducen los habitantes. Una vez enmarcadas, siguiendo las normas convencionales de museo, esas 50 obras constituyen la colección final del proyecto.




Padre las Casas



En esta aventura me acompañan dos co-ejecutores: el poeta y ensayista Elicura Chihuailaf (nacido a 10 kilometros de Cunco, en la comunidad mapuche de Quecherewe) y Viviana Geeregat (de Gorbea), joven profesora de lenguaje, recién titulada. Los tres formamos el equipo editorial del proyecto. Nuestra intención es que la comunidad lo sienta suyo. Por eso hemos generado encuentros con alumnos de escuelas y colegios en Cunco, Melipeuco, Padre las Casas, Temuco, Vilcun y escuelas rurales de la cordillera: para conversar las razones y los por qué de este trabajo y mostrarle fotos con un data show. También hemos visitado todas las radios locales de los pueblos que abarca la iniciativa.


Puente ferroviario sobre el Cautín

Mensualmente entregamos sus retratos a la gente que hemos fotografiado. Además de retribuirlos por habernos permitido entrar en su intimidad, pretendemos que esas fotos se incorporen a la vida de la comunidad y quizá ayuden a construir memoria colectiva. Hasta hoy hemos entregado 847 fotos, pero cabe destacar dos lugares con retribuciones masivas: en el "trafquinto" de Padre las Casas, donde repartimos un centenar de fotos y en Radio Cunco, donde repartimos una cincuentena de retratos. Como la gente está acostumbrada a que le tomen fotos que jamás ven, esas entregas me dieron credibilidad y abrieron muchas puertas.





Retribución


Al presentar el proyecto no existía la intención de realizar ninguna exposición, hasta terminarlo y hacer una muestra final. Pero en el camino se juntó el hambre con las ganas de comer: la gente quería ver sus fotos ampliadas y enmarcadas... y nosotros deseábamos integrarnos al quehacer de la comunidad. Hoy, que termina febrero, llevamos 14 exposiciones realizadas en La Araucanía.




Don Genaro en su almacén. Vilcún. Fallecido el 6 de enero de 2008.

Partimos mostrando la colección en la colectiva "Fotografia Temuco 2008",en la galeria de la Plaza Pinto de Temuco, el 5 de agosto. Después nos lanzamos a exponer en localidades donde no existe infraestructura y hubo que improvisar, pero cuidando que la presentación final fuese tan pulcra como si estuviésemos en un museo, para conseguirlo adecuamos sistemas de montaje que he visto en estos largos años de vagamundeo. Para el 18 de septiembre expusimos en la muestra costumbrista que hace la SOFO (este año reunió unas cuarenta mil personas); allí usamos finos alambres de acero para suspender las fotos a 130 centimetros del suelo, atadas en la viga del techo del galpón, a siete metros de altura. En Melipeuco, reunimos a los alumnos del Liceo Andes y de las dos escuelas básicas: la municipal y la de los curas, en el gimnasio municipal. Les explicamos el proyecto y les mostramos las fotos. Pero la mayor complicación técnica la enfrentamos cuando decidimos intervenir el espacio publico, en la Plaza Teodoro Schmit para el Dia Nacional de la Cultura. Alli, donde no hay muros ni paneles, decidimos instalar un "tendedero de ropa" (típico de los pueblos y zonas rurales) en medio del camino obligado del público asistente… y de ahí colgar las fotos enmarcadas. Así inauguramos un formato de montaje que nos permite exponer las fotos en cualquier lugar donde, basta que haya dos soportes donde atar nuestro cordel.








Expo en jardines del Museo Antropológico de Cunco


Para el segundo semestre 2009, ya tenemos confirmadas una gira por 5 universidades de en EEUU, y otra itinerancia por siete ciudades europeas (Berlin, Stuttgar, Amsterdam, Paris, Venecia, Barcelona y Sevilla), donde aparte de colgar en galerias, saldremos con nuestro "tendedero" a calles y plazas, dispuestos a resfregar las fotos en las narices de los gringos. Y la semana pasada recibí la portada del Poetry International, anuario sobre literatura que edita la San Diego State University, en California. La foto es del "trafquinto" de Collahue, en el camino que une Cunco con Temuco ("Trafquinto", para los mapuches es el tradicional lugar donde intercambian ganado, semillas, plantas medicinales... pero sobre todo información, experiencias y conocimientos).






Don Eligen Ponce Arias, detenido-desaparecido.


