viernes, 20 de junio de 2014

Diario de muerte, INÉDITO DEL POETA CHILENO PEDRO ALDUNATE!!!!!!!

Diario de muerte.

A Enrique Lihn.
A Aurora, mi bestia tufosa.


          Y al final terminaste siendo mi cosa muda, mi andrógina perfecta, mi noticia de ninguna parte, mi punto débil, mi talón de Aquiles, mi cadáver, mi bestia tufosa, tremenda y devoradora. Ya no hay nombres en tu zona muda. Hundido en el duelo de mí mismo, me cuido de mantener ciertas formas, y soy como un babuino llamado por extraterrestres a interpretar el lenguaje humano; y eres tú el sueño de la letra, la cárcel de mi ser, mi anticasa. Sólo para ti, se lee en la pantalla. Nada tiene que ver el dolor con el dolor. El dolor sólo tiene que ver contigo, pero esto ya es decir una mera obviedad con el apoyo de una figura retórica. Hay sólo dos países, el tuyo y el mío; duele separarse, poco a poco, de ti, y eso que eres simplemente otro ser, y mi conexión contigo, una fisura: tu boca muerta; tu sexo: cosa sorda, muda y ciega. Pero, no te asustes, de esta tempestad también puedes esperar la calma. No te aferres demasiado a mis palabras, nunca fui motivo de orgullo, ¿qué orgullo puede tener el que va a morir? La vida necesita muy poco del lenguaje. No te preocupes, es una mano artificial la que te escribe, mueve la mano ortopédica como un imbécil que se masturbara y el papel se llena de signos como un hueso de hormigas. Sí, todavía aleteo, con el pescuezo torcido y las alas en desorden, quiero decir, que no te acabas. Quiero saber qué eres, si eres, pero nadie escribe desde el más allá. Las memorias de ultratumba son apócrifas. El yo es apócrifo, tú eres apócrifa. De los moribundos es el reino de la duda, la desesperanza y la convicción: ¡déjenme acabarme en mi ley! Eres mi animita de éxito, mi éxito de ventas, una casita de la muerte iluminada a vela, piadosamente, a diario te adorno con flores frescas. Ahora sí que tú y yo estamos más lejos uno del otro que dos estrellas de diferentes galaxias. Ahora sí que te dimos en el talón, Aquiles. Es la única forma que tengo de olvidarte, mendigando los rudimentos de un oficio que nadie enseña, salvo tú misma. Se puede decir que somos actores moribundos que representan a unos cadáveres para dar el espectáculo de su descomposición, pero lo único recomendable para el aprendiz es que observe su vida fuera de tu vida, sólo entonces podré sellar la pleura, el nódulo insoluble; y hablar de ti, para dolerse, desesperarse y morir, con un lenguaje limpio, como un cuerpo operado de todos sus órganos, pues si lo hago, si te acaricio, estoy ritualizando la primera postura de esos cráneos, de esos huesos; pues si lo hago, si te acaricio, morirá contigo el desahuciado. La poesía me sirvió para esto: no pude hacerte feliz, ello me fue negado, pero te escribí. Porque te escribí. Porque te escribí, estás viva.


Pedro Aldunate Flores, San Antonio, 1979. A partir de 1997 se dedica a la escritura poética en la ciudad de Concepción, donde culmina sus estudios de Profesor de Español, Magister en Literaturas Hispánicas y Doctorado en Literatura Latinoamericana. En el año 2001 fue publicado en la antología "Catorce" del taller de poesía dirigido por Gonzalo Rojas. En el año 2006 fue ejecutor principal de un proyecto Fondart en Teatro, donde intentó llevar a escena un conjunto de poemas extraídos de su obra inédita "Poemas del diamante". La obra tomó el nombre del texto "Sobre los verdaderos diamantes". Actualmente se dedica a la escritura poética y la investigación en el ámbito de la poesía chilena. Ha publicado textos críticos sobre Vicente Huidobro, Armando Uribe Arce y Jorge Teillier. El texto reproducido en este blog, forma parte del libro que aún está en producción: "Escrito en Argüelles".

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