Las complejidades de este proyecto pusieron a prueba la supuesta experiencia de una piel curtida por 45 años en el oficio. Siempre en medios muy competitivos. Desde mis comienzos, cuando estaba en el colegio y gracias al cura que me enseñó el oficio... con 15 añitos ya le trabajaba a la BBC (bodas, bautizos y comuniones ¿que se habían creido ustedes?) Más tarde, en 1971, cuando tenía 22 años y ya estaba en Santiago, estudiando una licenciatura en matemáticas en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, me llamaron para trabajar en el sello Dicap (Discoteca del Cantar Popular), donde grababa Víctor Jara, Quilapayun, Isabel y Angel Parra, Inti Illimani, ILLAPU, más el largo y rico etcetera de la época. El golpe de estado me dejó cesante, claro... y tuve que recorrer Chile entero, retratando paisajes para vender diapositivas al mítico Villague y a los demás editores de tarjetas postales y fabricantes de calendarios. En 1975, me contrató otro sello discográico: EMI Odeon y tuve que retratar desde un telúrico QUELENTARO al desabrido Julio Iglesias. En 1978 terminé una colección de fotos de Isluga y el entonces desconocido altiplano chileno. Gracias a mi cercana vinculación con el grupo ILLAPU, me invitaron a exponerla en Nueva York, Boston, Washington y San Francisco de California. Y desde entonces nunca más he vuelto a vivir en Chile. En 1980 me instalé en Paris, Francia, pero pasando temporadas en España, EEUU e Italia donde me ha tocado hacer fotos para la industria de la moda, la publicidad, prensa, teatro, sellos discográficos, registrar procesos creativos de artistas plásticos, etc. En el 2000, Scott G. Meier, de Michigan, me arrastró a colaborar con él en sus trabajos audiovisuales: he realizado la cámara y dirigido 3 documentales, 6 o 7 videoclips y una docena de spot publicitarios.





Cocina de mi tía Uldadina




Creo que con "Comarca de ausencias" cierro un círculo vital que comencé a trazar a los 18 años, cuando me fui a Santiago, a la universidad… de paso ajusto cuentas con mis fantasmas, con mi aldea natal y con la comarca donde quedó dispersa mi infancia. Por eso hemos sumado al proyecto a jóvenes de mi pueblo, sin ninguna experiencia en estas lides. Ellos han ido aprendiendo a enmarcar bajo normas internacionales de museo y, con una dirección adecuada, hoy son capaces de montar cualquier exposición.




Héctor González de Cunco



En lengua mapuche, Cunco significa "agua clara". Está ubicada al suroriente de Temuco, a 60 Km. y a 77 km. de la frontera con Argentina. Fue fundada en 1883 y existe como comuna desde el 20 de agosto de 1918 como Fuerte Cunco. Cuenta con una superficie de 1.907 km2 y 18.339 habitantes. Está ubicada en la Provincia de Cautín, Región de La Araucanía. Integra con Gorbea, Curarrehue, Loncoche, Pucón, Toltén, y Villarrica el Distrito Electoral N° 52 y pertenece a la 15ª Circunscripción Senatorial, Araucanía Sur. (Datos Censo 2002, proyectados al 2006).

martes, 3 de marzo de 2009

UN ABISMO, poema inédito de Sebastián Lalaurette

Justo el otro día les decía a mis entrañas que
sería bueno tener o clavar o gastar un silencio verdeazul
un planetoide de ira entre tanta máscara perdidosa
sin que sea –les decía yo– un manojo de instantes de
contemplación excusa de para por mientras la melancolía

supieron sabrían ellas entender
son algo son un caso no tienen nada que ver con mi cabeza
ninguna sensación hay no logo no tufillos de dolor demasiado
actuado en mi lugar
quise convencer a la linfática mirada
de gustar gastar un abismo rojinegro
algo realmente feo en cuadro de tal magia technicolor
imprimir incertezas en torrecita de huesos varios

quise decir que estén alertas y sin embargo
hay otra sirena en mí, un aullido sangrante, un
volumen aturdido en el volumen de Joyce y de los días

sucedió justo el otro día cuando el día el tiempo eternidad
el instante innombrado se puso gris y frío
en una partida de poker en un planeta que podría ser
mente
que podría ser impunemente o no
cómo imaginar –decía yo– que hay un abismo aquí en esta
pared que encierra tripas y pesadillas
no hubo eso está claro no hubo ni habrá respuesta
para las preguntas que hice el otro día

¿silencio? ¿agujero? ¿abismo? ¿mente?
no sabemos de qué estás hablando soñaron mis entrañas
aquí sólo hay un continuo revolver y un continuum y un revólver
aquí gira y estalla y es una decepción la conciencia realmente

tuve que darles la razón una razón verdeazul
algo de comer de mí tuve que darles
y algo como gatitos muertos o viejos que se quedan sin aire
para que entendieran ellas absurdas de una vez por todas

fueron días fueron fueron fueron fueron
morires como abismos en un revolver de tripas
pero no brotaba no la ira fácil como un cuchillo
no había para un inventario de confesiones limpias no había
ni botón de muestra

sería bueno sí tener un abismo como un silencio
algo feo que no sea de una fealdad
literaria una pila de huesos desparramados
con la carne prendida con las venas con el pecho
latiendo todavía una buena o estúpida razón




Sebastián Lalaurette tiene 34 años, es escritor y periodista y puede sacudir los ojos a alta velocidad. De día trabaja como redactor en el diario La Nación; jurados confundidos han premiado algunos de los cuentos y poemas que escribe por las noches, incluso al punto de que un par de ellos han sido impresos en libros de verdad. Edita Sismo Trapisonda, la revista literaria más rara del mundo (http://www.sismotrapisonda.com.ar/), y mantiene el blog El Emporio del Espejo Deformante (www.lalaurette.com.ar/emporio). Vive en un octavo piso en La Plata, donde dicta el taller literario "Sangría Francesa" (www.lalaurette.com.ar/taller). Les tiene miedo a las alturas.

miércoles, 25 de febrero de 2009

EINSTEIN SOBRE LA CRISIS



(supere esta crisis: si hace click sobre la imagen, leerá mejor)

martes, 17 de febrero de 2009

REVISTA SOL NEGRO/ NUMERO 3

Sol negro
número 3 - febrero 2009

“me arrancaron del sol blanco y me
trajeron al sol negro, y ahora no tengo
modo ni puerta por donde volver”

Jerome Rothenberg - Niño perdido













Orvallo

Marcelino Menéndez
Eduardo Milán
Lydia Pistagnesi
Mercedes Roffé
Carlos Barbarito
Consuelo Hernández
Mónica Nepote
Raúl Heraud
Xavier Oquendo
Ramón Peralta
Jack Farfán
Siomara España
Vicente Velasco
Jessica Freudenthal
Lucevan Vagh Owen Berg
Manuel Illanes
Juan José Rodríguez

dossier
18 poetas argentinos recientes
(1967-1982)

Guillermo Daghero
Andrés Cursaro
naKh ab Rab
Diego Muzzio
Enrique Solinas
Aníbal Cristobo
Mariano Peyrou
Santiago Llach
Marina Mariasch
Cecilia Romana
Román Antopolsky
Lola Arias
Andrés Kurfirst
Martín Rodríguez
Fernando Gioia
Juan Salzano
Ezequiel Zaidenwerg
Amalia Gieschen

Paramera

Aymará del Llano – Travesía de extramares: sobre el sujeto y su viaje por el lenguaje
Karina Falcón – El triángulo del deseo y la obsesión por el significado en la novela Cosmos de Witold Gombrowicz (Una lectura, un lector)
Enrique Verástegui – El quechua y la conciencia de la belleza
Cristián Gomez O. – Isaac Goldemberg: Canciones en busca de ser tradicionales y décimas que no lo son
Paula Winkler – Una loca en la casa
Daniel Rojas Pachas – Rescate de revistas: Tebaida y Extramuros

Pabellón obsceno

Distrito y circular de Seamus Heaney (Reinhard Huamán)
Habitación en Roma de Jorge Eduardo Eielson (Salomón Valderrama)
La ópera fantasma de Mercedes Roffé (Paul Guillén)
Humboldt de Biagio D’Angelo (Miguel Ángel Malpartida)
Estados Unidos Celestes de José Pancorvo (Gustavo Reátegui Oliva)
Délibáb enemigo del viento de Víctor Ruiz (Lía Rebaza)
El pequeño y mugroso pólack de Bruno Pólack (Diego Molina Rey de Castro)
Edificaciones trashumantes de Óscar Saldívar (José Córdova)
Un poco de aire en una boca impura de Ricardo Ayllón (Denisse Vega Farfán)
Hispanic Poetry Review, número 14 (Paul Guillén)

Visítanos en: www.sol-negro.tk

Imagen: Ejecución del abismo - Serie: Entrañas de Yulino Dávila

jueves, 12 de febrero de 2009

Recordando a Julio

Hoy se cumplen 25 años de la muerte de Julio Cortázar... Revolviendo un poco, encontré lo que escribí en el 2002, para él y una revista literaria que se llamaba Oliverio. Say no more.







Julio, sus apariciones



¿Lo encontraría a Julio? Ahora que no está, que no hace falta buscarlo por la rue de Seine, por el arco que da al Quai de Conti o que sus ojos de gato telefónico brillen en la noche como un farol erguido sobre el cuerpo desnudo de su osita; que no hace falta, máxime si esa boca que mi dedo imaginaba tocar podría haber pertenecido a Julio, aunque los ojos fueran negros y no tocara saxo sino piano y yo no me llamara Edith Arón ni se tratara de Janis Joplin aunque sí Inti Illimani. Pero otra vez Cuba, el harakiri social, scotch on the rocks a las siete y media de la tarde, hormigas atravesando los ríos subterráneos de Roma, la misma nada inenarrable, idéntico el puente que había recibido a Julio con flores Madres de Plaza de Mayo y poemas Rubén Darío sobre mesita de hospital Saint Lazare. Cortázar, animal literario que para permanecer eternamente joven no necesitó de Dorian Gray ni aplicarse botox, exceptuando ciertas hormonas y el sudor acumulado mientras ejercía la docencia en Chivilcoy, sudor exprimido por Carol y esa América Latina violentamente dulce. Entonces, había dejado de ser un extranjero en su tierra para aprender a amar la batalla contra dictaduras que lo habían confinado a un exilio iniciado voluntariamente, cosa que no le impidió comprometerse y denunciar el infierno de los desaparecidos. Amar, esa palabra, encuentro entre dos extraños cuyo cuerpo constituye un límite definible y definitivo a menos que. Amar, esa comunicación imposible, salvo el deseo. ¡Si Cortázar estuviera! Son sus silencios, lo nunca dicho que dialoga con nosotros, jóvenes que no pudimos conocerlo porque estamos acá, del otro lado, es ese disco en verano que interpola a Cortázar engripado en invierno, nos da ganas de abrazarlo, de arrumar al fantasma bon vivant y bohemio, de soportar juntos alguna de esas espantosas películas húngaras. Al final no queda otra, hacerle el amor mediante lecturas y propalación de sus sueños, enamorarnos del otro que pudo haber sido Julio y que nos falle como le falló a la verdadera Maga y como él me faltó a mí, si no supe cómo, el otro y Julio que saltan desde la autopista del sur hacia el cielo, los ojos y literaturas de ambos henchidos de mí, lectora que al momento de ultimar estas palabras apuradas por cruzar el puente todavía está de este lado de la muerte.

Amalia Gieschen

En la Luna, 2002



martes, 10 de febrero de 2009

POEMAS INÉDITOS DEL POETA URUGUAYO OMAR TAGORE


“Y Rubén se puso ante Joaquín, y le dijo:
No te es lícito aportar tus ofrendas al primero,
porque no has engendrado, en Israel, vástago
de posteridad...”
Evangelios Apócrifos







SEIS ÁREAS PARA EL DILUVIO QUE NO VENDRÁ



a la memoria de J. Brodsky.



I

El dolor de Joaquín conjuga la pastosa nada de un verbo inestable.
Ensambla la sombra de su mano perlada de palabras no aprendidas
sobre la saliva rígida de la madre que vacila en la salvia de la noche
entre el súbito salto a una extrema ausencia y el carcomido abrazo.
Todo ese amor que huye confluye en una misma plaza dentro del lienzo:
una línea de bramantes y un fondo lluvioso de animales en estampida.
Cuando él mira así, sus hojas se visten. Anda un tramo y una rama amiga
cae y vive sumisa a sus pies. Dice y el buen aire entra hecho virutas.
Ama tanto lo que llega como lo que se va del límite; ese roce de la cerda
contra la cuerda templada en la mesa del viento echa más leña por la boca
del sueño que, ardiendo por sus bordes, ora bajo el haz de la lupa.


II

El dolor de Joaquín repite. Reprueba callando. Calmo entra a la luz.
Es un dolor sedentario sin casa fija. De un pelaje miel que es un don
casi dormido, parecido al mío, al del hijo que en parte, parte de mí:
mi súmmum, mi somos, mi símil, mi semen, mi suma alterada de pasos
y silenciosos regresos sobre las mañanas en la greca de la tierra,
donde los rancios enigmas, las trampas y los frescos desastres son traídos
por el humo-pienso que irradia la sierpe. Ella se mueve consumida
por su mezquino y empobrecido oficio de abandonar el árbol a la hora
que los residentes ahogados por su tísico ajuar y su corsé de miasmas
despiertan en coro y luego se abandonan bajo la leña unísona para verla
revolcarse en la fiebre de su cría, besar su frente y trepar el relámpago.



III

El dolor de Joaquín repara. Responde a la hilera de dientes
(nube que pasa como un borrón o un solo pensamiento que sobrevuela
el diluvio anunciado en los pomos y en la memoria de la bisagra).
Aquí dentro el aire caliente pertenece al tórax o al desierto creciente.
Los afectos del nómade mueren con los primeros destellos del día
y sus afeites caen como densos animales fulminados por un rayo
al rozar sus colas el neutro andamiaje de los aromas domésticos.
La sierpe ama la secuencia del nómade, enumera la estabilidad
de sus grietas. Persigue con su cuaderno de planas la plenitud que cambia:
un largo movimiento que, al dragar la cima del sueño con toda la miseria
de su lomo lacónico y mitómano, afianza el deterioro de su arrastre.


IV

El dolor de Joaquín, rey sin caballo ni reino, pasea su verde aljaba,
su tierno blindaje por la casa tendida, vaciada, cosida, cauterizada,
ya sin el abrigo de los débiles misterios que con todo su desprecio
escupen los dioses menores sobre el plan de los objetos inútiles.
El dolor sin trama canta, sin trino llega aquí, sin remos piensa en ver
palabras que aún crecen planas y ocultas, bajo el manto de la mugre,
y en los resquicios, y los bretes donde no llega la temerosa música
de los hombres que solamente mueren, donde no llega el canto de la lluvia
que nace o suele nacer en su secreta Orden sembrando simetrías
entre el alma y el cardo, el melisma de la ropa sucia acumulada en el altar
(esa sangrada piedra del baño) y la memoriosa cabeza de la Gorgona.



V

El dolor de Joaquín merodea como el hermano tenue de una melodía
que envuelve minuciosamente con papeles de insomnios las apariciones
repentinas dentro del templo, como la proteica procesión de hormigas
que cada noche cruza el hierático hundimiento de la viga central del credo,
para volver a la humedad de cada muerto nombrado dentro y fuera
de las cinco bolsas de basura apiladas bajo la cruz patada de la cocina.
Por parda procesión, casi un tentáculo a oscuras, por donde se irá
el pan de la última cena, la fruta futura de la escoba, el asma inestable
de la flor de la higuera, los besos negros, los versos blancos tiznados
por la luna y el ciempiés, el nombre de la saga, el número del archimandrita
que escribe el lugar donde el polvo no es otra cosa que polvo del camino.



VI

El dolor de Joaquín, imantado silencio que ronda las mañanas hundidas
en los pliegues de los últimos anillos propone un río de áreas, un abismo
(mas de Cartago siguen enviando a la boca del sueño la apremiada leña,
mientras la cetrina cocción que lo guía se aviva. Única es la nervadura
que lo nutre en el giratorio gobierno de los días. Delenda est Carthago).
Y del dolor, padre de mi canto educado, hijo de mi llanto conducido,
santo espíritu de mi instrumento traído a rastras a través del tiempo
hasta esta tienda de campaña, he cosechado una firme ergástula colgada
del alto muro, desde la cual lucho a diario por mi ración de amor,
y cuando el cansancio trabaja en mis horas, restauro un poco el rostro
del ángel, limando, podando, trasegando en canciones el aire que sobra.




de DEL HUMO EN WITTGENSTEIN, a publicar por Estuario este año
Autor: Omar Tagore (ESCUCHE SU MÚSICA HACIENDO CLICK EN SU NOMBRE)



Poeta, músico. Nace el 5 de septiembre de 1970 en la ciudad de Tacuarembó. Ha publicado en antologías de poesía, en separatas culturales y revistas uruguayas y españolas. Su libro-poema “Azimant” fue primer premio en el Concurso Literario Municipal de Montevideo, 2001. Como músico ha editado de forma independiente “Materia de Catamarca - Los Músicos del Oeste” un disco fragmentario donde conviven la canción, el paisaje sonoro y otros seres; el mismo es parte de una “Saga” construida entre poemas, Cancioneros, Cantares y textos narrativos, que nos lleva a un mundo mítico, una mitología personal. Su obra permanece inédita y bajo el abrigo de la Cofradía de San Fructuoso.

jueves, 22 de enero de 2009

Montevideo, 11 de diciembre de 2008





MEDIODÍA: Con Juan Manuel Sánchez, después de tomar un trago en Los Yuyos.




Tardecida: En una reunión con los poetas Laura Alonso, Ernesto Viñals y Sandra Míguez. En la foto, Juan Manuel Sánchez et moi.





OINK OINK!!!!


Atardecer: Fotos de la careta que me rompió en Chile un "colega" uruguayo. ¡¡¡¡Aguante la solidaridad latinoamericana, loco!!!! Fue reparada por Carol Gieschen para la ocasión. Esa sí que fue solidaria.

Una novia cansada pero feliz.



El glamour de la pizza en triangulitos.



The Killer Woman, otro personaje. Acá descansa. La inventó Scott Meier en una súper foto en Chile.



La noche: Con la bella Olga Leiva, poeta de la luz.



Juan Manuel y Yo, Papa Noëles negros.




Esperando en La Ronda a que los músicos me devolvieran mi pasaporte.




No tenía mucha cara de "me quiero volver", ¿no?




¡¡¡¡Detonadísimo!!!!





Yo chocha, cuatro horas más en las calles de Montevideo, mi ciudad.




Laura quería ir a la comisaría. Yo estaba re-pachora, después de la performance.





En la "terraza fashion" del Buquebús. Hematoma me quiso sacar una foto sorpresa pero Amalia, aunque parezca tonta, es inteligente. Palabra de Lamborghini.




Hematoma volvió a disparar el gatillo de su cámara. Yo estaba tratando de estar contenta porque no me quería volver. Así que me puse a hablar con uruguayos. ¡Llévame contigo, Uruguay querido!

miércoles, 14 de enero de 2009

Los nenes



foto: Rebecca.
inocentes palomitas: Juan Manuel Sánchez y Sandra Míguez

sábado, 3 de enero de 2009

Exclusivo! AMADO CHILE

Por Javier Alvarado
(Poeta. 1982, Panamá)



MEMORIAL DE CHILE CON NICANOR PARRA Y GONZALO ROJAS


Y volé a ese Chile araucánico y levité con las piedras de su cielo
Con ese constelar de las hojas de parra
y el vino remoto que me hacía roncar la sangre,
la sidra y la borgoña
Y la grandiosidad de las empanadas chilenas y comiendo saludoso
Como “un vacuno joven” e iba armando desde la inmensidad de mi barriga
Mi epopeya de las Comidas y Bebidas de Chile
Fragmento de Crónica a mi Pisada por Tierras Chilenas


Ya casi veo lejano en algún jirón de la memoria, aquella ida en el 2004 a las tierras envinadas de Chile. Iba por otro designio de la sangre. El pez nerudiano soplaba sobre mis velas y lento desde Panamá, navegué con el aire hasta Santiago. Cuatro años después se repitió la travesía. Del 7 al 12 de octubre de este 2008 tuve la oportunidad de participar del Encuentro de Poetas Poquita Fe que se dio en la capital chilena. Asistieron a la convocatoria poetas de México, Guatemala, Ecuador, Bolivia, Brasil, Argentina, Perú entre otros. El objetivo primordial era conocer lo que se está escribiendo actualmente en cuanto a poesía, las estéticas y propuestas, los proyectos editoriales y obviamente el contacto humano entre los poetas.

NICANOR PARRA- Después que hubo terminado el encuentro le propuse a la poeta mexicana Estrella del Valle que me acompañase en la aventura de tomar un bus y llegar a aquel lugar llamado Las Cruces, a ver si teníamos el privilegio de conocer al poeta Nicanor Parra. Llegamos a nuestra parada final y fuimos preguntando hasta dar con la casa del autor de Poemas y Antipoemas (libro el cual me dedicó: a Javier Alvarado de Panamá. Atte. Nicanor Parra & gracias por aparecer en las +++). La casa era de un color azul tenue y mirábamos a todas partes hasta que salió de una casa vecina una joven rubia a la cual le preguntamos por la casa del poeta. Nos preguntó: ¿Tienen cita? ¿Llamaron antes? Respondimos que no a sus interrogantes y procedió a que le indicáramos de donde veníamos. México y Panamá fue la respuesta.

Casa de Nicanor Parra en Las Cruces

Minutos después la joven sale y le preguntamos. ¿Qué dijo? Nos dice: Ahí viene a saludarlos. El impacto fue tremendo de ver al poeta, de gran estatura, encanecido y al vernos empezó a decir: Diles que no me maten!, Nos han dado la Tierra. ¿De quien es eso? Pues de Juan Rulfo!!! Le debo a México y a Rulfo esta mi casa que me compré con el premio. (Parra habla en un tono cantarino en ocasiones) Nos indagó sobre nuestra nacionalidad y a qué habíamos ido a Chile. Le hablamos del encuentro y de nuestro deseo de ir hasta Las Cruces a conocerlo. Nos presentó a una joven llamada Denise, estudiante de Literatura; luego nos miró fijamente a Estrella y a mí y nos dice: Pasen a mi casa, pero sólo por cinco minutos (Lo cual no fue cierto, pues la tertulia se extendió)

Al ingresar pudimos observar en el suelo numerosas máquinas de escribir antiguas y una estatua de mármol, la cual tenía a sus pies la siguiente inscripción. SOY FRÍGIDA Y SÓLO ME MUEVO CON FINES DE LUCRO. Al sentarnos, Parra empezó a recitar: Tuércele el cuello al cisne de engañoso plumaje. ¿De quién es eso?. Estrella y yo contestamos: De Enrique González Martínez. Luego mirándome me inquirió sobre lo que hacía y le regalé dos de mis libros y me relató que en un año que no recordaba viajó a Panamá y que en el hotel donde estaba, un individuo se anunció para hacerle una entrevista y todas las preguntas resultaron ser políticas y que al terminar, el individuo le dijo: Ven, Parra, dame un abrazo. Yo venía a matarte. Parra me dijo entonces que en Panamá, sus amigos planearon matarlo. Yo obviamente, apenado, me disculpé y él se echó a reír. Después nos contó como en Venezuela salió huyendo del aeropuerto de Caracas y luego como Fidel Castro (después que lo invitó a ser jurado del premio Casa de las Américas) lo declaró non grato en Cuba, éstas dos experiencias políticas, por no pertenecer a la Izquierda. Al rato nos relató sobre una cena que les ofreció la primera dama Nixon en la Casa Blanca y en la cual estuvieron Joseph Brodsky, Mario Vargas Llosa, Octavio Paz, entre otros. Yo procedí a interrogarlo:

_Usted conoció a Allen Ginsberg? Es cierto que él afirmaba que Los Gemidos de Pablo de Rokha lo influyó para escribir Aullido?

_Si lo conocí. Me pidió que lo llevara donde De Rokha. Le pedí que se comportara pues Pablo no veía de buen agrado a los homosexuales. Ginsberg tenía como costumbre que cuando un hombre le gustaba lo sobaba con las piernas. (Risas) Para sorpresa mía lo atendió por dos horas. Y sí él afirmaba eso de Los Gemidos…(Pausa) Saben algo… estaba leyendo e investigando sobre Carlos Pezoa Véliz, el del poema NADA. Era un pobre diablo… (Parra lo recita de memoria). En cierta ocasión, Pablito Neruda me dijo: Parra, ni tu ni yo seremos los poetas más grandes de Chile, sino Pezoa Véliz. (Se queda meditando) He estado leyendo y encontré que Augusto d`Halmar, nuestro primer Premio Nacional de Literatura que era homosexual, le escribió cartas de amor a Pezoa Véliz. Eso quiere decir que el más grande poeta de Chile es gay!! (Risas. Empieza a enseñarnos la portada de un libro de poemas de Pezoa Véliz con un retrato suyo) ¡Qué impecable era, la ropa, la corbatita, todo! Para ustedes que están jovencitos eso no es nada, pero para este viejo de noventa y cuatro años: Si lo es!! (Risas)

_Pero también se han dicho cosas de la Mistral con Doris Danna…

_Eso es una historia muy vieja en Chile. Pero pienso que ajeno a todo eso el poeta debe de cachar la guea como Pezoa Véliz. Saben quien era otro que cachaba la guea? ¡Ya viene el cortejo!..(Empieza a recitar la Marcha Triunfal) Pues Darío… Claro que cachaba la guea o no? (Parra le pide a la estudiante de Literatura que nos traigan té y luego procede a partir en pequeños pedazos una gran barra de chocolate y nos reparte a todos).

Luego nos dice que le hubiera gustado invitarnos a almorzar, que quiere tomar un reposo. Entendemos que ya es hora de marcharnos. Yo le extendí una edición de sus Poemas y Antipoemas, la cual me dedica; a Estrella le escribe una dedicatoria a propósito de un comentario sobre los traductores que a veces trasladan algo que nunca el poeta quiso decir en realidad y anotó la siguiente frase. CHISTES DE LOS TRADUCTORES A EXPENSAS DEL AUTOR. Parra nos dijo que él pensaba que lo más valioso para él eran sus Artefactos y que éstos eran precursores de algunas de las cosas que se hacen ahora, como poemas con imágenes y demás. Como todo antipoeta Parra es antifoto, no quiso fotografiarse, pero nos condujo hasta el umbral de su casa y allí a Estrella y a mi, tomándonos a cada lado nos dio un gran abrazo de despedida, estrechándonos con la fuerza de un Caupolicán sosteniendo al tronco. Nos dirigimos a Santiago luego de haber tenido la poética y antipoética experiencia de conversar con Parra junto al mar Pacífico, en Las Cruces.

En Las Cruces

GONZALO ROJAS- Posteriormente pasé la última noche en el Hostal Forestal y al día siguiente tomé un autobús que me llevaría hasta Concepción, a la estación de Talcahuano. Allí me recogió el exembajador de Chile en Panamá, don Jaime Rocha Manrique, el cual luego de que hubimos abordado su carro me dijo con gran entusiasmo:

_Mañana para ti será un gran día. Gonzalo Rojas nos recibe para que almorcemos con él.

Su amistad con Gonzalo Rojas les viene desde la infancia, ambos son natales de Lebu. Durante esa noche casi no pude conciliar el sueño pues conocer a Rojas era para mi una de las grandes experiencias que le pedía a la vida. Muy de mañana después del desayuno, llegó a la casa un señor de nombre Mario, amigo de la familia Rocha, el cual nos llevaría hasta Chillán. El trayecto es de una hora y pico más o menos. Cuando llegamos el corazón se me estremecía en la caja toráxica. El exembajador llamó a Irmita para que nos viniera a abrir la puerta. Una menuda mujer que lucía un suéter color turquesa con un delantal nos abrió. Nos hizo pasar a la casa y esperamos en un vestíbulo. Yo empecé a ver algunos adornos, unas molas panameñas fabricadas por los indígenas kunas, un retrato de la Mistral, entre otras cosas. Luego, desde el fondo de la casa escuché la anhelada voz: Ya voy, ya termino de arreglarme. En unos minutos estuvo ante mi y ante el matrimonio Rocha, Gonzalo Rojas que lucía un saco negro y su gorro de marinero.

Gonzalo Rojas viendo la bandera de Panamá

Don Jaime procedió a presentarnos y Rojas nos condujo hasta una parte de su biblioteca muy al fondo de la casa. Ahí pude ver muchos libros, entre ellos varios de Ezra Pound y uno de la poeta norteamericana Sharon Olds. . Don Jaime le dijo que había ido a Chile por el Poquita Fe y que hacía dos días había estado con Nicanor Parra Yo procedí luego a levantarme y le obsequié a Rojas un libro mío dedicado a él y una bandera de Panamá, la cual desdobló con gran interés. Mirándome me dijo: Ven, mi niño lindo, te voy a enseñar mi casa.

Me condujo a un dormitorio y me dice: Aquí duerme el Rojas pues. Había una cama doble, un televisor y varios artículos de uso personal. Luego me lleva a lo que él ha denominado “El Torreón del Renegado”, una gran torre con escalera de caracol donde suele ver al pueblo de Chillán con una pequeña mesita donde escribe. Procedimos a entrar posteriormente en un pequeño dormitorio donde había un gran retrato de Greta Garbo. Pasamos entonces a otra parte de la casa donde me enseñó la famosa cama china del poema CAMA CON ESPEJOS: (Ese mandarín hizo de todo en esta cama con espejos…), al lado de ésta una pintura de una mujer desnuda, en otra pequeña sala, varios libros, al frente de estos dos cuartos una gran sala de estar o de recibimiento.


Torreón del Renegado



La cama con espejos

_Ven, cabrito- ¿Te gustan los libros antiguos? (Señala un libro). Ésta es una antiquísima edición del Quijote.

Al rato nos paramos frente a un escaparate y me dice:

_Toma esa piedra labrada. ¿Qué te parece?

_Muy curiosa…

_Pues eso lo dan con el Cervantes…


(risas internas)


Gonzalo Rojas enseñándome el Premio Cervantes

Estando un poco solos me pregunta:

_¿Parra te atendió bien?

_Pues si, muy bien. Magníficamente.

_Pues me alegro, gran poeta, este Parra.


Conversando sobre Literatura

Nos sentamos todos alrededor de Rojas y empieza a contarnos como obtuvo el premio José Hernández cuando estuvo en Argentina, el premio Reina Sofía gracias al empeño de su mujer Hilda May y el Cervantes. Mirando un retrato de los surrealistas me dice:

_ A todos los conocí.

Luego lo empiezo a interrogar:

_¿Conoció usted a Alejo Carpentier?

_Si claro… Sé quedó varias veces en mi casa.

_¿Y a Juan Rulfo?

Se queda meditando y reflexionado.

_Claro que si, a este Juanito… Vino a un encuentro de Escritores, aburridísimo por cierto y me pidió que lo llevara donde Pablito Neruda. Lo llamé y nos recibió. Cuando Neruda lo hace subir al dormitorio le dice: Juan Rulfo de México, te presento al rumoroso y musical océano Pacífico… y cuando volteamos, Juanito estaba dormido sobre la cama de Neruda… (Risas) También recuerdo otro episodio… Me dirigí con Juanito a la casa donde vivía Neruda con la Delia del Carril y al llegar vimos a un señor gordo, borracho, que se tambaleaba, entraba y salía del fondo de la casa… Varias veces hizo eso, cuando Pablito nos recibió le preguntó: Oye, Pablo, quien es ese señor que se tambalea de un lado para otro y que anda borracho. Neruda entonces me responde. No seas insolente, Rojas, ese señor, es nada más y nada menos que Miguel Ángel Asturias que anda con mal de amores. (Risas)

Rojas se aburre se estar en esa estancia y nos convida a pasar al jardín, pintado de un rojo y azul muy fuertes (aztecas), a lo cual explica: Para recordar a mi México querido. Nos traen una botella de champagne, galletas, quesos y jamón. Ahí Rojas nos lee el poema Carbón (Veo un río veloz brillar como un cuchillo…). Le pregunto si el cree que ese es su poema más íntimo y me dice: Puede ser, pero allí el personaje es el río. Luego de ojear un poco un libro que le imprimieron en Chile llamado Esquizo me lo dedica y me lo extiende y me dice:



_Ese libro nunca lo prestes. Mira que te estoy mirando a los ojos.

Le pasé a continuación la antología publicada por Visor llamada Metamorfosis de lo Mismo, la cual también me dedicó. Luego me dijo que hace muchos años estuvo en Panamá y conoció la capital y la ciudad de Colón y que ahí pudo ver a las iguanas verdes que se dan en mi país.


















El jardín de Gonzalo Rojas


Bebiendo champagne

Después de brindar con el champagne, Irmita (De quien me despedí en la cocina y le dije: Gracias por cuidarnos a Gonzalo Rojas, a lo que ella humildemente respondió: Si, yo siempre lo cuido.) nos llamó para el almuerzo. Hubo papas hervidas, longanizas, pollo guisado, vino y coca cola. Terminado todo nos trajeron helado. Rojas ya lucía cansado de la larga jornada y decidimos retirarnos. Fue tan tierna la experiencia de recorrer junto a él su casa y sus recuerdos. Al abrazarlo para tomarnos una foto juntos les dice a todos:

_A este cabrito le gusta siempre el contacto directo.


Almuerzo con Rojas







Despedida




Retornando a Concepción no termino de creer el viaje en aquella casa con forma de tren, del divino tocado por la poesía, Gonzalo Rojas, que al morir, quiere que esparzan sus cenizas por el cielo de Lebu y cuya voz seguirá profesando su gran amor por Chile.


Gonzalo Rojas leyendo Carbón



Irmita y yo



Firmando un libro

martes, 23 de diciembre de 2008

El mail de felices fiestas más raro de este año....

FELIZ 2009


Clemente Padín ensayando con el Club de Fans de Buenos Aires, Argentina, para su nueva presentación en el II Festival de Arte Urbano, Linz, Austria, 2009 (Foto RAIN RIEN).

viernes, 19 de diciembre de 2008

POEMA INÉDITO DE LAURA ALONSO, 2do. PREMIO NACIONAL DE POESÍA – rubro inédito

DESDE ABAJO








en el fondo de un pozo
alguien
hamaca un rosario.
despliega en el ritual
un código de hilos.

se encorva,

estremece.

hilvana un fragmento de cielo amordazado.



(del apartado I del Tratado sobre Huecos, inédito)

sábado, 13 de diciembre de 2008

FOTOS DE "LA INTERNACIONAL POÉTICA" QUE SE REALIZÓ EN EL PACHAMAMA HACE UNAS SEMANAS

El poeta Demian Irbauch y la poeta Amalia Gieschen. Augusto ríe.



















Amalia Gieschen y "público". Ni olvido ni perdón. Paredón.





















Amalia Gieschen y Rafael Toriz. Poema declamatorio.




















Amalia Gieschen y Rafael Toriz. Arriba, dos carteles. "No habrá más penas ni olvidos". El chaleco me lo quité a la fuerza y quedé embarazada de un poema.








Rafael y su poética del ensayo.



















Augusto Orta y Tamyn Maulén, ¿Quién es el que está leyendo?




miércoles, 10 de diciembre de 2008

DESPEDIDA DE "ESTO NO ES UNA PERFORMANCE"





JUEVES 22 HS. LA RONDA CAFFE.
MALDONADO Y CIUDADELA.

ESTÁN TODOS INVITADOS.


foto: González de Cunco & Meier